![]() |
|
SINOPSIS
En la China rural de 1991, mientras los habitantes de los pueblos emigran a las ciudades en busca de mejores oportunidades, Chuang, de 10 años, permanece en su pueblo natal. El tercer hijo de su familia se enfrenta a la vida en una época de profundos cambios nacionales...
INTÉRPRETES
WANG SHANG, ZHANG YANRONG, ZHANG CHUWEN, CAIXIA ZHANG, YANG KAIDONG, WAN ZHONG, LIU HONGAI, CAO LIGZHI, ZHOU HAOTIAN, JIANG YIEN
MÁS INFORMACIÓN DE INTERÉS
CRITICA
BANDA SONORA
CLIPS
CÓMO SE HIZO
VIDEO ENTREVISTAS
AUDIOS
PREMIERE
INFORMACIÓN EXCLUSIVA
CONTEXTO HISTÓRICO...
Durante más de tres mil años, y hasta la década de 1980, China fue una sociedad basada en la agricultura en la que los campesinos chinos generaban la gran mayoría de la riqueza social. La gente estaba muy vinculada a la tierra, y su ropa, su alimentación, su vivienda y sus medios de transporte dependían del trabajo agrícola o, como sugiere el título de la película, de vivir de la tierra.
Sin embargo, debido a la baja productividad, los desastres naturales incontrolables y las penurias infligidas por el ser humano, este sistema imponía también una enorme presión en el medio de vida de los agricultores. Para sobrevivir en ese contexto, el pueblo chino debía ser trabajador, resiliente y poseer un profundo sentido de la obediencia y la resistencia. La unidad familiar era esencial, pues constituía los cimientos sobre los que capear la incertidumbre y permitía garantizar la estabilidad entre generaciones.
Como resultado, en los valores tradicionales chinos, sacrificar la felicidad individual en beneficio de la familia y de la nación pasa considerarse una virtud moral noble.
En 1991, las reformas económicas en China y la revolución tecnológica se habían expandido rápidamente por las extensas zonas rurales del país. La maquinaria industrial comenzó a sustituir progresivamente el trabajo manual, y los recursos requeridos en la producción industrial, como el petróleo, fueron desplazando cada vez más la importancia ancestral de la tierra. Simultáneamente, el desarrollo industrial en las zonas urbanas generó una creciente demanda de mano de obra, lo que llevó a muchos campesinos a emigrar a las ciudades en busca de nuevas oportunidades y medios de supervivencia.
En estas circunstancias, las redes de parentesco y los ecosistemas rurales tradicionales que habían sostenido la civilización agrícola china durante miles de años empezaron a desintegrarse.
NOTAS DEL DIRECTOR...
VIVIR LA TIERRA explora el profundo impacto que este momento histórico tuvo sobre las tradiciones, las emociones y las relaciones del pueblo chino.
Como un vendaval imparable, aquellos cambios atravesaron todos los aspectos de la vida. Ambientada en la China rural de 1991, la historia y las emociones de la película radican en siglos de historia, cultura y tradición, al tiempo que reflejan la mentalidad de la sociedad china contemporánea.
Quería mostrar cómo, cuando las políticas sociales colectivistas chocaron con tradiciones que habían tomado forma a lo largo de milenios, la gente se vio obligada a adaptarse en aspectos que ponían en cuestión su propio modo de vida. También consideré importante retratar las enormes presiones, tanto sociales como físicas, que sufrieron las mujeres y que dejaron secuelas duraderas y, a menudo, irreversibles. Son temas extensísimos que se reflejan en las historias personales de una sola familia.
Mi director de fotografía, Guo Daming, y yo queríamos que el lenguaje cinematográfico desempeñase un papel fundamental.
Queríamos que la película se sintiera contemporánea, sin limitarse al naturalismo ni quedar confinada al realismo puro. A lo largo del rodaje, debatimos constantemente cómo incorporar mi punto de vista y mi actitud sin dejar de apoyar la narrativa y potenciar la atmósfera.
Los planos secuencia, los travellings y la composición de complejos cuadros visuales nos ayudaron a conseguirlo.
La colaboración con el compositor Wan Jianguo y el diseñador de sonido Li Tao para crear una banda sonora rica y estratificada también fue esencial para la textura de la película.
Rodamos la película a lo largo de un año, siguiendo el ciclo natural de las estaciones para destacar la autosuficiencia de la vida rural tradicional y su profunda conexión cíclica con la naturaleza. A través de la película, el público ve cómo las personas cultivan sus propios alimentos, construyen sus casas con los materiales que les proporciona la tierra y confeccionan colchas y ropa con el algodón que ellas mismas producen.
Aunque estos elementos son sencillos de describir por escrito, darles vida en la pantalla requirió una planificación y una ejecución minuciosas.
Filmar durante las cuatro estaciones y tejer una narración que abarca cuatro generaciones nos permitió construir un universo amplio e inmersivo en el que pudieran desarrollarse las cuestiones relacionadas con la vida, la existencia y el paso del tiempo, dejando al mismo tiempo espacio para la interpretación.
Por encima de todo, estoy profundamente agradecido al reparto que dio vida a esta película. Muchos de ellos viven bajo inmensas presiones en su vida cotidiana, lo que puede generar una impresión externa de indiferencia o contención emocional. Sin embargo, durante el rodaje, cada intérprete impregnó su personaje con sus propias experiencias vitales, fusionándose de manera natural con él. Sus actuaciones revelan no solo retratos ficticios, sino también paisajes emocionales profundamente personales y complejos, capas de sentimientos que de otro modo podrían permanecer ocultas. Esto me reafirmó en la idea de que, por dura que pueda ser la vida bajo un sistema implacable, cada individuo alberga una necesidad innata de arte y de expresión.
Siempre recordaré a Zhang Caixia, que interpretó a la abuela Guilan, diciéndome al final del rodaje: «Gracias, Meng. A partir de ahora quiero vivir mi propia vida».
GALERÍA DE FOTOS
https://cineymax.es/estrenos/fichas/121-v/181149-vivir-la-tierra-living-the-land-2025#sigProId8b4f971156






























