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WILD ROSE
INFORM MACIÓN
Titulo original: Wild Rose
Año Producción: 2018
Nacionalidad: Inglaterra
Duración: 100 Minutos
Calificación: No recomendada para menores de 12 años
Género: Drama, Musical
Director: Tom Harper
Guión: Nicole Taylor
Fotografía: George Steel
Música: Jack Arnold
FECHA DE ESTRENO
España: 12 Julio 2019
DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA
Entertainment One


SINOPSIS

Rose-Lynn tiene 23 años, talento carisma y un sueño: salir de Glasgow y triunfar como cantante de country. Acaba de salir de la cárcel y tiene dos hijos pequeños a los que mantener. Marion es su madre, la cual quiere que acepte su realidad y se responsabilice de sí misma de una vez por todas; pero cuando un encuentro casual acerca a Rose-Lynn a sus sueños se enfrenta a una difícil decisión: su familia o el estrellato...

INTÉRPRETES

JESSIE BUCKLEY, JULIE WALTERS, SOPHIE OKONEDO, MATT COSTELLO, JANA PATTERSON, LESLEY HART, CAROL PYPER RAFFERTY, NATALIE McCONNON, MAUREEN CARR, JAMES HARKNESS, ALLISON SIMPSON, JANE GODLEY, BRIAN McQUADE,  ADAM MITCHELL

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LA CREACIÓN...
   La escritora Nicole Taylor ardía en deseos desde hacía tiempo de escribir una película sobre la música country, tal como ella misma explica: “La música country es mi pasión. Me ha encantado desde que tenía doce años y es probablemente el tema que mejor domino de todos. La inspiración de WILD ROSE fue mi propia obsesión por la música country. Era todo lo que escuchaba mientras crecía, y es todo lo que escucho ahora”.

  Taylor explica qué es lo que tiene el country que despierta semejante pasión en ella por ese género musical, y por qué sería una base estupenda para una película: “La forma que tiene la emotividad que posee de ayudar a la gente a abrirse, sobre todo en lugares como Glasgow. Soy de Glasgow y he estado toda la vida obsesionada con la música country. Creo que es popular en lugares y entre personas que no están acostumbradas a hablar de sus sentimientos, que tal vez ni siquiera conozcan sus propios sentimientos. Pero cuando oyen country, que es crudo y puro y emotivo sin ningún reparo, es una forma de procesar ciertas cosas y tener una experiencia catártica. Ha tenido esa función para mí desde que tenía 12 años. Me interesaba mucho no solo escribir sobre la música country, sino hacerlo de tal manera que explicara por qué me entusiasma tanto, por qué es tan importante. Para mí es un desahogo emocional. Es muy popular en lugares que son por lo demás muy cerrados emocionalmente, y Glasgow es sin duda uno de esos lugares. Siento que, en los dos minutos y medio de una canción de country, puedo dejar que afloren todos mis sentimientos. Es un proceso sumamente catártico, algo que es muy necesario en la vida. Es un lenguaje para aquellos a los que les cuesta expresarse emocionalmente, y esa es precisamente Rose-Lynn”.
  WILD ROSE llevaba ya cierto tiempo en desarrollo con la productora Faye Ward. “Como la mayoría de las películas, WILD ROSE ha tenido sin duda una trayectoria muy particular. Es algo que Nicole ha tenido guardado en su interior durante mucho tiempo, algo que tenía que escribir y, cuanto más conoces a Nicole, más te das cuenta de que esta película tiene mucho de ella y de sus experiencias en sus relaciones”.
  Ward expone las cualidades del guion de Taylor que hicieron que no dejara de luchar por él durante tanto tiempo: “Me encanta lo que dice sobre las mujeres, la paternidad, los sueños y la identidad. Lo que supone ser padre en este mundo moderno, frente a lo que es querer también algo más para ti, y que la película no da una respuesta clara que lo deja todo bien atado con un lacito, y que hay diferentes caminos que recorrer y viajes que realizar para encontrar las respuestas”.
  Taylor desvela su otra gran fuente de inspiración para escribir la historia de Rose-Lynn: “Estaba viendo un programa de talentos un sábado por la noche y había una mujer que tenía una voz asombrosa, pero luego reveló que tenía cinco hijos y una historia de adicción, y un par de hijos suyos están a cargo del estado, y me hizo cuestionarme cuáles deberían ser sus sueños. Y me quedé sorprendida por no saber qué es lo que quería para ella. Tenía un gran talento. ¿Significaba eso que debería dedicarse a su talento pese al desastre que era su vida? O, como madre, ¿debería dejar todo eso de lado y asumir la responsabilidad de sus hijos? Esa duda me fascinaba, porque no sabía cuál era la respuesta correcta. Se convirtió en la base para Rose-Lynn y su relación con su madre”.
  Taylor continúa hablando de cómo surgió la idea del personaje de Rose-Lynn y lo que quería conseguir con un personaje así, cuya vida gira totalmente en torno a ese género musical. “Quería escribir un personaje femenino que fuera puro caos y angustia, un verdadero desastre en su vida, pero, cuando canta country, es coherente consigo misma, y entonces es cuando se siente compuesta y plena. Esa es la relación que tengo yo con ella. Creo que me habría vuelto loca sin ella, todo lo que he necesitado siempre lo he encontrado en la música country y, a día de hoy, me sigo sintiendo así”.
  Buckley recuerda la primera vez que leyó el guion: “¡Lloré!”, admite. “Era una historia sincera, una historia muy importante, muy social y política, muy conmovedora y me pareció que el personaje estaba lleno de vida. Normalmente, como mujer, te ofrecen papeles que tienen cierto lustre en cuanto a quién eres como mujer y no se te permite ser imperfecta. Mientras que Rose-Lynn era humana, no era perfecta, y me identificaba totalmente con ella”. Prosigue: “En el fondo, creo que WILD ROSE trata sobre gente ordinaria que hace algo extraordinario, contra todo pronóstico. Trata sobre gente que se ha visto marginada por la sociedad, a la que le han dicho que solo pueden existir en ese rincón, que para Rose-Lynn son unas viviendas de protección oficial, que es estar saliendo y entrando de prisión, que es tener hijos cuando era muy joven, trabajar en la panadería. Pueden soñar con ir a algún otro lugar, pero nunca tienen las oportunidades o el valor para aferrarse a sus sueños. Esta mujer, Rose-Lynn, tiene el valor, la voluntad y el ansia de cumplir sus sueños, y ser una inspiración para sus hijos, y proporcionarles una oportunidad para disfrutar de otra vida. Espero que esta película trate sobre la gente que queda a menudo olvidada, o a la que nunca se le ofrecen oportunidades, y los inspire a soñar a lo grande e intentar hacer realidad sus sueños”.
  Taylor resume: “WILD ROSE trata sobre los sueños frente a la realidad, y sobre ir a por algo que nadie de cuantos te rodean entiende, y qué sucede luego con ese sueño cuando se anquilosa, ante la desaprobación de todos los demás”.

PENSANDO EN UN ENCUENTRO...
  La película estuvo sin director hasta que la productora Faye Ward tuvo la idea de enviar el guion al genial Tom Harper. Ward conocía a Harper desde hacía años y admiraba sus trabajos recientes en la miniserie “Guerra y paz” y el filme War Book; estaba demostrando ser un director increíblemente seguro e intuitivo. Ward comenta sobre Harper: “Tom es un director tremendamente generoso y seguro. Elige a su equipo, luego confiere a todos poder y autoridad, y les permite ser la mejor versión de sí mismos, lo que crea un ambiente estupendo de trabajo”.
  Harper, por su parte, explica que andaba en busca de un proyecto que significara algo para él. “Siempre busco guiones que contengan historias humanas con las que conecte de algún modo. La verdad es que todo se reduce a cómo conecte emocionalmente con la película y, en este caso, desde el momento en que leí el guion, me quedé prendado de él. Me afectó de una forma muy intensa a nivel emocional, y lo encontré muy conmovedor y al mismo tiempo increíblemente inspirador. Tenía todas las cosas que busco en una película, tanto para verla como para hacerla. En este país tenemos una gran historia de películas festivas sobre gente real que consigue llegar más allá de su entorno, como Los Commitments, Full Monty y Billy Elliot (Quiero bailar), y esta tiene un poco de todos esos títulos. Me quedé entusiasmado con ella”.
  Una vez que el proyecto ya contaba con Harper, empezó a adquirir velocidad, y fue el propio director quien fichó a Buckley, al haber trabajado ya con ella. “Había colaborado recientemente con Jessie en ‘Guerra y paz’ y buscaba algo en lo que trabajar con ella, así que en cuanto empecé a leer sobre Rose-Lynn, me pareció que Jessie la encarnaría maravillosamente. No solo porque es una actriz extraordinaria, sino también porque conocía su talento como cantante, así que me parecía una elección evidente”.
  Ward expone por qué Harper era el director perfecto para la película: “Tom Harper es uno de esos directores maravillosos que se desvive por hacer que todo el mundo se sienta a gusto, feliz y capaz de dar lo mejor de sí mismo. Crea un entorno tan seguro y creativo en el rodaje que todo el mundo se siente lleno de confianza y entusiasmo por el trabajo. Colabora maravillosamente tanto con el reparto como con el equipo técnico, tiene un ojo excelente y es sumamente musical, lo que lo hace perfecto para WILD ROSE. Me encanta trabajar con Tom y espero que este sea el comienzo de una larga relación de trabajo”.
  Jessie también se hace eco de ese afecto por Harper: “ADORO a Tom Harper. Trabajar con alguien como Tom es una de las experiencias más satisfactorias posibles. Me dio mi primer trabajo en esta industria en ‘Guerra y paz’. También se muestra increíblemente dispuesto a colaborar, es la persona de mayor corazón que conozco, y es sencillamente un tipo genial, encantador y lleno de talento. Resulta irritante (ríe). Además, posee una gran ligereza, y de verdad espero que este sea el comienzo de una larga amistad y colaboración, porque ha resultado sumamente gratificante y ahora ambos conocemos nuestras respectivas limitaciones. A la hora de crear al personaje, asumí más riesgos que nunca en mi vida, y creo que él también lo hizo, de modo que ambos saltamos juntos desde el borde del precipicio. Tom crea una atmósfera muy familiar, que te permite dar lo mejor de ti”.
  Sophie Okonedo, que interpreta a Susannah, se muestra de acuerdo: “Tuve una experiencia estupenda la última vez que trabajamos juntos y tuve una experiencia estupenda en WILD ROSE. Creo que es porque me cala muy bien como intérprete, y sabe cuándo mantenerse al margen y cuándo ofrecer sugerencias, y es muy tranquilo y muy bromista. Tiene un gran sentido del humor, que yo también tengo, así que mantiene las cosas muy animadas. Considero que saca lo mejor de mí misma. Creo que confía en que puedo hacer mi trabajo. Siempre que trabajo con directores que confían en mí lo paso bien. Confío en Tom, y confío en que me dirá si algo está saliendo completamente mal. Es estupendo tener esa libertad, sientes que puedes respirar. Es algo inapreciable para mí”.
  Julie Walters, que interpreta a Marion, reafirma esa idea de libertad artística que ofrece Tom: “Tom Harper es genial, encantador e intuitivo. No deja que te vayas nunca de rositas. Es muy sensible. Creo que un director debería crear un espacio seguro en el que la gente pueda crear, fracasar si fuera necesario, y luego hacerlo bien, y tiene muy buen oído para lo que resulta verosímil y lo que no. Tienes que ser capaz de confiar en tu director y yo confiaba plenamente en él. El set de rodaje era muy tranquilo y alegre”.
  Harper comenta sobre su versión de WILD ROSE: “En algunas películas, es evidente que el personaje principal tiene razón en su lucha contra la sociedad o lo que quiera que sea a lo que se enfrenta, y está muy claro. Para Rose-Lynn es una batalla mucho más complicada, en el sentido de que nunca estamos muy seguros de hasta qué punto queremos verla triunfar como cantante, sobre todo si eso significa que su relación con sus hijos se va a resentir. Y si tiene que renunciar a su carrera a favor de sus hijos, también es peliagudo. No es un viaje claramente definido, en el que se sabe cuál es el camino correcto para ella, y creo que eso lo hace especialmente interesante”.

ENCONTRAR A ROSE-LYNN...
  La productora Faye Ward, que ha trabajado en títulos como Sufragistas o Brick Lane, siempre busca hacer películas centradas en mujeres o que ofrezcan retratos de mujeres realistas, aunque a veces con defectos; Rose-Lynn encaja ciertamente en ese criterio. Ward explica: “Rose-Lynn es real. Puede ser divertida y luego agresiva, resuelta y vulnerable. Tiene toda clase de defectos. Tom y yo queríamos estar seguros de sus defectos, no temer mostrarlos, porque eso es lo que hace que Rose-Lynn parezca muy real. Da gusto ver eso en una película, ser tan sincero con respecto a un personaje. La gente hace cosas que no debería haber hecho, y lamenta lo que ha hecho, ya sea cinco minutos, cinco horas o cinco años después. WILD ROSE trata sobre una joven que descubre su camino, aunque no pueda evitar equivocarse siempre un poco. Entiendes que hay una verdadera necesidad, carencia y deseo detrás de eso. La constante lucha interna y externa de Rose-Lynn resulta fascinante de ver, y es una estampa de la vida real, de una persona real. No suele mostrarse mucho en la gran pantalla lo que supone ser madre y tener al mismo tiempo una carrera. Y cuando se hace, suele tratarse de mujeres con carreras importantes. Rose-Lynn intenta labrarse un porvenir, además de ser madre, y es una contradicción que la sociedad haga eso tan difícil. Eso, para mí, resulta fascinante”.
  Nicole Taylor esboza su visión de Rose-Lynn: “Rose-Lynn es alguien a quien los habitantes de Glasgow considerarían un gallito, descarada e indomable, no le importa si resulta grosera, aunque no de una forma ofensiva; es un personaje que tiene algo que resulta intrínsecamente de Glasgow”.
  La elección de la actriz encargada de encarnar a Rose-Lynn era esencial para el éxito del proyecto, y el equipo trabajó muy duro para encontrar a la persona perfecta. Tom Harper se sacó entonces un as de la manga llamado Jessie Buckley. Claro que, por aquel entonces, Buckley tenía todavía una experiencia bastante limitada en el cine, que incluía la alabada Beast, por lo que Harper tuvo que convencer a los diversos financieros de que estaba absolutamente convencido de estar acertando de pleno con su elección de Jessie. Recuerda: “Jessie cantó un poco en ‘Guerra y paz’, pero creo que no sabía cantar bien, aunque yo sabía que podía hacerlo. Así que, cuando leí el guion, le pregunté a Jessie si tenía cualquier cosa que pudiera enviarme en la que apareciera cantando, para que se la pudiera mostrar a los financieros y ponerlos al tanto de su capacidad como cantante. Recuerdo sentarme a ver lo que había enviado y pensar: ¡Dios mío, esto es increíblemente bueno!”.
  La guionista Nicole Taylor estuvo desde el primer momento a favor de la elección de Buckley: “Jessie es tan country como la que más. Es puro country. Es Rose-Lynn encarnada. Aún me resulta increíble que exista una persona así, que sea una encarnación tan perfecta de esa chica que tenía en mente desde hace tanto tiempo. Su voz, su carisma, su sensibilidad, su vulnerabilidad. ¡Y tal vez su carácter irlandés! Porque, aunque Rose-Lynn sea de Glasgow, creo que Jessie entiende tan bien a esta chica y su mundo porque Escocia e Irlanda tienen mucho en común, como sus vínculos con Estados Unidos y la música norteamericana”.
  Ward continúa elogiando el talento de Buckley y exponiendo por qué estaba hecha para ese papel. “Jessie Buckley es un sueño hecho realidad. Es pura dinamita, posee una gran sabiduría y una voz impresionante. Es sencillamente increíble, y he de decir que es una de las mejores actrices con las que he trabajado en muchísimo tiempo. Se puede sentir su enorme potencial. Ella misma ha vivido experiencias no tan distintas de las de Rose-Lynn. Procede de un pueblecito de Irlanda, salió del anonimato en un programa de televisión que no llegó a ganar, pero logró introducirse por otra vía en este mundo y, al igual que Rose-Lynn, no estaba predestinada a formar parte de este mundo. Ha tenido que abrirse paso por su cuenta”.
Harper comenta: “Creo que el country es un género muy sincero y por eso le pega tanto a Jessie, porque es una persona muy abierta y sincera. Eso también queda claro por su forma de trabajar; su manera de actuar y cantar es un reflejo muy directo de lo que hay en su interior, y por eso es capaz de encajar tan bien en ese género”.
  Sophie Okonedo, que interpreta a Susannah, comenta sobre cómo fue trabajar con Jessie: “Creo que Jessie y yo congeniamos muy bien, en el aspecto personal, y considero que me hizo el trabajo mucho más fácil. Es tan receptiva y sincera, que me resultó muy fácil actuar con ella, ya que la mayor parte de mi papel es reactivo. Así que, cuando te están dando tanto, resulta sencillo trabajar con alguien. Me gusta ver qué pasa, no tener demasiadas reglas para la escena y resolverlo ante la cámara, escucharlo en voz alta por primera vez cuando la cámara ya está rodando. A ella también le gusta eso, así que creo que hemos hecho muy buena pareja. Es una cantante asombrosa, ser capaz de actuar tan bien y cantar con tanto sentimiento es algo increíble”.
  Al querer probar las canciones por primera vez, Buckley se lanzó de lleno y se puso a cantar, para el más absoluto deleite de todos los presentes. Julie Walters explica: “Nunca había estado en una lectura conjunta de un guion como esa. La gente estaba animando, aplaudiendo y dando palmas. Normalmente, son situaciones más bien tensas, pero su voz y su interpretación eran fantásticas. Muy naturales, reales y sencillas, se nota que conecta con el material. Y su voz es otra cosa, procede de sus entrañas, no es solo una voz bonita. Como dice Marion a Rose-Lynn en la película: ‘Hay mucha gente que sabe cantar’, y tiene razón, hay millones de personas con grandes voces, pero muy pocas que tengan esa conexión con su corazón que posee Jessie, y esa sencillez forma parte de ello. Y, además, es una actriz maravillosa, así que interpreta la canción. Es fantástica, y después de esto debería ser famosa, o me gustaría saber por qué”.
  El “rollete” de Rose-Lynn está interpretado por la estrella emergente James Harkness. Ward explica por qué era primordial para ella y para Taylor que Elliot no se convirtiera en el novio oficial de Rose-Lynn. “Era increíblemente importante para nosotros que se mantuviera al margen de la vida de Rose-Lynn y no se convirtiera en su novio; en el cine, a los hombres se les permite tener amantes, mientras que las mujeres tienen que tener novios, así que nos interesaba mucho mantenerlo simplemente como amante. James tiene verdadera presencia; pronto lo veremos en papeles destacados. Es muy real y crudo, lo que resulta impactante y perfecto para el papel de Elliot”.
  Buckley describe el atractivo natural que posee Harkness: “Adoro a James Harkness, es todo un soplo de aire fresco. Es un actor asombroso y conoce Glasgow, se crió allí, así que sabe cómo se siente allí la gente a diario”.
  Por último, Tom Harper recuerda sobre la cinta de la audición de Harkness: “Se puso a quitarse la ropa y a cantar a pecho descubierto mirando a la cámara, y pensé: ‘¡Sí, tiene lo que hace falta!’. Al haberse criado en Glasgow, James es auténtico, pero también posee un magnetismo que lo hacía perfecto para el papel”.

MADRES E HIJAS EN WILD ROSE...
  Por mucho que WILD ROSE sea una película sobre la música country, también es mucho más que eso. Es una película sobre gente corriente, sobre sueños y, en esencia, sobre la maternidad. La guionista Nicole Taylor explica: “Es una historia de una madre y una hija y, en ese aspecto, es muy universal. Hay muchísimas hijas que son muy diferentes de sus madres e intentan vivir sus vidas de una forma distinta, y eso puede separarlas. Mi impresión es que es muy importante asumir de un modo u otro de dónde vienes y de dónde procede la gente a la que quieres. WILD ROSE trata definitivamente sobre ser fiel a uno mismo. Rose-Lynn tiene mucho con lo que reconciliarse antes de poder convertirse en la artista asombrosa que tiene el potencial de ser”.
  La relación de Marion y Rose-Lynn es una parte vital de la historia y, como menciona Taylor, es un tema universal, a lo que agrega: “Las vidas de las mujeres han cambiado muy rápidamente. Naturalmente, muchas hijas llevan vidas sustancialmente distintas de las que llevaron sus madres, que no comprenden por qué sus hijas quieren dedicarse a hacer esto o lo otro. Pero, si logras superar eso, te encuentras con alguien que está siempre de tu parte”.
  La tarea de descubrir a alguien que pudiera interpretar a Marion resultaba en un primer momento abrumadora, ya que, como señala el director Tom Harper: “Marion es un personaje peliagudo, porque empieza resultando brutal, muy dura con su hija, aunque tenga razón, si bien los espectadores al principio desconocen dicha razón”.
  En Marion, Taylor ha escrito a un personaje con muchos matices que vamos descubriendo poco a poco hasta llegar a su esencia, pero es un proceso lento y es imprescindible que el público se deje llevar. Harper explica: “Era muy importante que Marion fuera cariñosa y poseyera una gran humanidad, eso era algo que resultaba evidente desde el primer momento”.
  La primera actriz en la que pensaron y la persona que todos sabían que sería perfecta para el papel era la inimitable Julie Walters. Para mayor alegría de Ward, Harper y Taylor, leyó el guion y aceptó. Walters recuerda: “Leí el guion y pensé: ‘Esto es algo especial’. Luego me reuní con Faye Ward y Tom Harper y pensé que también eran especiales. Luego, cuando supe que lo iba a hacer Jessie, pensé: ‘Vaya, es fantástico, menudo lote más completo tenemos aquí’”.
  Harper, encantado de contar con una actriz con semejantes cualidades de estrella de cine y con tanta presencia, explica: “Julie posee una gran calidez y una enorme humanidad que resultan palpables desde el primer instante. Resulta agradable de inmediato, lo que le permite aportar minúsculos matices a su interpretación, que resulte lo bastante dura y a la vez blanda, que permita percibir el cariño que hay detrás. Ese equilibrio es sumamente importante para esa relación madre-hija que se va afianzando a medida que avanza la película, pero que empieza estando especialmente rota”.
  Julie Walters, que interpreta a Marion, comenta sobre el personaje: “Me quedé completamente conmovida por Marion y su relación con su hija, me emocionó su fuerza, su convicción y su amor por su hija y sus nietos; La encontré totalmente conmovedora. La historia me pareció sumamente real, y no pude pensar en ninguna madre que no se fuera a conmover o identificar con ella”. La veterana actriz prosigue: “Marion y Rose-Lynn son dos hembras alfa, básicamente, así que va a haber desacuerdos entre ellas. No se dan cuenta de lo parecidas que son, como les pasa a muchas madres e hijas hasta que son mucho mayores. Creo que a ambas les encanta el country; ella fue probablemente la que introdujo a su hija en el género, pero Marion tiene miedo porque Rose-Lynn es tremendamente caótica”.
  Conseguir que una estrella de cine como Walters se involucre en un proyecto dota inmediatamente a dicho proyecto de una seriedad y una cierta emoción. Harper recuerda: “El primer día de trabajo que tuvimos con Julie fue en el mercadillo de frutas y recuerdo que todo el mundo estaba completamente embelesado con esa estrella de cine que llegó al set de rodaje y cautivó a todos. Su interpretación es muy comedida, creo que es un trabajo realmente maravilloso. Esa primera toma es la que acabó en el montaje definitivo y se encuentra al final de la película. Es sensacional”.

LA CREACIÓN DE LA MÚSICA...
  Hay, sorprendentemente, muchas similitudes entre Nashville y Glasgow, en cuanto a su geografía, a sus habitantes, pero, sobre todo, en cuanto a su pasión por la música. Dicho simplemente, la música está en todas partes en Glasgow, al igual que en Nashville, y la música es el alma de WILD ROSE.
  Como cualquier película de temática musical, la clave para hacer que resulte realista y que la acepte la comunidad a la que el filme intenta retratar consiste en colaborar con los músicos implicados. Como apunta la productora Faye Ward: “Lo más importante que necesitábamos hacer era encontrar la autenticidad de Glasgow y Nashville”.
  El supervisor musical y compositor Jack Arnold ya había colaborado en numerosas ocasiones con Tom Harper, así que el director tenía claro que Jack era la persona perfecta para el trabajo. Harper comenta sobre Arnold: “Es una persona muy franca y sincera, y ha sido fundamental para la trayectoria musical del filme y para hacer realidad la visión musical de la película”.
  Jack Arnold aporta: “La verdad es que Jessie no había escuchado música country antes de WILD ROSE y el country tiene un problema de imagen. La gente piensa en la cursilería y en Dolly Parton. Le envié una lista de 8 estrellas importantes del country, desde los viejos tiempos hasta la actualidad, empezó a oírla y se fue directa a por Emmy Lou Harris y Bonnie Raitt”.
  “Al principio, le preocupaba no sonar como una cantante de country, pero, como nos dijo luego Neill MacColl, no se trata realmente de eso, es música popular, así que lo importante es cantar la canción. Incluso en esos primeros días, cuando grababa a Jessie simplemente en el móvil, se podía ver que tenía lo que hacía falta”.
  Arnold explica qué tenía WILD ROSE que hacía que le interesara formar parte del proyecto: “Me encantaba la historia. En ciertos aspectos, es una historia familiar, pero el modo que tuvo Nicole de estructurarla hacía que no resultara nada evidente. La forma en que se van incluyendo las canciones gradualmente a lo largo de la película es muy inteligente. Los espectadores solo tienen ocasión de oír a Jessie cantar como es debido tres o cuatro veces, de modo que, cuando al final la oyen cantar de verdad, como Jessie es tan buena, tiene un impacto mayor”.
  Con Jessie ya elegida y la película empezando a tomar forma, el siguiente paso fue encontrar un grupo musical que funcionara para Rose-Lynn y para Jessie Buckley, y dotara al filme de la seriedad necesaria para que el mundo del country lo tomara en cuenta, ¡algo nada fácil!
  Jack Arnold explica cómo empezó ese proceso hasta cierto punto abrumador: “Envié un correo electrónico a un guitarrista amigo mío preguntándole si conocía a alguien que tocara la guitarra slide, y mencionó a Neill MacColl, que está muy metido en el mundo del country-folk. Al hablar con él, descubrí que sabía bastante sobre Nashville y nos ayudó a formar nuestro grupo”.
  Nicole Taylor ilustra la importancia de MacColl: “Es maravilloso contar con el increíble Neill MacColl, un guitarrista asombroso y un músico verdaderamente alucinante, como líder de nuestro grupo. Solamente hay tres personas que toquen la guitarra slide en toda Gran Bretaña y fichamos a uno de ellos. Fue una sensación estupenda”.
  Tanto Arnold como la guionista Nicole Taylor estaban, sin saberlo el uno del otro, enganchados a un programa de televisión llamado “Transatlantic Sessions”, que proporcionó la clave para la siguiente pieza importante del grupo. Taylor explica: “Durante todo el tiempo que me he pasado intentando conseguir que se hiciera esta película, iba cada año a unas actuaciones llamadas ‘Transatlantic Sessions’, que reúnen a los mejores músicos escoceses, varios irlandeses e incluso algunos músicos estadounidenses. El líder del grupo es Aly Bain y, si eres escocés, este tipo es como Elvis, no puede ir andando por la calle sin que lo vayan parando. Así que iba cada año a ese concierto con Cunningham y todos esos músicos asombrosos, cerraba los ojos y me imaginaba a Rose-Lynn en el escenario con ellos. Me ayudó mucho a escribir el guion, me he pasado tanto tiempo trabajando en él que he ido ya a unas cuantas ‘Transatlantic Sessions’. Y podía ver, mentalmente, a Rose-Lynn en el escenario. Cuando todo esto se hizo real, le dije a Faye Ward: ‘TENEMOS que conseguir a Aly Bain y Phil Cunningham, porque me sirvieron de inspiración’. ¡Y aceptaron! Aly Bain, violinista de talla mundial, Phil Cunningham, acordeonista extraordinario, y forman parte del grupo de Rose-Lynn. Es asombroso”.
  Arnold prosigue: “‘Transatlantic Sessions’ demostró que el country no es solo estadounidense. Decidimos abordar a Phil y Aly para ver si les interesaría formar parte de esto. Contactamos con ellos, hablamos con ellos, leyeron el guion y dijeron que esa era exactamente la historia de una amiga suya, así que aceptaron formar parte del proyecto y, ¡ya teníamos a nuestro grupo musical!”.
  Ward agrega: “Era fundamental para nosotros que el sonido fuera auténtico y consolidara la relación entre Nashville y Glasgow dentro de la música. Para conseguirlo, tuvimos la suerte de contar con algunos de los mejores músicos de country de la actualidad. Conseguimos fichar al legendario Neill MacColl como director de nuestro grupo, y luego a Aly Bain y Phil Cunningham. Son la personificación del encuentro entre Glasgow y Nashville. Les encantó el guion de Nicole y, como ella era una gran fan, hizo un trabajo excelente. Todo el grupo empezó a ensayar con Jessie, hicieron buenas migas y se convirtieron en un grupo musical de verdad, lo que no es fácil. Neill MacColl fue clave para eso, Jessie y él llegaron a confiar mucho el uno en el otro. La participación de estos músicos dota a la película de credibilidad musical, pero también permitió a Jessie y a Jack ofrecer la mejor versión posible de su trabajo. Lo que aportan a la película es algo mágico, que fortaleció a todos”.
  Jessie afirma: “No podría haber hecho esto sin Neill MacColl, adoro a ese hombre. Es un espíritu tremendamente sensible; fue la espina dorsal del grupo, siempre alentándonos y cuidando de nosotros, enseñándome y poniéndome a prueba para seguir progresando, con mucha paciencia. Fue una gran suerte. Y tener ocasión de probar a escribir y componer música ha sido una experiencia asombrosa”.
  La actriz prosigue: “Todavía me cuesta creer que tuve ocasión de trabajar con Neill MacColl en un pequeño estudio en el norte de Londres. Y me enseñaron a hacerlo, me enseñaron a cantar música country. Muestran abiertamente sus emociones y lo dan todo en su música, hay sinceridad tras lo que hacen. Son unos amigos geniales y maravillosos y unos músicos increíbles. Phil y Aly han tocado con Bonnie Raitt, que es toda una heroína para mí, y tuve ocasión de conocerla cuando estábamos terminando de rodar en Nashville, y no sabía si estaba riendo o llorando. Estaba abrumada por conocer a mi icono, la mujer que me había servido de base a la hora de explorar musicalmente este viaje”.
  Una vez formado el grupo, empezaron a ensayar con Jessie para tratar de decidir qué canciones debía cantar Rose-Lynn. Eso fue al principio del proceso de preparación, por lo que Arnold señala que Jessie se encontraba simultáneamente tratando de averiguar qué canciones cantaría Rose-Lynn, a la vez que “trataba de averiguar quién era Rose-Lynn”.
  Buckley recuerda: “Fue interesante trabajar con Jack para ver qué canciones íbamos a usar en la película, qué tono aportaban a cada escena. Fue un proceso de eliminación instintivo, lo que te dictaban tus emociones. ‘Crying Over’, que está en el álbum, es algo que me costó mucho al principio; fue un proceso muy interesante, un día me sentí como si me tragara la tierra y afloraran todos los miedos que se recogen en la letra de esta canción. Fue algo muy interesante, que la canción me creara ese conflicto, y esa es la emoción de esta canción; no hay que resistirse, sino dejarse llevar”.
  La actriz continúa reflexionando sobre la música country: “Las letras de country son extraordinarias, las buenas canciones country son ‘tres acordes y la verdad’ y lo cierto es que consiguen llegar a lo más hondo de tu ser y extraértela. Rose-Lynn es un polvorín de emociones y ‘Outlaw State of Mind’ tiene mucha energía, es como un tema roquero de Janis Joplin. Ese es el arte del personaje de Rose-Lynn, lo que es muy divertido de interpretar. Y luego, en el extremo contrario, encontramos la canción ‘Peace in this House’, cuya letra es una nana para sus hijos. Por mucho que a Rose-Lynn le asuste ser madre, y tener hijos y quererlos, su forma de expresar todo eso es mediante la música. Eso le permite, en ese momento, sumergirse en ese miedo. Y luego la canción ‘Glasgow’ es la primera vez que su madre la oye realmente cantar; ha escrito esa canción para su madre, diciéndole que lo siente, diciéndole ‘gracias, te quiero, soy como tú y somos una familia’”.

LA CANCIÓN FINAL...
  Uno de los elementos clave que el equipo tuvo que perfeccionar fue la canción que Rose-Lynn canta en la última escena de la película. La productora Faye Ward explica: “Al final de la película se encuentra nuestro tema clave original, cantado por Jessie Buckley como Rose-Lynn, que tenía que ser la guinda del pastel; tenía que contar la historia de la película desde el punto de vista de nuestro personaje, para que nuestros espectadores pudieran conectar emocionalmente con nuestra historia y reflexionar sobre ella. Si teníamos suerte y nos salía bien, nos encantaría que la gente saliera del cine tarareando la canción. Queríamos hacer lo posible para que saliera perfecta, así que Universal Music envió una petición a la comunidad de Nashville para que nos presentaran temas originales, y nos enviaron cientos de ellos. Uno en particular nos llamó la atención, y resulta que, sin que lo supiéramos, estaba compuesto para nosotros por la maravillosa actriz Mary Steenburgen. Es una canción hermosa, es animada y sentida, es sencillamente perfecta. Creo que el hecho de que ella misma sea actriz la ayudó a comprender qué era lo que necesitábamos y nos lo ofreció de una manera preciosa”.
  El director Tom Harper señala: “Siempre supimos desde el principio que teníamos esa canción compuesta por Rose-Lynn que era el final de la película, así que sabíamos que tenía que quedar bien. Había muchas estupendas, pero ninguna de ellas acababa de meterse en la mente de Rose-Lynn. Entonces recibimos un tema que nos gustó mucho. No era perfecto, pero de pronto alguien había acertado con el personaje de Rose-Lynn, y todos nos sorprendimos al descubrir que era Mary Steenburgen, a quien conocíamos como actriz, pero no como compositora, aunque por supuesto tiene perfecto sentido que una actriz lea el guion, entienda el personaje y lo traduzca en música. Así que trabajamos con ella y acabó enviándonos la canción definitiva. Toda la música del filme ha sido un proceso orgánico, los asombrosos músicos y compositores se integraron en él de forma muy natural, lo que encaja muy bien con la naturaleza sincera y franca de la película y de la música country. Nos pareció todo la forma correcta y orgánica de abordar la música”.
  La reacción de Buckley a la canción fue rápida y emotiva. “En cuanto la oímos, todos dijimos: ‘Esta es la canción’. Captaba por completo la esencia de la película. Es un momento importante del filme, en el que esta chica se ha distanciado lo máximo posible de su propia vida y al final se da cuenta de que no puedes escapar de tus raíces, de quien realmente eres. Componer una buena canción es un poco como una película de 3 minutos y Mary Steenburgen ha plasmado la historia de nuestra película en 3 minutos”.

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