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NOTAS DEL DIRECTOR...
Bajo tus pies está inspirada en una historia real que me sucedió a mi y a mi familia hace unos diez años. Una noche, a eso de las tres de la madrugada, comencé a escuchar unos gritos que provenían del departamento de abajo de mi casa.
Los gritos eran aterradores. Eran gritos de mujer y esta parecía estar sufriendo dolores intensos. Los gritos se alternaban con rezos y plegarias que duraron toda la noche.
En lo primero que pensamos mi mujer y yo fue en nuestros dos hijos pequeños. No queríamos que escucharan esos aullidos de sufrimiento y gracias a Dios esa noche no los escucharon porque dormían profundamente. Pero más tarde nos daríamos cuenta que no estábamos frente a un típico problema de ruidos molestos de una noche.
Los gritos se sucedieron sistemáticamente a lo largo de muchas noches durante varios años, y eran la manifestación de dolor de tres hermanas ancianas que vivían solas, abandonadas a su suerte mientras ingresaban progresivamente en el intrincado laberinto de la demencia senil. No había nada sobrenatural en ello pero lo que evocaban cuando gritaban era un terror ancestral e infantil. El terror a la muerte.
Durante todos esos años mi familia y yo sufrimos una suerte de descomposición psicológica debido a la falta de sueño que los gritos provocaban.
Tras varias denuncias a la administración del edificio y a la fiscalía de mi barrio, y luego de ver que nadie hacía absolutamente nada al respecto, decidimos acostumbrarnos a ellos.
Convivir con ellos. Aceptarlos como un elemento más de nuestra cotidianeidad. Pero todos sabemos los riesgos y perjuicios que conlleva la falta de sueño.
Cuando contaba la historia que estaba viviendo me di cuenta que había una potencial historia de terror en lo que le estaba narrando.
Toda mi vida había querido hacer una película de terror. Tres de las películas que me marcaron a fuego y a las que le debo todo el amor por lo que hago pertenecen a este género : The Shining, The Rosemary baby y The Exorcist. El desafío era enorme.
Me puse a trabajar en el proyecto. A imaginar cómo debía ser esa atmosfera de pesadilla. No quería hacer ni una película gore, ni nada demasiado efectista.
Toda la primera parte de la película, es decir el primer y segundo acto, debían tener un tono realista basado en mi experiencia y la de mi familia. Poco a poco el clima debía descomponerse hacia algo mas siniestro.
Recién en el tercer acto teníamos que atravesar las puertas del thriller psicológico y adentrarnos en el territorio del terror puro, o mejor dicho del cuento infantil.
Porque “Bajo tus pies” es al fin y al cabo una historia de brujas moderna.
Brujas que gritan porque huelen carne de niños encima de ellas. Brujas que tientan a una madre para que entregue a sus hijos a cambio de juventud eterna. Brujas que temen morir.