![]() |
|
SINOPSIS
Cuando Chris Masterman, una estrella de la televisión australiana caída en desgracia, queda atrapado en un pequeño pueblo a las afueras de Alice Springs, Charlie, una niña indígena de 12 años con un profundo amor por los animales, se cruza en su camino. Ambos entablan una inesperada amistad y se alían para rescatar y rehabilitar a crías de canguro huérfanas, una aventura épica que les cambiará la vida...
INTÉRPRETES
RYAN CORR, LILY WHITELEY, DEBORAH MAILMAN, WAYNE BLAIR, BROOKE SATCHWELL, RACHEL HOUSE, TRISHA MORTON-THOMAS, ROY BILLING, RICK DONALD, ROB CARLTON, CLARENCE JOHN RYAN, RYAN CLARK, ERNIE DINGO
MÁS INFORMACIÓN DE INTERÉS
CRITICA
BANDA SONORA
CLIPS
CÓMO SE HIZO
VIDEO ENTREVISTAS
AUDIOS
PREMIERE
INFORMACIÓN EXCLUSIVA
STUDIOCANAL contrató a la experimentada directora de cine y televisión Kate Woods (The Umbrella Academy, El pájaro carpintero y Buscando a Alibrandi) y al aclamado guionista Harry Cripps (Años de sequía, La familia Bloom) para empezar a dar forma al guion.
«Escuché la historia y decidí que tenía que hacer esta película», recuerda Kate Woods. «Me hizo muchísima ilusión tener la oportunidad de volver a Australia después de haber estado trabajando en Estados Unidos, para rodar una historia tan bonita en los increíbles paisajes del Territorio del Norte».
«Al público le encantaron los documentales sobre Brolga», afirma Harry Cripps, «pero teníamos muchas ganas de explorar la posibilidad de contar nuestra propia versión de la historia. Queríamos plasmar la esencia de esa historia y ese viaje en nuestro guion y adaptarlo para un público más joven».
STUDIOCANAL quería hacer una película para todas las edades que explorara la belleza y las enseñanzas que se comparten en las relaciones entre humanos y animales, al tiempo que se apoyaba en la comedia de una historia de «pez fuera del agua».
Y la figura clave de esta transformación fue el personaje de Charlie: una niña indígena australiana de 12 años obsesionada con los canguros, que ha perdido sus raíces tras la muerte de su padre y mudarse con su madre a la remota localidad de Silver Gum.
Para el personaje de Chris, Cripps quería a un completo desconocido en Australia Central: «Queríamos crear para la película un personaje que estuviera totalmente fuera de lugar en ese entorno. Su vida de estrella de la televisión se desmorona después de intentar hacer lo correcto al salvar a un animal—con la idea de que eso le convertiría en un héroe—, pero el tiro le sale por la culata, y acaba siendo cancelado y marginado de su mundo».
A medida que el guion iba tomando forma, las productoras australianas Bunya Productions y Brindle Films, en su primera colaboración, se unieron al equipo de KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA para aportar su amplia experiencia retratando las remotas zonas regionales de Australia Central en la gran pantalla.
«Llevamos muchos años siendo amigos de Bunya y queríamos trabajar con ellos», afirma la productora Rachel Clements.
«KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA fue una gran oportunidad para trabajar con Brindle Films; de hecho, este podría haber sido un proyecto escrito expresamente para que colaboráramos en él. La profunda conexión de Brindle con la comunidad de Alice Springs se complementó a la perfección con la experiencia de Bunya en la producción de largometrajes galardonados», afirmó la productora Greer Simpkin.
Bunya y Brindle también son reconocidas como dos de las principales productoras australianas dedicadas a las historias indígenas y les apasiona compartir con el mundo, a través de la pantalla, las historias de los pueblos indígenas australianos.
«Al ambientar KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA en Alice Springs, la película pone de relieve la presencia de la población aborigen en esta zona y la cultura aborigen que impregna esta comunidad», explica la productora Trisha Morton-Thomas, de Brindle Films, quien también interpreta a Gwennie, la abuela de Charlie.
Dado que la comunidad y el sentido de pertenencia son temas clave en el núcleo de KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA, la producción reflejó estos temas en su enfoque hacia la comunidad en la que se ambientaba y rodaba la película. En todos los aspectos de la película, el asesoramiento cultural sustentó el enfoque de toda la producción, desde el guion hasta las localizaciones, el reparto y el equipo técnico.
El guion de Harry Cripps se enriqueció con aportaciones adicionales de Melina Marchetta, colaboradora de Kate Woods en Buscando a Alibrandi, y con la participación de las galardonadas escritoras aborígenes Danielle MacLean y Peta-Lee Cole-Manolis, lo que garantizó que los personajes indígenas y los elementos de la historia resultaran auténticos para los pueblos indígenas de Australia Central.
«Tanto Chris como Charlie se sienten perdidos al comienzo de la historia», explica Morton-Thomas. «Chris siente que ha sido exiliado de su mundo de fama y éxito y que lo han enviado lo más lejos posible de su vida en Sídney, mientras que Charlie ha perdido el vínculo con su comunidad y con su padre. Por eso se refugia en las llanuras que rodean su nuevo pueblo, para correr con los canguros, a quienes ahora considera su comunidad».
Pero gracias a su deseo mutuo de ayudar a los Joeys, las crías de canguro huérfanas de los alrededores de Silver Gum, el vínculo entre Chris y Charlie comienza a crecer.
LA BÚSQUEDA DE LOS PERSONAJES...
«Me encanta esta historia: es una forma maravillosa de contar una historia diferente sobre nuestro icono nacional». —Kate Woods
El papel protagonista de Chris requería un actor que combinara a la perfección el encanto, la humildad y un gran instinto cómico, rasgos que se encuentran en el querido actor australiano Ryan Corr.
«Ryan Corr fue la elección perfecta. Quedé impresionada viéndole en el plató», continúa Woods. «Su capacidad para equilibrar la emoción, el drama y la comedia con matices es asombrosa. Su habilidad para la comedia física me dejó boquiabierta: sabía cómo y cuándo añadir humor a través de sus movimientos; su sentido del tempo cómico era perfecto».
Ryan Corr se sintió rápidamente atraído por los temas de la historia y no dudó en aprovechar la oportunidad de compartir pantalla con la querida fauna australiana.
«Los animales de esta historia fueron un reclamo muy importante para mí», afirma Corr. «Lo que esta historia nos transmite sobre la conexión entre los seres humanos y los animales es precioso».
Con la idea de rodar en Australia Central y el reto de retratar el viaje de Chris, Corr quedó totalmente cautivado y estaba listo para embarcarse en KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA.
Acompañando a Chris en su viaje, al tiempo que traza su propio camino, tenemos a Charlie; una ingeniosa niña de 12 años y fuerte carácter, que no tiene miedo de decir lo que piensa, sobre todo cuando se trata de proteger a los canguros. Charlie ha tenido dificultades para relacionarse con los niños de Silver Gum y prefiere pasar el tiempo sola corriendo por las llanuras polvorientas, encontrando consuelo junto a los canguros salvajes, que eran el talismán de su padre.
Tras el enorme trauma que supuso la pérdida de su padre, Charlie se esfuerza para encontrar el camino de vuelta al mundo. Su relación con él era muy estrecha, y su viaje en KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA la lleva a explorar su profunda conexión y amor por los canguros, y lo que estos significan para su familia.
Tras una exhaustiva búsqueda con más de 300 audiciones, el equipo de producción encontró a la Charlie perfecta en la talentosa debutante Lily Whiteley.
«Lily Whiteley es un hallazgo muy especial», afirma Woods, «es una gimnasta y bailarina consumada, y ahora se está formando como actriz. En pantalla transmite una serenidad increíble; da la sensación de que hay mucho más de lo que ella expresa con palabras».
Aunque la envergadura de una producción cinematográfica era algo totalmente nuevo para Whiteley, se las arregló para tomárselo con calma y sumergirse de lleno en el papel de Charlie.
«Esta es mi primera película y me emocioné muchísimo cuando me dijeron que había conseguido el papel», afirma Whiteley. «Trabajar con Kate fue genial: me dio consejos fantásticos y me facilitó mucho el trabajo».
«Me ha dejado impresionado su registro emocional, su compromiso y el nivel de interpretación que ha demostrado», añade Corr. «¡Nos lo hemos pasado muy bien trabajando juntos!».
Encontrar a la persona ideal para interpretar a Rosie —la madre de Charlie— fue la siguiente pieza del rompecabezas. Rosie, una talentosa artista y madre cariñosa, es una persona cercana, atenta y protectora. Desde el primer momento, el equipo de producción tenía en mente a la persona perfecta para interpretarla: la querida actriz australiana Deborah Mailman.
«Rosie está pasando por un momento bastante convulso en su vida», explica Deborah Mailman. «Su marido acaba de fallecer y ahora está ella sola con Charlie. Para estar cerca de sus padres y reconstruir de nuevo su vida se mudan a Silver Gum. El problema es que ha alejado a Charlie del que hasta ahora había sido todo su mundo».
Una vez confirmados los papeles principales de Chris, Charlie y Rosie, el equipo de producción se centró en encontrar un reparto secundario estelar que acompañara a estos tres personajes centrales, reuniendo para la película a una increíble selección de queridas estrellas locales.
Los papeles de los abuelos de Charlie, Gwennie y Ralph, que ayudan a Charlie y Rosie cuando vuelven a Silver Gum, fueron interpretados por Trisha Morton-Thomas y Wayne Blair.
Ernie Dingo, desde hace mucho tiempo uno de los actores favoritos de la pantalla australiana, se unió al reparto como el tío Dave, el mecánico local de Silver Gum.
La célebre actriz neozelandesa Rachel House se incorporó al reparto para interpretar a Jessie, la dueña del bar, que al principio entra en guerra con Chris.
«La propia Jessie ha recorrido un largo camino», explica House. «Ella también era una chica de la gran ciudad, pero ha encontrado en Silver Gum su comunidad y su forma de vida. Es muy protectora con el pueblo y sus habitantes».
Un vínculo clave con el pasado de Chris en Sídney fue el papel de Liz, su amiga de toda la vida y productora de un programa matinal de televisión, interpretada por Brooke Satchwell. Tras despedirse en Sídney, Liz aparece en Silver Gum en un momento crucial para Chris, en el que este ha descubierto que quizá haya más cosas en la vida que la ambición y el éxito del que disfrutaba en Sídney.
Las mujeres del Club de Bolos sobre césped, encabezadas por la maravillosa Genevieve Lemon en el papel de Bernadette, aportan un toque extra de color y encanto a la localidad de Silver Gum. Es habitual en los pequeños pueblos remotos de la Australia Central que el agente de policía local sea también el entrenador de fútbol, y lo mismo ocurre en KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA, donde Clarence Ryan interpreta el papel de Nick.
La galería de personajes peculiares de este pueblecito continúa con la cómica Emily Taheny como Dorinda, de la oficina de Correos; Roy Billing, que aporta el encanto del campo de antaño al personaje de Murray; Rick Donald, que genera cierta tensión en el papel de Trap; y Rarriwuy Hick, que irradia amabilidad como Brenda, la veterinaria.
Mientras tanto, en Sídney, Ryan Clark, de Bondi Rescue, interpreta al socorrista Jacko, y Rob Carlton da vida a Ted el ejecutivo de televisión.
Aunque Charlie aún no ha conectado con los chicos de Silver Gum, la producción necesitaba contar con un excelente grupo de jóvenes actores, listos para entrar en acción en el momento que Charlie se recupere, vuelva a abrirse y quiera encontrar amigos de su edad.
Yayal Hick, una promesa del cine, interpreta a Casper, el líder que está dispuesto a dar la bienvenida a la recién llegada a su pandilla.
Y completando el reparto principal de KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA había un talentoso grupo de intérpretes locales, entre los que se encontraba Lene Clarson Walters, que interpreta a Ruby. Todos los niños de Silver Gum procedían de Alice Springs y, según Woods, fue fantástico trabajar con ellos: «Ninguno había actuado antes, pero todos se hicieron muy buenos amigos y salían juntos los fines de semana. El maravilloso grupo que crearon se refleja realmente en la película».
La productora Angela Littlejohn afirmó: «Estábamos encantados de haber conseguido este increíble elenco de actores, que aportaron tanto a sus personajes. Fue un reparto de ensueño para contar esta preciosa historia».
LA CIUDAD FICTICIA DE SILVER GUM...
En el Territorio del Norte de Australia se utilizan a diario más de 100 lenguas indígenas.
Mparntwe (pronunciado «M-ban-tua») es el nombre en lengua arrernte de Alice Springs. El pueblo Arrernte (pronunciado «arrunda») son los custodios tradicionales de Alice Springs y la región circundante.
Más del 20 % de la población de Australia Central se identifica como aborigen o isleño del Estrecho de Torres, y las comunidades aborígenes más numerosas de Australia Central son los Pitjantjatjara, los Arrernte, los Luritja y los Warlpiri.
La localidad ficticia de KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA se llama Silver Gum, pero en la lengua local arrernte se llama Tangitjarr, que significa «juntos».
LA CREACIÓN DEL MUNDO DE SILVER GUM...
«Siempre quise que la ciudad de Silver Gum tuviera un toque ligeramente fantástico. Que fuera un poco más idílica: un lugar lleno de alegría». —Kate Woods.
Crear «el tipo de lugar en el que todos queremos vivir y del que queremos formar parte» fue el objetivo principal a la hora de crear la localidad de Silver Gum.
«El objetivo era crear una experiencia auténticamente australiana, pero con un toque de fantasía», explicó el diseñador de producción Sam Hobbs. «El poder curativo de los animales, la comunidad y el campo fueron fundamentales para diseñar este mundo».
A Hobbs se le encomendó la tarea de crear una paleta de colores hermosa y llamativa para el pueblo, pero sin caer en lo recargado, con el fin de crear un mundo más real que la realidad misma.
El diseño también se inspiró en la historia de la creación de la región según los Arrernte (propietarios tradicionales indígenas). La historia del «Dreaming» de la Oruga (Yeperenye) explica las gigantescas formaciones rocosas y las impresionantes crestas de las cordilleras MacDonnell Oriental y Occidental que rodean Alice Springs.
«En las comunidades reales de Australia Central se utilizan muchos colores vivos, y para nosotros tenía todo el sentido del mundo aplicarlos a Silver Gum», añade Hobbs.
A los pies de Caterpillar se encuentra St Mary’s: un antiguo albergue anglicano situado a las afueras de Alice Springs que, con el permiso de los propietarios tradicionales y de los antiguos residentes, se transformó en el centro urbano de Silver Gum.
Una generación de niños aborígenes creció en el albergue St Mary’s de Alice Springs desde 1946 hasta la década de 1970. Muchos de esos niños forman parte de lo que hoy consideramos las «generaciones robadas» de Australia. Allí vivieron experiencias muy diversas; algunos sufrieron abusos y negligencia, pero formaron una familia entre ellos, y era el único hogar que conocían. En stmarysstolengeneration.org hay información al respecto.
«Situar el rodaje en St Mary’s fue una decisión emocional, compartida por todo el equipo de producción. Los terrenos de St Mary’s abarcaban varios edificios, ahora abandonados, que anteriormente se utilizaban como colegio, residencias y para otros fines comunitarios, además de una capilla que aún se utiliza», explica el productor David Jowsey.
Mientras el antiguo comedor se transformaba en el colorido y kitsch Silver Gum Hotel, antiguos residentes de St Mary’s visitaron el plató para ver cómo se reutilizaban los viejos edificios con el fin de crear una comunidad brillante, alegre y llena de vida para la película. El tiempo que pasaron hablando con el equipo y el reparto, tras una ceremonia del humo para dar la bienvenida, sanar y purificar, resultó increíblemente significativo para todos los asistentes.
Partiendo del diseño y el ambiente de la localidad que Hobbs había creado para Silver Gum, la diseñadora de vestuario Edie Kurzer comenzó a explorar cómo podía contribuir a contar la historia de KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA y dar aún más vida a la localidad y a sus habitantes a través del color y el vestuario.
«Era muy consciente de cómo funciona el color en este entorno», afirma, «y se pueden utilizar colores realmente extremos e intensos. Está el azul del cielo y el naranja del paisaje en el que nos encontramos; es muy diferente del paisaje urbano al que estamos acostumbrados».
Kurzer utilizó colores intensos y ricos —con elementos clave del vestuario como los uniformes escolares, las camisetas del equipo de fútbol local y los colores vivos de la equipación de las jugadoras de bolos— para crear matices dentro de la película. Y, dado que la comunidad es el tema central de la historia, los colores clave del vestuario permiten al público distinguir los grupos principales dentro de Silver Gum.
Cuando todo estuvo listo para que las cámaras empezaran a rodar, el director de fotografía, Kieran Fowler, aprovechó la vitalidad y la alegría que se habían creado y las llevó a un nivel superior.
«Crecí viendo películas de aventuras como Indiana Jones y los spaghetti westerns», afirma Fowler, «en las que la fotografía de paisajes es un elemento fundamental, y hemos intentado plasmar eso en KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA. El Territorio del Norte cuenta con tantos paisajes y lugares hermosos que me facilitaron mucho el trabajo a la hora de ambientar las escenas. ¡No hace falta esforzarse mucho para que quede espectacular en pantalla!».
Para Fowler, un elemento visual clave fue la yuxtaposición entre Sídney y el interior del país, con el fin de plasmar con claridad los diferentes mundos con los que Chris se encuentra a lo largo de su viaje.
«Rodamos en Sídney para que pareciera una ciudad abarrotada y claustrofóbica, donde todo el mundo parecía revolotear a su alrededor», explica Fowler. «Un poco más fría y azulada, con un aspecto más opresivo captado con un objetivo de mayor alcance. Al trasladarnos a Australia Central, quería abrir realmente el espacio. Queríamos mostrar cómo Chris pasaba de una ciudad muy densa a un lugar donde solo está él y sus propios pensamientos».
«Mostramos esta transición a través de la calidez de la paleta de colores y de encuadres más amplios, y añadimos más movimiento de cámara en Silver Gum, donde la cámara fluye junto a Chris», añade Fowler.
Para el plató del cobertizo, el equipo encontró un terreno donde construir uno en el monte desde cero, recreando un antiguo cobertizo de vaqueros como los que se encuentran en los límites de una finca ganadera, con un aire nostálgico en su interior. El cobertizo debía representar el romanticismo remoto de la vida solitaria en el interior de Australia, como escenario clave en el viaje de Chris.
Otro lugar emblemático de la comunidad de Silver Gum es la Galería de Arte de Rosie. Diseñada para parecer una tienda de comestibles reconvertida, Rosie da nueva vida al antiguo edificio como parte de su proceso de sanación.
Hobbs no solo quería crear una galería de arte en la localidad, sino también un taller en el que se pudiera mostrar el proceso de creación de las obras de arte locales.
«Se nos ocurrió crear un pequeño espacio protegido, donde pudiéramos contar con pintores locales para que crearan algunas obras de arte. Esto fue clave para destacar que Rosie no solo es comisaria de arte, sino que también tiene una profunda conexión personal con los artistas locales y sus métodos».
El equipo de producción tenía mucho interés en destacar esa conexión con el mundo artístico local de Alice Springs, tanto en la película como fuera de ella, y, por ello, todas las obras de la galería son de artistas locales, procedentes de galerías del norte, sur, este y oeste de Alice Springs, todos ellos miembros del Indigenous Art Code. Para saber más sobre los artistas del Desierto Central, visita desart.com.au.
«Me encanta que la producción haya creado esa relación para esta película con los artistas de aquí, en Alice Springs. Se respira un gran respeto. Y es nuestra oportunidad de decirle al mundo: “¡Mirad a todos estos artistas de Australia Central!”», afirma Mailman.
Las artistas de Australia Central Pamela Nangala Sampson y Raelene McMillan en el set.
El diseñador de peluquería y maquillaje Sheldon Wade siguió el ejemplo marcado por Hobbs y Kurzer para la estética de KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA, y se alejó rápidamente de las percepciones clásicas del estilo de Australia Central: «Cuando oyes hablar del interior de Australia, lo primero que te viene a la mente es un aspecto muy naturalista, lleno de suciedad y sudor», afirma. «Pero tras ver los diseños de vestuario de Edie y los decorados que Sam estaba creando, enseguida me di cuenta de que se trataba de un mundo muy exagerado, y para ayudar a plasmar ese mundo a través de la peluquería y maquillaje, tuvimos que elevar el nivel del aspecto, ¡para que todo el mundo en pantalla pareciera muy arreglado!».
Sin embargo, no todos los personajes iban a estar totalmente impecables, y la historia debía mostrar el cambio entre los dos mundos de Chris.
«Su aspecto cambia de forma bastante significativa después de que lo veamos por primera vez en su papel de presentador del tiempo», explica Wade. «Se produce un cambio real desde ese aspecto casi estirado que tiene en Sídney hasta que vemos cómo empieza a desmejorarse a lo largo de su viaje explorando el mundo del desierto».
En contraste con el desmoronamiento de Chris a medida que descubre la vida en Silver Gum, la vitalidad fue clave en el look que Deborah Mailman le dio a Rosie.
«Partimos de lo que Edie había creado con el vestuario de Rosie y pudimos añadir pequeños detalles mediante el maquillaje para realzar el precioso aspecto natural de Deb con pintalabios rojo y sombra de ojos dorada».
Y gracias al impresionante y natural telón de fondo de Alice Springs, el aspecto intensificado y mágico que buscaba la producción lucía aún más intenso en color y vitalidad.
RODAJE EN AUSTRALIA CENTRAL – SIGUE AL SOL...
KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA es una historia típicamente australiana, con un animal emblemático de Australia como protagonista. Por eso, solo había un lugar donde rodar este viaje: la hermosa región de Arrernte, cerca de Alice Springs, en el emblemático desierto australiano.
«Como habitante del territorio, es fantástico rodar una película de esta envergadura aquí, en el Territorio del Norte», afirma Morton-Thomas. «Al rodar en el Territorio del Norte y en Alice Springs, se cuenta con este increíble paisaje como fuente de inspiración, que acaba formando parte de los personajes de la película».
Aunque las afueras de Alice Springs son famosas por su belleza única, también puede ser uno de los entornos desérticos más inhóspitos del mundo, lo que hace que rodar allí resulte extremadamente complicado. Sin embargo, el equipo de producción se propuso adelantarse a los retos que planteaba el rodaje en exteriores, impulsado por la decisión del director de fotografía, Kieran Fowler, de «seguir al sol». El calendario de rodaje se adaptó para trabajar con el sol. Ciertas tomas simplemente no funcionaban debido a la intensa luz solar, por lo que todas las tomas de la mañana se realizaban en una dirección y las de la tarde, en la otra.
Australia Central es famosa por su luz. El juego de colores en el inmenso cielo cambia desde el amanecer hasta el atardecer, y está en constante cambio. La riqueza de las rocas rojas y la tierra, en contraste con los exuberantes tonos verdes, crea una luminosidad de colores que proporcionó un increíble telón de fondo para la producción.
Y, como complemento a la impresionante belleza natural de la zona, está la población local de Alice Springs, que siempre está más que dispuesta a echar una mano cuando llega una producción a la ciudad.
«La comunidad de Alice Springs se ha volcado de lleno para colaborar en esta producción», afirma Clements.
«Hemos contado con todo, desde atrezo para los decorados hasta coches, pasando por piezas de vestuario, oficinas y equipamiento. A la gente de otros estados siempre les sorprende lo bien que la comunidad local de Alice Springs está a la altura de las circunstancias y ayuda a los cineastas que vienen aquí».
«Nos gustaría animar a gente de toda Australia —y de todo el mundo— a que venga a rodar aquí», concluye.
CONSULTA CULTURAL...
Aunque el equipo de producción quería poner de relieve la belleza natural del lugar, en la producción también se reflejó el respeto por el paisaje cultural de la zona.
«Alice Springs es un lugar realmente interesante para rodar, ya que es la primera localidad de Australia que cuenta con un título de propiedad indígena sobre el término municipal y las zonas circundantes», afirma Morton-Thomas.
El «título nativo» es el reconocimiento, en virtud de la legislación de la Commonwealth, de que los pueblos aborígenes y los isleños del Estrecho de Torres tienen derechos e intereses sobre las tierras y las aguas, de acuerdo con sus leyes y costumbres tradicionales.
Morton-Thomas explica: «Cuando se rueda en el municipio de Alice Springs y sus alrededores, hay que consultar con los propietarios aborígenes (conocidos como “propietarios tradicionales”) de las tierras antes de empezar a rodar. En esta producción se ha hecho de forma excelente, y en todos los lugares en los que hemos rodado se ha consultado a los propietarios indígenas y se ha seguido el protocolo adecuado».
«En la zona hay lugares sagrados de enorme importancia y sitios con una profunda tradición cultural, que en ocasiones están muy vinculados a cuestiones de género, y que hemos dejado fuera de la producción. Incluso cuando las imágenes tomadas desde el aire con drones captan un lugar sagrado que no está destinado a ser visto por personas ajenas a ese clan, nos hemos asegurado de omitirlo de la película», explica Morton-Thomas.
Los términos «propietarios tradicionales» y «custodios tradicionales» se utilizan para referirse a los pueblos aborígenes o de las islas del Estrecho de Torres que habitaron originalmente una zona. Los custodios tradicionales actuales son descendientes de esos habitantes originales y mantienen un vínculo continuo —espiritual, cultural, político y, a menudo, físico— con las tierras concretas donde vivieron sus antepasados.
KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA desea expresar su reconocimiento y agradecimiento a las siguientes personas y organizaciones a las que se ha consultado y que han prestado su apoyo a la producción: Marie Ellis, Benedict Stevens, Warren H. Williams, Lhere Artepe Aboriginal Corporation, St Mary's Stolen Generation Corporation, Lauren Liddle, Philip Alice, Theresa Alice, Doreen Carroll, John Carroll, Audrey McCormick, Gregory Carroll y Mervyn Rubuntja.
Aunque al principio participaban como asesores en el plató, los propietarios tradicionales también se pusieron delante de las cámaras en algunas escenas.
«Ha aportado una energía fantástica tener a los propietarios tradicionales de la tierra en el plató», afirma Ernie Dingo. «Nosotros, como actores, no podemos simplemente irrumpir en el territorio para rodar algo; eso no funcionaría. Contar con los propietarios tradicionales en el plató crea un flujo maravilloso, como el agua o la brisa. Las cosas funcionan mejor cuando te adaptas al ritmo local».
HABLANDO DE LA REGATA…
Australia cuenta con el único evento náutico del mundo que se celebra en un río seco, que tiene lugar cada año en Alice Springs: la regata «Henley on Todd», que se celebra en el lecho arenoso del río Todd (en arrernte: Lhere Mparntwe).
La localidad de Alice Springs se extiende a ambos lados del río, que permanece seco durante gran parte del año, pero que, ante fuertes lluvias, puede transformarse en cuestión de minutos en un amplio curso de agua que separa las dos partes de la localidad.
Dado que el lugar de rodaje de St Mary’s también linda con el río Todd, ¡el escenario era perfecto para organizar la regata Silver Gum y rendir homenaje a otro icono de Australia central! Inspirándose en el suceso real, los personajes crearon unas extravagantes «embarcaciones al estilo de Los Picapiedra» y compitieron por equipos.
SALTANDO A LA PANTALLA...
«A la cámara le encantaron las crías, incluida nuestra estrella, Margot». —Kate Woods
El viejo dicho del mundo del cine de que «nunca se debe trabajar con niños ni con animales» no podría estar más lejos de la realidad en el caso de KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA, sobre todo cuando los pequeños canguros saltarines estaban listos para su momento de gloria.
«Al principio estábamos bastante preocupados por si conseguiríamos que las crías actuaran como necesitábamos», afirma el supervisor de efectos visuales Jonathan Hairman. «Pero tras conocer a las crías de Brolga y Tahnee, nos dimos cuenta enseguida de que no tendríamos que retocarlas digitalmente. Las crías podían hacer muchas cosas y aportarnos mucho».
«Fue maravilloso trabajar con ellas», añade Woods. «KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA no utiliza imágenes generadas por ordenador ni trucos digitales con las crías. Lo que se ve es exactamente cómo se comportan. No podríamos haber hecho esta película sin la ayuda de Brolga y su mujer, Tahnee. Estuvieron allí todos los días y acogieron en el rodaje a las crías rescatadas del santuario. Se aseguraron de que las crías estuvieran bien cuidadas y de que pudieran hacer lo que les pedíamos».
Aunque el equipo de producción no tuvo que preocuparse porque las crías (llamadas joeys en Australia) se mostraran tímidas ante la cámara, sí fue necesario tomar precauciones para garantizar su bienestar.
Las crías disponían de su propio tráiler privado, alejado del ruido de la base de rodaje, con un recinto portátil para saltar. Se les daba el biberón cada tres horas, y se informó a todo el reparto y al equipo sobre el ruido y los movimientos que pudieran distraer o asustar a las crías en el set.
«Antes de que comenzara el rodaje, llevamos a Lily y a Ryan al Kangaroo Sanctuary para que recibieran varios días de formación sobre el manejo de las crías», explica Brolga. «Se trata de la misma formación que impartimos a nuestros voluntarios, y tanto Lily como Ryan me han impresionado mucho por lo bien que se les dan las crías; son tan cariñosos que tengo plena confianza en que podrán manejarlas y cuidarlas igual que lo haría cualquiera de nuestros trabajadores».
LA CREACIÓN DE ROGER EL CANGURO...
El Roger real del Kangaroo Sanctuary no era más que una cría cuando Brolga lo rescató y acabó haciéndose viral gracias a su increíble físico, pero la película necesitaba un arco temporal más corto para introducir a ese enorme macho alfa en la historia.
Chris y Charlie rescatan a un canguro adulto herido, lo llaman Roger y lo llevan al cobertizo, donde vive Chris. Necesitan darle tiempo para que, en un entorno seguro, se recupere de sus heridas y pueda volver a la naturaleza.
Aunque todas las adorables crías de canguro que aparecen saltando en pantalla son reales, rodar con un canguro adulto de verdad como Roger no es tan divertido ni tan seguro.
«Él no hacía más que mantener su posición dominante y yo ni siquiera intenté defenderme: simplemente corrí para ponerme a salvo», recuerda Brolga.
Para llevar a Roger el canguro a la pantalla, el equipo creativo tuvo que recurrir a soluciones de animación por ordenador (CGI) para animales, una especialidad de Jonathan Hairman y Stage 23 VFX Studios; sin embargo, era la primera vez que creaban un canguro digital para la pantalla.
«Necesitábamos saber dónde están todos los músculos, cómo funcionan y cómo se relacionan con el esqueleto», explica Hairmann. «Cuando creamos una criatura, empezamos por el esqueleto, luego le añadimos los músculos y, a continuación, le colocamos la piel y el pelaje. De esta forma, sabemos que cuando le damos una pose a la criatura, es anatómicamente correcta: cuando los músculos se marcan o vemos una expresión facial, es tal y como se vería en la naturaleza».
Tras crear al Roger digital partiendo del esqueleto, el siguiente reto consistió en reproducir el patrón de pelaje único de un canguro.
«El pelaje es un material interesante, porque está formado por fibras huecas que tienen una reacción bastante compleja a la luz. Por eso, siempre buscábamos oportunidades para incluir algo de pelaje en el plató, en el entorno de iluminación que iba a captar la cámara. Jesse, el especialista que interpretó a Roger, llevaba pelaje auténtico de canguro en el pecho, lo que nos sirvió de referencia excelente para ver cómo quedaba el pelaje en cada plano».
«Pusimos al Roger real y al Roger generado por ordenador uno al lado del otro, y no se nota la diferencia», añade Woods.
Aunque el viaje de Chris está íntimamente ligado a su labor de cuidar de Roger hasta que recupere la salud, los instintos dominantes del canguro macho alfa no tardan en resurgir, como vemos cuando ambos empiezan a enzarzarse en una pelea.
En una escena clave de la historia, el equipo de producción tuvo que encontrar la forma de recrear el peculiar estilo de lucha de los canguros, cuando Roger le deja claro a Chris quién manda.
«Al contrario de lo que dice el estereotipo, los canguros no boxean», afirma Woods, «dan patadas con esas patas tan fuertes, apoyándose en la cola. Y necesitábamos encontrar una forma de reproducir eso en el rodaje».
«Cuando se meten de lleno en la acción, saben luchar de verdad: se lanzan unos a otros por los aires, resbalan, ruedan y se persiguen, y eso fue lo que me sirvió de punto de partida para la coreografía de la pelea en esta escena», explica el coordinador de especialistas Dean Gould.
Para conseguir una captura auténtica de los movimientos de lucha de un canguro con la que pudiera trabajar el equipo de efectos visuales, Gould dio con la solución perfecta: crear un sistema de sujeción personalizado con cuerdas elásticas, en el que pudiera suspender en el aire a Jesse, un especialista en movimientos de acción, y permitirle dar patadas e imitar la fuerza y la agresividad de un canguro macho alfa adulto.
«Jesse se convirtió en Roger», afirma Woods. «Cuando Ryan interactuaba con él, era como moverse con un canguro de verdad, lo que marcó la diferencia a la hora de conseguir que esa pelea pareciera tan real como se ve en la película».
«Jesse se metía tanto en el papel de Roger —añade Corr— que incluso masticaba hierba entre toma y toma, o se sacudía el pelaje cuando no quería que me acercara».
«Contar con Jesse equipado con el arnés de cuerdas elásticas en el plató fue una idea genial», explica Hairman, «ya que nos permitió rodar la escena de la pelea de forma natural y le dio a Ryan una oportunidad inmejorable para ofrecer una interpretación realista junto a una criatura que, de otro modo, habría sido invisible».
ENCONTRAR A TU PANDILLA...
La necesidad y el valor de la comunidad, ya sea la de tu pasado o la de un nuevo lugar y un nuevo grupo de amigos, constituyen la esencia de KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA.
«La película trata sobre encontrar tu lugar en la sociedad y aprender a ser humano», afirma la productora Trisha Morton-Thomas, «Chris acaba aprendiendo a aceptarse a sí mismo: que es suficiente tal y como es».
«Chris acaba dándose cuenta de lo que realmente importa en la vida», afirma Mailman, «no se trata de conseguir un millón de seguidores en las redes sociales, sino de crear vínculos. Y Rosie aprende a no juzgar un libro por su portada. Esta historia está llena de alegría, emoción y humor, y espero que llegue de verdad al corazón de las familias que vean KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA juntas».
«Hemos tenido la suerte de rodar KANGAROO: UNA AVENTURA EN AUSTRALIA en el país más increíble que he visto en mi vida», afirma Corr. «Ha habido mañanas en las que, al llegar al trabajo y subir una colina justo cuando sale el sol, tenías que pellizcarte para recordar que era un día laborable; es realmente impresionante».
«Estar aquí, en Alice Springs... Me encanta este país; este lugar se te graba a fuego en la piel», afirma Mailman. «Es precioso, es espiritual. Cada vez que vengo, me enamoro aún más de este lugar».
GALERÍA DE FOTOS
https://cineymax.es/estrenos/fichas/110-k/194868-kangaroo-una-aventura-en-australia-2025#sigProId44029fd150




























































