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Dan Fogelman escribió ‘Plan en Las Vegas’ hace unos seis años. “Siempre me han gustado las comedias de amigos, y se me ocurrió que un viaje de despedida de soltero podía servir para rejuvenecer a cuatro hombres maduros y convertirse en el elixir que les permite recuperar la chispa perdida”, recuerda el guionista.
Antes de empezar a escribir el guión, Dan Fogelman se fue a Las Vegas a documentarse. “Había estado en muchas despedidas de soltero allí, pero nunca había ido solo. Deambulaba por los casinos, comía a las cinco de la tarde, apostaba… Un tipo raro que se paseaba bloc de notas en mano, apuntando todo lo que veía”.
La productora Amy Baer dice que le apetecía hacer una película para personas nacidas durante el “baby PLAN EN LAS VEGASboom” desde que trabajó en ‘Cuando menos te lo esperas’ (2003). “Me di cuenta de que estas películas pueden tener mucho éxito entre un público al que suele ignorarse”.
“Entonces apareció Dan Fogelman con una historia de la que me enamoré”, sigue diciendo. “No solo era graciosa, también contenía una realidad emocional con la que podía identificarse un público adulto”.
El director Jon Turteltaub no tardó en unirse al proyecto. También está de acuerdo en que la historia explora las emociones en una comedia para adultos.
“Uno de los retos de rodar una película en Las Vegas es encontrar otras formas de mostrar una ciudad que todos hemos visto demasiado a menudo”, dice el productor Laurence Mark.
Una cosa estaba clara desde el principio, era esencial rodar los exteriores y parte de los interiores en la ciudad. El rodaje en Las Vegas duró dos semanas.
El diseñador de producción David J. Bomba tenía muy claro que era necesario ver Las Vegas de otra manera.
Atlanta también hizo las veces de Malibú, donde se encuentra la lujosa casa de Billy con vistas al mar.
La película se rodó con cámara digital, lo que permite “encender la cámara y dejar a los actores seguir; por lo tanto, hay mucho más metraje que cuando se rueda en 35 mm. Por un lado, es genial porque disponemos de más material, pero por otro, es mucho más trabajo”, dice el montador.
David Rennie recuerda que dispusieron de poco tiempo para rodar, “35 días de rodaje y 35 días de montaje. Jon rodaba entre seis y siete páginas de guión diariamente, es muy rápido”.
En cuanto a las decisiones referentes a la iluminación, los movimientos de la cámara y la ambientación, Jon Turteltaub lo tenía muy claro: “Los actores ante todo. Las interpretaciones ante todo. Los personajes ante todo. El reparto debía ser la parte más importante de la filmación. En segundo lugar debíamos asegurarnos de mostrar lo enorme, brillante e intimidante que es Las Vegas”.