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EL EXORCISTA: CREYENTE
INFORMACIÓN
Titulo original: The Exorcist: Believer
Año Producción: 2023
Nacionalidad: EE.UU.
Duración: 110 Minutos
Calificación: No recomendada para menores de 16 años
Género: Terror
Director: David Gordon Green
Guión: Peter Sattler, david Gordon Green. Basado en una historia de Scott Tems. Basados en los personajes creados por William Peter Blatty
Fotografía: Michael Simmonds
Música: Amman Abbasi, David Wingo
FECHA DE ESTRENO
España: 6 Octubre 2023
DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA
Universal Pictures


SINOPSIS

Desde que falleció su esposa embarazada en el terremoto de Haití hace doce años, Victor se ha encargado de cuidar de Angela, la hija de ambos. Pero cuando Angela y su amiga Katherine desaparecen en un bosque durante tres días y a su regreso no recuerdan nada de lo que les pasó, se desata una serie de acontecimientos que obligarán a Victor a enfrentarse a la cúspide del mal. Desesperado y aterrado, decide pedir ayuda a Chris, la única persona que ha sido testigo de algo parecido...

INTÉRPRETES

ELLEN BURSTYN, LESLIE ODOM JR., ANN DOWD, RAPHAEL SBARGE, JENNIFER NETTLES, LIDYA JEWETT, E.J. BONILLA, OLIVIA MARCUM, OKWUI OKPOKWASILI, LINDA BOSTON, DYLAN PROBERT, RORY GROSS, NICK BENAS, RICHARD CARR III, NIGEL BARTO, SETH LOVEN,  AMANDA BETH

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    El exorcista (1973)

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LA HISTORIA DETRÁS DE LA HISTORIA...
   Cuando la novela El exorcista, escrita por William Peter Blatty, llegó a las librerías en 1971, los lectores se quedaron fascinados con una historia en la que se mezclaba la fe y la falta de la misma, el trauma familiar y la posesión demoníaca. Cuando la adaptación del lamentado director William Friedkin llegó a la gran pantalla, a partir de una historia original escrita por el propio Blatty, en diciembre de 1973, los espectadores de todo el mundo vivieron auténticos momentos de terror. El exorcista superó todos los récords de taquilla, apoyada por una banda sonora aparentemente sencilla capaz de producir pesadillas. La película, protagonizada por Ellen Burstyn, Max von Sydow y la hasta entonces desconocida Linda Blair, marcó un antes y un después en el género de terror cambiando la perspectiva del espectador.
  Ahora, 50 años después del estreno de ese tremendo éxito, EL EXORCISTA: CREYENTE vuelve a llevar al público a la parte más oscura del mal en su más pura encarnación. “La película original de El exorcista fue absolutamente innovadora en su época, y deseábamos honrarla con esta continuación”, explica el productor Jason Blum. “Han transcurrido 50 años y se han estrenado miles de películas desde entonces. Queríamos encontrar una historia tan inquietante como la original e intentar comunicar el horror que puede sentir un padre o una madre cuando su mundo, su hijo o hija se ven amenazados, cuando se ve obligado a enfrentarse a un mundo desconocido, y hasta qué punto puede cambiar lo que uno cree o deja de creer”.
  Los directores de Morgan Creek, James G. Robinson y David Robinson, compraron los derechos de El exorcista hará unos 25 años al escritor William Peter Blatty, y los dos cineastas – padre e hijo – estaban esperando el momento oportuno para entregar el proyecto al equipo idóneo. Después de lo que Jason Blum y el guionista y director David Gordon Green habían conseguido con las entregas de Halloween, decidieron proponerle al director que se encargara del nuevo capítulo de tan icónica historia. “Trabajar con socios como Jason y David ha sido increíble”, reconoce David Robinson. “No cabe duda de que su meticulosa atención al detalle y su enorme experiencia creativa han moldeado la película en algo mucho más espeluznante de lo que imaginábamos”.
  David Gordon Green trabajó primero con Scott Teems y Danny McBride para desarrollar la historia y posteriormente con Peter Sattler en el guion propiamente dicho, dando forma a la historia de Victor Fielding, un fotógrafo que no ha superado la muerte de su esposa en un terremoto en Hawái años antes. Cuando por fin su hija Angela y él parecen recuperarse realmente, una presencia demoníaca se introduce en la familia, poseyendo a Angela y a su mejor amiga.
  El horror de la posesión obligará a Victor, un hombre solitario, a recurrir a otras personas y a pedir ayuda al conocido exorcista superviviente Chris MacNeil. “La película habla de temas como la unidad y la forma de superar dificultades con el apoyo de la comunidad”, explica Green. “La posesión demoníaca nos abre la puerta para explorar posesiones más identificables, como puede ser una lucha interna. Es un subgénero de terror que me atrae mucho porque se hace preguntas como ‘¿Quién soy? ¿Quién está en mi interior? ¿Lo que tengo dentro puede ser mal visto por mi comunidad? Y si es así, ¿pueden ayudarme a deshacerme de esto mediante una relación, mediante el afecto?’ Son preguntas que me intrigan profundamente”.
  Del mismo modo que Green y Blumhouse enfocaron la franquicia Halloween, EL EXORCISTA: CREYENTE se basa en los acontecimientos del éxito de 1973. Aunque hubo varias secuelas de El exorcista en los años siguientes, desde la perspectiva de la película actual no existen. “Al igual que ocurrió con la versión de Halloween de 2018, hay toda una generación de fans que quizá no hayan visto El exorcista original”, explica Jason Blum. “EL EXORCISTA: CREYENTE es una versión contemporánea que retrata la época actual: un padre soltero obligado a criar a su hija adolescente y a pedir ayuda a una comunidad de la que, sinceramente, nunca pensó depender. La historia reúne a los personajes y los elementos de la película original que tanto gustó a los fans del género de terror”.
  En cuanto al director David Gordon Green, la película le permitió profundizar en un tema que le interesaba. “Siempre me han fascinado las religiones”, dice. “Cuando veo una película sobre temas religiosos, a menudo investigo más de vuelta a casa”. Aunque la película de 1973 se basaba sobre todo en la interpretación católica de la posesión, EL EXORCISTA: CREYENTE lo estudia desde la perspectiva de diferentes creencias. “Fue una oportunidad para utilizar varias ideas de posesión y explorarlas a través de diferentes personajes y sus puntos de vista en cuanto a la religión”, sigue diciendo. Sin embargo, desde el lado dramático y emocional, el director quería centrarse en cómo afectan estos tremendos acontecimientos a los personajes centrales. “Siempre busco raíces dramáticas y personajes atractivos, con los que uno pueda identificarse”, añade. “Busco situaciones en este mundo con las que pueda relacionarme. Es verdad que esta película explora situaciones espectaculares, pero siempre cuidamos que hubiera un realismo suficiente que pudiera explicar o, al menos, hacer entender lo que ocurría”.
  El resultado es una película, según Blum, “fascinante, dramática, oscura y espeluznante”. Para Green fue una experiencia como ninguna otra. “La auténtica montaña rusa de esta producción era encontrar luz en la oscuridad, una comunidad en la soledad, y una película que cobraba humanismo a medida que se hacía. Esperamos que los espectadores puedan notarlo cuando la vean”, acaba diciendo.

ESPIRITUALIDAD Y DEMONOLOGÍA...

   “El rito del exorcismo es uno de los rituales más antiguas de la historia. Todas las culturas, todos los países, desde que hay memoria, disponen de una ceremonia para ahuyentar las energías negativas y caminar hacia la cura. Desde los ritos musulmanes, los dybbuk judíos y los textos zoroastrianos. Incluso hay varios encantamientos exorcistas en los Manuscritos del Mar Muerto”. Chris MacNeil, EL EXORCISTA: CREYENTE.

  La película estrenada en 1973 exploraba la posesión demoníaca desde una perspectiva sobre todo católica, el EL EXORCISTA: CREYENTE incluye diferentes fes en el intento de salvar a las dos adolescentes. “Mi intención era que la película fuera un diálogo con lo desconocido”, explica el director. “Se trataba de mostrar la vulnerabilidad de unos padres cuando un hijo padece una enfermedad inexplicable. Cómo se enfrenta uno a una crisis semejante depende mucho del propio sistema de creencias: una familia de baptistas devotos o una familia que no cree en Dios, una familia que recurre a los médicos con esperanza o con suspicacia… La película planea una conversación entre la ciencia y la espiritualidad”.

  Desde un principio, David Gordon Green sabía que la película debía incluir perspectivas desde diversas fes y desde la falta de fe. “De pequeño iba a la iglesia cada domingo, pero también era un niño muy pesado que hacía preguntas molestas acerca de la iglesia y acerca de lo que había más allá”, recuerda. “Luego conocí otras culturas, otras religiones, y me hice amigo de mucha gente que no creía lo mismo que me habían enseñado a creer de pequeño. Empecé a documentarme para la película con curiosidad, preguntándome cómo se enfrentaban las diversas religiones a la posesión, en que se diferenciaban los rituales y ceremonias en el mundo demoníaco que íbamos a explorar. Tuve la oportunidad de hablar con académicos, especialistas y representantes de diversas iglesias que, a menudo, me recomendaron leer libros”.
  Parte de esa documentación acabó incorporada a la película. Aparte de eso, se contrató a expertos de diversas creencias para que aconsejaran al director, a los productores y a los actores durante el rodaje. En EL EXORCISTA: CREYENTE, la misión de salvar a Angela y a Katherine recae en cuatro líderes religiosos: el padre Maddox (E.J. Bonilla), un sacerdote católico; Stuart, el amigo de Victor, un pastor pentecostal (Danny McCarthy); el doctor Beehibe, un experto en plantas (Okwui Okpokwasili), y el pastor baptista Don Revans (Raphael Sbarge).
  La coordinadora espiritual CARLA DUREN se ocupó de la seguridad espiritual del reparto y del equipo técnico, así como de su bienestar mental y emocional. Los rituales en torno al exorcismo y la demonología son variados, fascinantes y a menudo misteriosos.

• Según Carla Duren, muchos de los rituales y conjuros que se ven y oyen en la película proceden de exorcismos auténticos. Por ejemplo, las prácticas del Dr. Beehibe proceden directamente de los métodos curativos de los pueblos esclavizados de diversas zonas de África.


• El productor asesor GAMAL J. PALMER se encargó de que ciertos momentos de gran importancia cultural fueran tratados adecuadamente. “Nos referimos al proceso de inclusión y a la diversidad”, explica. “Queríamos estar seguros de que representábamos a los personajes con autenticidad sin basarnos en estereotipos”.


• En la iglesia católica, los ritos de exorcismo conllevan cierto secretismo. Según el padre JOSEPH MORRIS, sacerdote de la archidiócesis de Atlanta, nadie dentro de una diócesis sabe a ciencia cierta quién es el exorcista. Tanto para la protección del propio exorcista, como para la de los que debe salvar, es preferible que mantenga el anonimato.


• Según el asesor DR. DAVID BELL, especializado en psicología de la religión y profesor en la Universidad Estatal de Georgia, en las religiones “adineradas” no hay muchos demonios enfadados. Pero cuando la vida es dura y no se tiene dinero suficiente ni siquiera para hacer frente a lo mínimo, aparecen más demonios.


• Bell avanza la teoría de que las comunidades estadounidenses más ricas tienen menos probabilidades de creer en ángeles y demonios que las más pobres. La Iglesia Negra, históricamente hablando, dispone de un sistema de creencias en esas figuras mucho más tangible, al igual que las iglesias pentecostales o las comunidades religiosas de las zonas rurales de Estados Unidos.


• El demonio que posee a las chicas en EL EXORCISTA: CREYENTE es una figura mesopotámica llamada Lamashtu, conocida en la antigüedad por ser un súcubo sanguinario que robaba recién nacidos. Según el Boletín de la Biblioteca de Harvard: “En el año mil antes de Jesucristo, Lamashtu se solía representar con cabeza de león, cuerpo de mujer y garras de pájaro en vez de pies”.


• Lamashtu es un demonio diferente al de la novela original y al de la película de 1973. Ese demonio se llamaba Pazuzu. Según la página web del Museo Metropolitano de Arte: “Pazuzu es un demonio muy poderoso que se usa a menudo como escudo contra otro terror sobrenatural llamado Lamashtu, un demonio femenino con amplios poderes destructivos, especialmente temido por las mujeres embarazadas y las madres de recién nacidos, sus víctimas preferidas, aunque no las únicas”.


• El diseñador de maquillaje especial Christopher Nelson y el director David Gordon Green se inspiraron en esa figura para crear el aterrador demonio de la película. “Llegamos a un feliz equilibrio entre lo sobrenatural y la realidad para Lamashtu”, explica Nelson.


• Llevó seis meses diseñar, hacer un molde de tamaño natural y esculpir a Lamasht, interpretado por la actriz LIZE JOHNSTON (la miniserie “El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro”).


• Antes de que empezara el rodaje, la madre de Olivia O’Neill la llevó a una iglesia para que la bendijeran (solo por si acaso). Mientras estaban allí, conocieron al legendario Martin Sheen, que regaló su rosario a la joven actriz para que la protegiera durante el rodaje.

EL MAQUILLAJE...
  Con el fin de llevar a los espectadores al corazón de las tinieblas, el director David Gordon Green y el diseñador de maquillaje de efectos especiales Christopher Nelson, ganador de dos Oscar, desmenuzaron la película para que las chicas poseídas pasaran por cuatro niveles de maquillaje según el grado de posesión. Sin embargo, solo se quedaron con tres. Según Green, “de pícaro a desagradable a malévolo. El grado 4 era ‘nunca más’ porque decidimos que no lo rodaríamos. Vimos a las chicas maquilladas y pensamos que no, no podíamos hacerlo”. Aun así, las dos jóvenes actrices tenían sesiones de maquillaje de más de dos horas.

• El grado 1, “pícaro”, se limita a dar la sensación de que algo raro pasa con las chicas. “Es extraño, no encaja del todo”, explica el director. “Tienen los ojos enrojecidos, están muy pálidas, hay algunos rasguños, las entradas en la cabeza parecen haber crecido”.

• El grado 2, “desagradable”, implica más violencia. “Se cortan, se arañan seriamente, se arrancan el pelo creando pequeñas infecciones. Las marcas físicas empiezan a ser desagradables”, sigue diciendo Green.

• El grado 3, “malévolo”, es el último. “Cuando la película llega a su apogeo, los dos personajes llevan tiempo sin lavarse y sin comer algo sano, además de tener ataques de ira de forma regular”, explica. “La frustración física es extrema y se hace patente, por lo que usamos prótesis y un maquillaje muy intenso para crear algo horrendo”.

• Lo mejor para Olivia O’Neill, a la hora de encarnar a Katherine en el grado 3, era encontrar momentos con su compañera Lidya Jewett que podrían ser el perfecto ejemplo de la calma antes de la tormenta. “Lidya y yo trabajábamos juntas”, dice. “Estábamos sentadas en las sillas, dándonos la espalda, y nos inventábamos cosas diferentes. Nunca hacíamos exactamente lo mismo en las tomas, sobre todo en el grado 3. Me encantó esa parte porque era como el grado 1, pero a tope de esteroides, y pude hacer algo con esos momentos”.

INSPIRACIÓN, RODAJE Y EFECTOS ESPECIALES...
• En noviembre de 2021, varios meses antes del comienzo del rodaje, el equipo al completo se reunió durante una semana en Savannah, Georgia, para rodar las escenas en que participaba Ellen Burstyn.

• El exorcismo final se rodó en Atlanta antes de filmar las escenas de arranque en la República Dominicana, que hizo las veces de Haití.

• El director David Gordon Green y el diseñador de producción Brandon Tonner-Connolly hablaron mucho de la paleta de colores y de películas que habían visto, y se inclinaron por la cálida y romántica Deseando amar, de Wong Kar-Wai, y sus brillantes colores.

• Para que su equipo pudiera inspirarse en las icónicas imágenes de El exorcista y animarles a estar a la altura de la leyenda, Tonner-Connolly imprimió 50 fotogramas de la obra maestra original y las colocó en la pared de la oficina de diseño de producción.

• Durante las escenas en Haití en las que Sorenne, la mujer de Victor, pierde la vida, los cineastas identificaron el “verde caribeño” como un color que anuncia el peligro y que debe inquietar al espectador cuando vuelve a reaparecer en un hospital psiquiátrico, y de nuevo en la casa de Katherine, y en la de Victor y Angela.

• Para una escena clave en Haití, el departamento de efectos especiales construyó una extraña escalera. Cada peldaño se inclinaba un poco al pisarlo, justo lo suficiente para permitir que un especialista pudiese bajar corriendo. Al hacerlo, daba la sensación de que la escalera se derrumbaba bajo sus pies, como ocurre durante un terremoto. Según la coordinadora de especialistas ASHLEY RAE RIDDICK, en esos momentos el piso se arruga y las escaleras se desmantelan.

• En cuanto a las inquietantes escenas en el hospital psiquiátrico, el director se inspiró en Children of Darkness, un documental de 1983 nominado a un Oscar en torno al tratamiento de niños y adolescentes con problemas psiquiátricos en centros inadecuados. El dolor de las historias personales se ve reflejado en el dolor de los padres de las niñas en EL EXORCISTA: CREYENTE.

LOS PERSONAJES...
VICTOR FIELDING (Leslie Odom Jr)...
  Hace doce años, Sorenne (Tracey Graves), la muy querida esposa del fotógrafo Victor Fielding, fue víctima de un terremoto en Haití y los médicos solo pudieron salvar a Angela (Lidya Jewett), la niña que portaba en su seno. Victor, presa del sentimiento de culpabilidad del superviviente, se ha esforzado en crear un hogar lleno de amor, pero cuando “el día de pellas” de su inocente hija en compañía de su mejor amiga Katherine (Olivia O’Neill) se convierte en una búsqueda de tres días en medio de un bosque, Victor empieza a planearse si la maldición que pudo con Sorenne no le ha seguido hasta Estados Unidos.
  Leslie Odom Jr, ganador de un Emmy por Hamilton y conocido por películas como Una noche en Miami… y Harriet, en busca de la libertad, encarna a Victor, un hombre capaz de cualquier cosa, incluso de ir y regresar del infierno, con tal de recuperar a su hija. “Victor es un artista que se enfrenta a tremendos acontecimientos”, explica el director. “Desde trabajar como maquinista en una fábrica, hasta ser un fotógrafo retratista en un centro comercial, mostramos a un hombre que lucha por expresarse y encontrar un espacio creativo. Angela lo es todo para Victor, especialmente porque vive en un aislamiento casi total. No tiene mucha relación con su comunidad o con los vecinos, y ha abandonado la fe y la iglesia. En su lugar, se ha volcado en proteger y crear un mundo seguro para su hija. Lo que ocurre en la historia hace tambalear su visión del mundo a un nivel fundamental. Un hombre solitario entra de pronto en contacto con una comunidad, con otras formas de ver el mundo, así como con otros modos de que su hija pueda expresarse libremente”.
  Mientras David Gordon Green y Peter Sattler escribían el guion, ya tenían a Odom en mente. “Hace tiempo que admiro la seriedad y amabilidad de Leslie”, dice Green, “pero también su intensidad. Tiene la reputación de entregarse plenamente a los papeles. Es muy versátil y tiene una energía inagotable. También me atraía mucho la idea de trabajar con alguien que, a pesar de ser conocido por grandes papeles, es joven y aún no ha sido descubierto por mucha gente, alguien que todavía nace como artista”.
  El actor sabía que el papel de Victor era una oportunidad única. “Soy uno de los grandes fans de El exorcista”, dice. “Me atrajeron las relaciones auténticas en la película de entonces, la sinceridad, la humanidad y la desesperación que comunicaban los actores. Cuando me enteré de que David Gordon Green iba a dirigir la película, le mandé un correo a mi agente diciéndole que era el proyecto de mis sueños. Unos siete u ocho meses después me pidieron que me uniera a David. Tenía la sensación de haber ganado un concurso de fans. Estaba empeñado en que las emociones expresadas en la primera película también se reflejaran en la nuestra”.
  Leslie Odom Jr se sentía particularmente atraído por la interpretación de Ellen Burstyn en la película de 1973. “La primera vez que vi El exorcista era un adolescente, pero me quedé estupefacto ante la interpretación de Ellen”, recuerda. “Es desarmante por su sinceridad y humanidad. Reconozco que la idea de trabajar con ella me puso algo nervioso, pero al poco de vernos, me dio un enorme abrazo. A partir de ese momento nos arremangamos, empezamos a hacer preguntas y a estudiar el material. Tener su aprobación y contar con su presencia fue un regalo tremendo”.
  Ellen Burstyn reconoce que el afecto fue mutuo: “Me enamoré de Leslie. Es probable que la diferencia de edad no me permita tener esperanzas, pero estoy enamorada. Es un actor, un artista y un ser maravilloso. Me entregué al cien por cien. No hay mejor experiencia que trabajar con alguien que también se entrega. Los dos estábamos en esto juntos. Somos buenos compañeros y nos lo pasamos muy bien a pesar de ser un material difícil”.

CHRIS MacNEIL (Ellen Burstyn)...
  Por primera vez en 50 años, la oscarizada Ellen Burstyn regresa al papel de Chris MacNeil, la mujer que no se detuvo ante nada con tal de salvar a su hija Regan (Linda Blair) de un mal inimaginable en la película de 1973. El papel de la actriz en EL EXORCISTA: CREYENTE bate un nuevo récord: es la intérprete de carne y hueso más longeva en volver a interpretar un papel en la historia del cine. “No habría película sin Ellen”, reconoce el productor David Robinson. “Es una actriz extraordinaria; siempre supimos lo que aportaría a la película y al resto del reparto. Es el corazón de la historia. No solo es una intérprete increíble, cuando los espectadores vean su relación con Leslie y con las chicas, quedarán impresionados”. El productor Jason Blum añade: “Contar con Ellen Burstyn une el ADN de esta película con la primera, y para todos los fans, yo el primero, es muy satisfactorio”.
  El director David Gordon Green llevaba bastante tiempo intentando convencer a la actriz para que participara en el proyecto. “Hace ya unos años me puse en contacto con Ellen para decirle que trabajaba en un proyecto y preguntarle si quería formar parte”, recuerda. “Al principio, los dos dudábamos, no estábamos seguro de querer desarrollarlo juntos. Luego, cuando ya tuve un guion, fui a Nueva York a reunirme con ella. Tenía muchas preguntas y muchas ideas. Me di cuenta enseguida de que sentía un tremendo entusiasmo y energía hacia un personaje que había creado hacía 50 años, pero también le interesaba el tema de cómo se superan las dificultades con la ayuda de los demás. Así es como vive su vida”.
  El director y la actriz imaginaron el recorrido de Chris MacNeil después del brutal exorcismo de su hija Regan en 1973. Desde entonces, Chris ha dedicado su vida a ayudar a otras personas a entender el fenómeno de la posesión, sobre todo a otros padres que han debido enfrentarse a acontecimientos inexplicables. Chris se convirtió en una autora de éxito y conoce a Victor gracias a sus libros, que Anna (Ann Dowd), la vecina de Victor, ha leído. “Hace 50 años que deje a Chris”, dice Ellen Burstyn. “Me pregunté qué habría sido de ella, por qué experiencias habría pasado y como sería ahora. Me interesó desde un punto de vista creativo. Somos, en cualquier momento, la suma de todo lo que nos ha pasado y de cómo ha formado nuestro carácter. Me pareció un reto que merecía explorarse”.
  Además, para la actriz, el papel y también la remuneración por su trabajo era otra oportunidad para ayudar a una nueva generación de actores mediante una organización a la que ha dedicado casi toda su vida, The Actors Studio. “El papel me ofrecía la oportunidad de hacer algo que llevo mucho tiempo intentando, la creación de un programa de becas para actores con talento que no pueden permitirse estudiar en The Actors Studio”, explica la actriz, copresidenta de la organización. “Era algo que deseaba hacer y me di cuenta de que era la solución al problema”.

ANN (Ann Dowd)...
  Desde que se mudaron, Victor y su hija Angela siempre han pensado que su vecina Ann era una pesada y una cotilla. Al parecer, Ann, una enfermera, solo se preocupaba por vigilar cuándo y dónde sacaban la basura. Pero a medida que la posesión de Angela aumenta, Victor se da cuenta de que Ann, antaño una novicia, quizá tenga conocimientos que podrían ayudar a Angela.
  Para dar vida al personaje, el director David Gordon Green recurrió a Ann Dowd, con la que ya había colaborado, y que ha trabajado en largometrajes como Philadelphia y Compliance, y series como “El cuento de la criada”. Además, siempre habían querido volver a coincidir desde la película Expertos en crisis. “Adoro a David como amigo y como ser humano”, dice la actriz. “Me encanta su energía, su locura, sus ganas de experimentar, de disfrutar con el riesgo. Trabajar con David es como viajar a otro planeta, un planeta desconocido al que no estás del todo segura de querer ir. Se lo das todo y más porque te fías de él, y acabas pasándotelo mejor que nunca”.
  Ann Dowd no se olvidó de la película original. “La vi de adolescente”, recuerda. “Pasé un miedo atroz, pero lo que más me sorprende es mi padre también la vio. Es católico, muy creyente, y pasó miedo. Recuerdo el miedo, y también que no se habló del tema ni se mencionó durante la cena”. Aportó esos recuerdos de terror al papel de una mujer que se enfrenta a sus propios demonios. “Ann tuvo un pasado muy complicado al que intenta enfrentarse”, explica. “Se metió de lleno en su profesión porque nació para ayudar a los demás. Sigue siendo muy católica, pero está a punto de entender mucho más acerca de su fe, de su conciencia y de las pequeñas posesiones a las que nos enfrentamos cada día”.
  Una de las cosas que más gustó a la actriz fue que su personaje hiciera acopio de fuerzas hasta ahora desconocidas para ella. “No creo que Ann supiera que tuviera tanto valor”, dice. “Es una mujer muy reservada que no ha superado una gran decepción. Estaba dispuesta a servir al Señor y a convertirse en monja, pero hizo algo que se lo impidió. No sé si había sido capaz de perdonarse a sí misma o entender realmente qué significa la fe a nivel personal”.

MIRANDA y TONY (Jennifer Nettles y Norbert Leo Butz)...
  Miranda es una madre y esposa entregada, además de un pilar de su comunidad e iglesia. El personaje, al que da vida la multifacética actriz Jennifer Nettles, tiene una fe inquebrantable en Dios que define su existencia. Cuando su hija Katherine (Olivia O’Neill) es poseída, Miranda pide ayuda a su comunidad para echar al mal que ha manchado la ciudad. “Me entusiasmó formar parte de esta historia, imaginarla y darle una nueva vida”, dice. “Me gustó mucho el guion, el hecho de que rindiera homenaje a la historia original y que también se atreviera a dar una perspectiva totalmente nueva. Muestra lo diferentes que somos todos en cuanto a nuestras creencias, nuestras religiones, pero que nos hacemos más fuertes cuando nos unimos”.
  Miranda es la roca de su iglesia y de su hogar, pero está abierta a sugerencias poco convencionales y a lanzarse a lo desconocido. “Es el alfa de la familia, quien lo mantiene todo en su cauce, quien protege… hasta que ocurre esto”, dice Jennifer Nettles. “Es la primera en decir que es una posesión. Vivir esa sensación de desamparo, saber que nadie iba a creerme y no tener armas para ayudar a mi hija fue emocionalmente muy intenso”.
  Tony, el marido de Miranda, es un hombre de gran entereza y el segundo de a bordo en la iglesia baptista de la ciudad. Ha participado en la educación de Katherine y de sus otros dos hijos, Tyler (RORY GROSS) y Hannah (NORAH ELIN MURPHY), pero su fe se desmorona cuando es testigo de la posesión de su hija. Interpretado por Norbert Leo Butz, ganador de dos Tony, se esfuerza en creer que la fe puede saldar a Katherine y a Angela de la condenación eterna… al tiempo que intenta superar la tentación de salvar solo a su hija.

ANGELA FIELDING y KATHERINE (Lydia Jewett y Olivia O’Neill)...
  Angela, a la que da vida Lidya Jewett, y su mejor amiga Katherine, interpretada por Olivia O’Neill, solo tenían una idea el día que desaparecieron: no ir al colegio y pasar unas horas en el bosque. Pero al perderse cuando ya habían decidido volver, siguieron andando. Cuando se las encontró temblando de frío, estaban a 45 kilómetros de sus casas y no tenían ni idea de que habían transcurrido tres días desde su desaparición. Pero lo que les había pasado iba a cambiarlas para siempre, así como a sus familias y a su comunidad.
  Se hicieron numerosas pruebas a adolescentes antes de encontrar al dúo perfecto que aparentara la más perfecta inocencia y la posesión. “Como puede uno imaginar, encontrar a dos jóvenes capaces de emular a Linda Blair era sumamente difícil”, reconoce el director David Gordon Green. “Además, debían ser casi descubrimientos, no quería la sensibilidad habitual de las jóvenes actrices de Hollywood. Buscaba sobre todo naturalidad. Y también algo distinto, un poco fuera de eje. Fue cuando conocí a Olivia y, luego, a Lidya”.
  Tanto el director como los productores se aseguraron de que ambas actrices podrían enfrentarse a un material a menudo inquietante, así como al esfuerzo que representa interpretar a los personajes centrales en una gran producción. “Había que cerciorarse de que podían hacer un recorrido emocional complejo porque ambos personajes acaban en sitios muy duros”, explica el director. “Era necesario que el ambiente en el plató fuera muy acogedor, que tuvieran el apoyo necesario rodando y en sus hogares. Además de saber que tenían familias geniales, contratamos a psicólogos y educadores para que estuvieran en el plató. No solo debían memorizar un diálogo y actuar como si estuvieran poseídas por un demonio, también debían pasar dos horas y media diarias en maquillaje, además de estudiar y aguantar a un montón de gente que van como locos intentando hacer una película. Representa un desafío tremendo para cualquier joven actor”.
  Pero tanto Jewett como O’Neill y sus respectivas familias superaron las expectativas de David Gordon Green. “Olivia y Lidya consiguieron que fuera un placer trabajar con ellas cada día”, añade el director. “Cuando entraban en el plató, estaban totalmente preparadas y se enfrentaban a todos los retos como auténticas campeonas”.
  Las jóvenes actrices tuvieron que progresar por los diversos estados de la posesión a medida que el control del demonio va aumentando. Trabajaron con el director para que estuvieran perfectamente sincronizadas. “David nos dijo lo que había imaginado para las etapas de la posesión”, comenta Lidya Jewett. “Nos explicaba qué nivel de locura quería para cada escena, y eso nos ayudaba a visualizarla. En algunas escenas me pidió que fuera estoica. Un día podía tener una escena como la dulce Angela y al día siguiente debía dar una versión superagresiva”.
  El director animó a las jóvenes intérpretes a darlo todo. “Cuando vi la película original por primera vez, me pareció una auténtica locura”, sigue diciendo la actriz. “Nunca había visto algo parecido. Luego, delante del espejo ensayando el diálogo, era muy raro, era yo. Pero cuando estaba maquillada como demonio, era el personaje. Con la iluminación, atadas a la silla, parecía totalmente natural. La encarnaba mental, vocal y físicamente. El maquillaje y la iluminación hacen la mitad del trabajo. No hacía falta ser tan espeluznante como cuando no llevas maquillaje. La iluminación y el maquillaje ya dan miedo de por sí, casi no hacía falta decir nada”.
  Pero tuvieron que entender quiénes eran sus personajes antes y después de la posesión. “Tuve que entender quién era Katherine, quién era Katherine demonio y todo lo que había entre ellas dos”, explica Olivia O’Neill. “Quería estar segura de que se diferenciase claramente cada etapa, además de fundirlas cuando Katherine está poseída. Si alguien entra en mi historial de YouTube, se encontrará con un montón de extraños vídeos de posesiones…”
  Olivia O’Neill incluso hizo una lista de las pistas ocultas en la película y de lo que había descubierto acerca de los personajes en la película original. “Me encanta la idea de que los espectadores descubran todos los guiños y referencias en nuestra película”, dice. “Muchos no saltan a la vista, hay que buscarlos con los ojos y los oídos”.
  La actriz Ann Dowd reconoce que se quedó atónita ante el talento desplegado por las dos jóvenes actrices durante el rodaje. “Lydia y Olivia estuvieron excepcionales de principio a fin”, dice. “Son intérpretes excepcionales, jóvenes excepcionales. Fue un privilegio trabajar con ellas”.
  Ellen Burstyn entendió lo difícil que era el trabajo de las jóvenes actrices. Solo ella podía entender realmente lo que debían encarnar: “Pensar que una fuerza interior puede llegar a controlarte, es un pensamiento horrendo”, dice. “Una cosa es que alguien entre en tu casa y te secuestre, pero la idea de que una fuerza puede poseerte y que no puedas controlarla… Me parece que no hay nada más aterrador”.

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