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SINOPSIS
Convencido de que no recibirá el ascenso que espera, Stan roba impulsivamente de la caja fuerte de su jefe una maleta con un millón de euros. Tras fugarse con el dinero, descubre que en realidad sí le han dado el puesto soñado en la empresa. Ahora dispone de una sola noche para deshacer el desastre y devolver el dinero. Para lograrlo, contará con la ayuda de un cerrajero muy peculiar...
INTÉRPRETES
CHRISTIAN CLAVIER, RAYANE BENSETTI, GILLES COHEN, CLAIRE CHUST, JULIE FERRIER, JEAN-LUC COUCHARD, CHARLOTTE GABRIS, LÉONARD BERTHET-RIVIÉRE, CÉDRIC MOREAU, MARIA VERDI, MARTIN VERSET
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ENTREVISTA AL DIRECTOR...
Esta es tu segunda película como director, después de «Sin rastro alguno» en 2010. Entre medias has trabajado mucho comoguionista con el añorado Laurent Tirard… ¿Qué te hizo volver a la dirección con esta historia?...
Un amigo director me llamó un día para proponerme escribir con él una comedia, una especie de "buddy movie", para un actorcon el que ya había hecho varias películas. Me dijo: "diriges tú, porque a mí nadie me espera en la comedia". El planteamientoera: dos tipos, una noche, en París. Eso era todo. Al final la película se montó de otra manera, pero yo me quedé con la idea y ladesarrollé con Julie Ponsonnet, mi coguionista: dos tipos tienen una noche para devolver un millón de euros a una caja fuerte.Avanzamos bastante con el guion, y luego lo terminé con mi segunda coguionista, Isabelle Jaquet.
Llevaba un tiempo intentando sacar adelante la película cuando Olivier Delbosc oyó hablar de ella. Le dio el guion a leer aChristian Clavier. Un sábado por la mañana, Clavier me llamó. Quería hacer la película.
Hablaba del "buddy movie": en «ATRAPA EL MILLÓN» conviven varios géneros. La comedia, claro, pero también un aire dethriller a lo «Ocean's Eleven». ¿Fue una intención desde el principio?...
El aire a Ocean's Eleven viene sobre todo de la música. Era la referencia de Sylvain Goldberg, el compositor. La acepté conmucho gusto: me pareció que le daba el tono adecuado y aportaba elegancia. Pero, efectivamente, la comedia se apoya en unatrama muy cercana al cine negro: la travesía nocturna, ese tándem improbable al que se le van acumulando los problemas. Esla historia de una pérdida de equilibrio, una carrera contrarreloj para enderezar las cosas. Había que mostrar esa huida haciaadelante en plena noche, pero manteniendo la luminosidad, la electricidad, un aire un poco pop.
Además, sus dos protagonistas no vienen del mismo mundo (uno es cerrajero, el otro ingeniero de obra), y los enfrenta atodo ese dinero con el que no saben qué hacer, dudando entre sucumbir a él o no...
Por supuesto, y sin duda es un reflejo de guionista: todo los opone, la clase social, la edad, también los valores. Eso generafricción, chispas. A cada uno le cuesta aguantar al otro, pero ninguno de los dos puede mandarlo todo a paseo y largarse: es elinfierno. Hay que aguantar, soportarse el uno al otro, para salir adelante.
Hablemos de su dúo de actores: Rayane Bensetti y Christian Clavier. Para empezar, ¿cómo se le ocurrió juntarlos en la pantalla?...
Cuando Christian Clavier se incorporó a la película, construimos todo alrededor de él. Aporta un registro interpretativo, un estilo de comedia, amplio, potente, generoso. Hace falta que todo elmundo esté a su altura, en ese mismo registro. A Christian le gusta trabajar con actores de la nueva generación. Acababa de rodar con Rayane, y fue él quien nos dijo, que le echáramos un vistazo.Yo había visto «La Finale», me parecía natural, con una energía muy de comedia. Así que conocí a Rayane y empezamos a trabajar juntos. Él tenía muchas ganas de implicarse a fondo, entendíaperfectamente que Christian le estaba abriendo una puerta. El reto, claro, era que aguantara el tipo a su lado.
El resultado en pantalla es estupendo, sobre todo teniendo en cuenta que le da a Rayane Bensetti su primer papel realmente adulto, el de un hombre de negocios y padre de familia. Le sientamuy bien el traje, está genial...
Le queda muy natural. Rayane es un actor muy físico, muy ágil. Ese es otro de los retos de la película: hacerle entrar, en el sentido literal y figurado, en la piel de Stan, un treintañerointelectualmente muy potente, con estudios superiores, un ingeniero con mucha labia pero no solo eso... Rayane recorrió el camino hacia ese mundo de los directivos de la construcción, de loscontratos públicos, pero también impuso su propia naturaleza. Él y yo hicimos juntos parte del camino necesario para que, al final, apareciera a la vez vulnerable, influenciable, pero tambiénrápido, inteligente y valiente. Lo que vive Stan, esa dependencia casi afectiva hacia su jefe al principio de la película, se parece mucho a lo que cuentan muchos directivos que sufren de verdad enel trabajo. El burnout acecha a quienes toman decisiones. La presión es fuerte. Evidentemente no es el tema central de la película, pero quería que el espectador entendiera quién es Stan, dedónde viene. Encuentro a Rayane fantástico en este papel, ¡bastante nuevo para él!
Frente a Rayane Bensetti está entonces Christian Clavier, a quien también le ofrece algo casi inédito:¡un papel de cerrajero!...
Un cerrajero por cuenta propia, un artesano. Como autor, Christian tiene ese instinto para la comedia.Me hizo propuestas sobre su personaje, sobre su carácter, sobre cómo se siente este cerrajerorespecto a su lugar en la escala social. Christian capta enseguida esas cosas, cómo hacer que supersonaje las exprese. Y cómo encajarlas con los demás personajes para que funcione en clave decomedia, para que resulte gozoso. Tiene un gran sentido del conflicto, de las relaciones de fuerza, denuestras deshonestidades intelectuales, de nuestras debilidades, de nuestros enfados. Y como actor,encarna todo eso con rigor y precisión. Trabaja como si fuera una obra de teatro. Se sabe el texto conmucha antelación. Ahí es donde encuentra su libertad interpretativa, las invenciones, los hallazgos, lafuerza cómica. Es porque lo ha aprendido y le ha dado vueltas con mucho tiempo por delante.
Es verdad que estos últimos años lo hemos visto sobre todo en papeles más de “burgués”. Pero aquíha encontrado a su cerrajero pícaro, un hombre que, en el fondo, lucha por sobrevivir, lo cual lo haceconmovedor. Estoy muy contento con eso.
Sin desvelar demasiado, digamos que Christian Clavier también "interpreta" el papel de la madre,muy pintoresca, de Hippolyte el cerrajero...
“ATRAPA EL MILLÓN” es también una historia sensible, de filiación entre Rayane y él. Le propusedesde el principio que hiciera de su madre. No quería cargar tintas con ese personaje, que no nossacara de la historia por exceso de artificio, pero quería que pasara algo inesperado, asombroso... Ypensaba que solo él podría plantarle cara a... él mismo. Dijo que sí, pero quería hacerlo con medioscontemporáneos. Ella es la fusión de una actriz, Maria Verdi, y de Christian Clavier...generada por IA.
ENTREVISTA A CHRISTIAN CLAVIER...
Está implicado en esta película desde el principio: en el origen, ¿qué es lo que le interesa de lasperipecias de este dúo improbable, a lo largo de una noche movidita?...
Me gustó ese vínculo entre un joven triunfador y un viejo perdedor. Este personaje, Stan, es un joven lobode la construcción que se mueve en una empresa que utiliza todos los recursos posibles para conseguircontratos, incluida la corrupción. Acepta jugar ese juego de relaciones jerárquicas muy duras, renunciar atener vida personal por culpa de un trabajo que le devora el tiempo. Pero al principio de la película está deacuerdo con todo eso: se aprovecha de la globalización a fondo. Frente a él está mi personaje, Hippolyte,un rezagado de otra generación, antiguo especialista en abrir cajas fuertes, convertido en pequeñocerrajero de provincias. Un tipo que ha visto pasar todos los trenes de la nueva sociedad. Esa relaciónentre Rayane y yo en pantalla es muy interesante de interpretar.
Grégoire Vigneron, el director, es también un excelente guionista. Disfruté encarnando un papel que no esel del que toma las decisiones, sino el de alguien que sufre las cosas, incluida esta sociedad digital, deredes sociales, de vida trepidante, cuando él más bien vive en el mundo de antes... Añado que el hecho deque la historia transcurra en una sola noche le da a la película un aspecto dramático realmenteinteresante.
Sí, además el tono de la película se mueve entre varios géneros, y eso le aporta profundidad a unacomedia que en un principio podría parecer más clásica...
No creo que las comedias no puedan ser también profundas. Siempre he intentado combinar las dos cosasen mis películas. Estoy muy, muy, muy influenciado por el cine italiano, sobre todo por ese gran maestroque fue Dino Risi; si vuelven a ver «El sobrepasso», por ejemplo, con Gassman y Trintignant, verán que escomedia pura hasta el último minuto, cuando de pronto todo se vuelca hacia la tragedia. Para mí, cuandouna comedia no tiene profundidad, es una comedia fallida. Es un género muy difícil de hacer, poca gentetiene ganas de verdad, pocos saben hacerlo por la razón correcta, como yo: ¡porque les gusta reír!
Su personaje, Hippolyte, es entonces un modesto cerrajero: es un registro bastante distinto de los papeles que suele interpretar habitualmente...
Pues le recuerdo que Jacquouille el Patán tampoco era exactamente un empresario. Sí, pero de eso hace ya más de 30 años. Y desde entonces he interpretado otros muchos. Mire, son lashistorias las que me deciden a rodar una película o no. En cualquier caso, no he rodado esta película para cambiar de registro. Eso sería puro egocentrismo, y además al público eso no leinteresa en absoluto. A la gente le trae sin cuidado las motivaciones de los actores que quieren cambiar de papel. Si el guion es bueno y creo que puedo encarnar al personaje, hago lapelícula, sea cual sea el papel. Si es un notario de provincias, encantado; si es un empresario parisino, también. Aquí es un cerrajero perdedor que ha pasado por la cárcel, un tipo pícaro,gruñón, muy francés, y lo hago con muchísimo gusto. Pero el planteamiento no partió de mí. Mejor si eso aporta algo nuevo: no es una copia calcada de otras películas, tiene usted razón.
En pantalla, hace pareja con Rayane Bensetti, y es otro ejemplo más de su interés por la nueva generación de actores de comedia...
Es un reencuentro entre nosotros. Nos conocimos en «Algo le pasa a mi yerno», donde él hacía de malo, y descubrí a un actor de naturalidad muy certera, con un físico de galán arrolladory una manera de moverse muy rápida, muy rítmica... En el cine hacen falta perfiles así. Enseguida pensé en Rayane para que actuara conmigo.
Estos jóvenes actores, al principio, se sienten impresionados de encontrarse frente a usted, y luego quedan asombrados por su capacidad de trabajo; todos cuentan que eso les empuja asubir su nivel interpretativo.
Nos conviene mucho subir el nivel cuando nos presentamos ante el público con una película nueva. La gente se está volviendo tremendamente exigente... Lo interesante es actuar concompañeros que son buenos: ellos también te hacen mejor a ti. Mire, yo soy hombre de teatro, de compañía. Está en mi ADN, así que es lógico que busque buenos compañeros dereparto, sobre todo en esta nueva generación, que encuentro dinámica, fresca, llena de energía y de ganas.
Todo esto lo orquesta Grégoire Vigneron, en su segundo largometraje. Como decíamos, usted se ha implicado mucho en este proyecto: ¿cómo trabajaron juntos?...
Intenté ayudarle al máximo para que todo saliera bien. Hoy en día hacer una película se ha vuelto difícil, la financiación no es sencilla y por tanto los presupuestos van muy ajustados.Hacía falta que todos remáramos en la misma dirección para avanzar sin perder ni una hora de rodaje. Y encima aquí rodábamos mucho de noche, había efectos especiales, escenas deacción, un reparto numeroso. Había que tener ideas, estar constantemente encima, y todos queríamos estar junto a Grégoire para que pudiera rodar el guion que había escrito. Sé quetambién se implicó muchísimo en el montaje. Hacer películas es realmente un trabajo tremendo para conseguir algo que se sostenga y que dé gusto presentar.
Una palabra también sobre ese doble papel que interpreta en pantalla: Hippolyte, pero también su madre...
Me hizo gracia cuando Grégoire me lo propuso: pensé enseguida en «Mrs. Doubtfire». Y en lugar de recurrir al disfraz, nos dijimos que había algo mucho más interesante: usar la inteligencia artificialpara crear a ese personaje de la madre... Gracias a eso, tocamos de lleno la modernidad del cine de hoy. Sé que la gente que ha visto el tráiler piensa que me caractericé para ese personaje, ¡pero fuela máquina la que lo hizo todo! Yo solo tuve que poner la voz en el doblaje.
¿No le apetecía meterse usted mismo en ese papel?...
No es esa la cuestión: esta tecnología nos ofrece algo inédito y apasionante. Probémosla, hagámoslo.
Una palabra también sobre sus otros compañeros de reparto en la película, como Claire Chust o Charlotte Gabris...
¡Son fantásticas! Charlotte, en el papel de la exmujer de Stan, aporta un tono de comedia extraordinario. Adoro a Claire, que es un auténtico Rolls Royce de la comedia, además de guapa y graciosa.También podemos hablar de Julie Ferrier, que es irresistible, sobre todo porque la imaginamos en pareja con Jean-Luc Couchard, a quien elegí para «Los visitantes 3» y que es un chalado belga demuchísima calidad. Y no nos olvidemos de Gilles Cohen, que interpreta a un malo excepcional... En fin, es una película muy bien repartida, con actores de primer, segundo y tercer plano, al serviciode una historia que se mueve entre la comedia, el thriller y la acción. Estamos en la gran y bonita tradición francesa de cine popular, y en mi opinión, lograda.
ENTREVISTA A RAYANE BENSETTI...
En lap película interpreta a Stan, un joven sólido, padre de familia, ingeniero brillante en el sector de laconstrucción: ¿es verdad que le dijo a su director, Grégoire Vigneron, que era su primer papel como "untío ejecutivo"?...
¡Totalmente cierto! Es, en cualquier caso, la primera vez que interpreto a un personaje tan maduro. Pasapor el aspecto físico, porque llevo traje durante toda la película, pero más allá de eso, también es laprimera vez que encarno a un tipo culto, con talento para la estrategia, para las finanzas. Stan es uncurrante obsesivo... Añado que hay otra cosa inédita para mí: prácticamente he dejado de lado laimprovisación al interpretar a este personaje, respetando de verdad el texto tal como estaba escrito.
Tiene puntos en común con él?...
Es un joven aparentemente muy sólido, pero que también va a mostrar sus grietas. En cuanto al dominiode los números, él y yo somos completamente distintos. Pero por lo demás, sí, tenemos bastantes cosasen común. De hecho, siempre intento poner algo de mí mismo en mis papeles para hacerlos lo más reales ycreíbles posible. La manera en que Stan afronta las situaciones difíciles, su miedo al fracaso: todo eso lollevo dentro. También conozco esa necesidad de querer hacerlo siempre bien, como le pasa a él con sujefe, esas ganas de llegar hasta el final para conseguirlo. Durante toda una noche se va a dejar la piel pararecuperar ese maletín y ese dinero: ¡yo podría haber hecho exactamente lo mismo!
Por cierto, ¿cómo describiría “ATRAPA EL MILLÓN”? Es una comedia, pero también una película de accióncon un aire de thriller, y deja mucho espacio a los sentimientos...
Es una buena pregunta, porque al leer el guion no la percibí como una gran comedia, y eso se confirmódurante el rodaje. Mi personaje no está ahí para encadenar chistes o gags; desde el principio se vearrastrado a una carrera contrarreloj. Así que claro que hay espacio para la comedia (aunque solo sea pornuestro dúo con Christian), pero de verdad intenté interpretarlo todo muy en serio, casi como en unapelícula de acción pura.
¿Qué recuerdo guardaba de esa primera colaboración en «Algo le pasa a mi yerno»?...
Al principio no estaba muy convencido de rodarla: en el guion, yo aparecía en la página 140 y no sabía muy bien qué podía aportar a la película. El director, Arnaud Lemort, y mi agente acabaronconvenciéndome de que tenía todo el sentido que estuviera en esa aventura, y no me arrepiento. Pero el primer día de rodaje, acababa de perder a mi tío de una manera muy repentina. Estabadestrozado... Mi primera escena era con Christian, y tenía que estar rebosante de energía, bailar, reírme. Muy hundido, llamé a mi agente pidiéndole ayuda para sobrellevar ese momento tan duro,sobre todo sabiendo que Clavier es extremadamente exigente con la interpretación y el texto. Me hizo pasar a su camerino y me dijo que había visto «La Finale» con Thierry Lhermitte, que le parecíaun buen actor y que tenía muchas ganas de trabajar conmigo. Eso me devolvió la confianza y la sonrisa: me solté con algunas improvisaciones en la escena y, por lo visto, le gustó. Al día siguientetenía que tocar el piano, y me lo había currado de verdad... En fin, el rodaje fue bien, y más tarde, un fin de semana, Christian me llamó, volvió a hacerme cumplidos sobre mi interpretación y mehabló de otra película, en la que quería formar pareja conmigo.
Cómo es actuar frente a Christian Clavier, y con él?...
Es un compañero muy exigente y tremendamente trabajador. Todo el mundo tiene que saberse el texto al dedillo, las luces tienen que estar bien colocadas y las cámaras listas para rodar. De hecho,en un plató, Christian está en todas partes a la vez. Tres o cuatro meses antes ya se ha trabajado su texto y el de los demás, así que eso genera una cierta presión cuando llega al set... Ahora bien, encuanto empieza a rodar, creo que todos somos actores en igualdad de condiciones. Lo que sí es cierto es que Christian es un actor enorme, y hay que estar a la altura. Es como jugar al tenis contraNadal: tienes que tener los golpes necesarios para devolverle la bola. Así que no le gusta la improvisación, pero cuando se siente cómodo, puede probar cosas, y es un auténtico placer seguirle elritmo. Nos lo pasamos genial juntos, un poco como boxeadores: te miras, calculas la distancia y al final te vas al cuerpo a cuerpo, pero dentro de una especie de coreografía muy lúdica.
Su dúo está arbitrado por unos secundarios estupendos, empezando por Claire Chust, que interpreta a su prometida...
A Claire ya la había conocido en «Algo le pasa a mi yerno». Me encantó reencontrarme con ella: siempre es mejor, cuando tienes pocos días de rodaje con un compañero, conocerlo ya de antes. Ellatiene el sentido del ritmo de la comedia gracias a «Escenas de matrimonio», y esos 10 días de rodaje con ella fueron muy agradables.
El malo de la historia, Richard, su jefe en la película, lo interpreta Gilles Cohen...
Sí, un estúpido estupendo en pantalla, ¡pero una persona buenísima en la vida real! Para esta película tuvimos la suerte de contar con un reparto extraordinario, y él forma parte de eso. También esun currante tremendo: lo recuerdo trabajando su texto constantemente entre bambalinas, para poder probar muchas cosas durante la toma. Como yo, Gilles tiene ese miedo a hacerlo mal, ypasamos bastante tiempo juntos hablando de nuestras escenas. No tiene ego alguno: cuando Christian y yo le dábamos nuestra opinión, enseguida proponía algo. Así que es un actorazo y, insisto, alcontrario que su personaje, ¡es un cielo de persona!
Todo esto lo orquesta Grégoire Vigneron, en solo su segundo largometraje: ¿cómo lo vio dirigiendo el plató?...
Estuvimos hablando constantemente durante el rodaje: a veces de acuerdo, a veces no, sobre cómo situar el nivel justo entre la acción y la comedia. Pero avanzamos juntos, sobre todo en cómohabía que interpretar al personaje de Stan. Grégoire, que es un excelente autor y guionista, está muy apegado al texto, y en algún momento llegué a modificar ciertos diálogos o su intención, porqueno quería dejar de lado el punto cómico de la historia ni la acción en mi interpretación. Pero, insisto, nos teníamos confianza mutua. Son detalles: al final “ATRAPA EL MILLÓN” se parece a la películaque él quería hacer.
Esta película, en un registro distinto al de sus otros largometrajes, ¿le da ganas de seguir evolucionando en su oficio de actor?...
Sí, es un paso más hacia mi objetivo, que es el cine de acción. Voy a cumplir 33 años, y aunque estoy en muy buena forma, llegará un momento en que ya no pueda hacer todo esto: saltos mortales,acrobacias, MMA. ¡Ya no puedo hacer de estudiante de instituto! En Francia somos bastante pocos en ese terreno de la acción, y es hacia ahí donde quiero ir. Eso pasa por el cine o las series, incluidoel género fantástico, pero es verdad que voy a rodar menos comedias, aunque me haya encantado hacerlas.











