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RITICA
Por: PACO CASADO
En lo alto de la meseta tibetana, a unos cinco metros sobre el nivel del mar, entre solitarios valles inexplorados y las inaccesibles tierras del Himalaya, sin vegetación, en donde no se encuentra un alma en muchos miles de kilómetros y una fauna escasa de animales, no muy habituales, se encuentra uno de los últimos lugares del mundo salvaje, no contaminado, donde vive una serie de animales que se dejan ver poco.
En ese corazón de las tierras altas del Tibet, el fotógrafo de naturaleza francés, Vincent Munier, codirector y coprotagonista de este documental, invita al escritor Sylvain Tesson durante varias semanas a la búsqueda del leopardo del Tibet, luchando contra el viento y la nieve, uno de los felinos que es más difícil de localizar.
Lo inicia en el delicado arte de la observación, para lo que hay que tener tranquilidad, así como en la interpretación de las huellas y en tener una paciencia infinita, necesaria para esperar para poder localizar y ver a estos animales salvajes.
Mientras recorren las cumbres, algunas cubiertas de nieve, a veinte grados bajo cero, los dos hombres entablan un diálogo sobre cuál es nuestro lugar entre los seres vivos y celebran la belleza del mundo, en lo que a la postre resulta más interesante esas conversaciones que la búsqueda en sí de lo que es el motivo de este documental que no es otro que la búsqueda del leopardo del Tibet, que se hace esperar, puesto que hasta el último tercio del film no se deja ver este animal del que apenas existen unos miles de ejemplares.
Entre tanto vemos, generalmente de forma lejana, a otros ejemplares, de yaks salvajes especie de toros lanudos, lobos, zorros, antílopes, así como variedades de aves que viven en esos solitarios parajes.
También aparecen fugazmente unos niños con aspecto de monjes budistas y varias personas mayores al calor de la lumbre en una cabaña disfrutando de una comida caliente.
La realización, codirigida por Marie Amiguet y Vincent Munier, abusa de los planos lejanos en los que a veces se ven las manadas de animales de pequeño tamaño, como si fueran hormigas, atravesando una llanura o en lo alto de los elevados picachos como aparece la ansiada figura del buscado leopardo hasta que los teleobjetivos logran acercarnos su estampa.
Vincent Munier es director, fotógrafo y montador, amante de los espacios abiertos y un hombre sensible a la poesía del mundo salvaje, mientras que Marie Amiget debuta en la realización de este documental en el que también colabora aquí en el guion y en la fotografía, tras haber realizado anteriormente La vallée des loups (El valle de los lobos) (2016) otro documental sobre naturaleza.
Desde los Vosgos al Ártico, pasando por el Tibet, Vinecnt Munier nos muestra a través de sus fotografías, libros y películas, para compartir su pasión por la naturaleza y los animales y sobre todo nos advierte de la necesidad vital de estar en armonía con los demás seres vivos sobre lo que ha escrito una docena de libros.
'El leopardo de las nieves' (2021) lleva ya más de medio millón de espectadores en Francia y es especialmente recomendable para los seguidores de este género cinematográfico, lo que no suele ser muy frecuente, para los demás espectadores les puede resultar algo lento o aburrido, ya que cinematográficamente su correcta realización tiene pocas novedades.
Hay momentos en que se hace el silencio y toma el protagonismo la banda sonora creada por Warren Ellis y Nick Cave.
César al mejor documental. Premio Lumiere. Premio del público en los Festivales de Santa Fe y Screenwave. Mejor documental en el Festival de Tesalónica.
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