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INFORMACIÓN
Titulo original: Terminator Genisys
Año Producción: 2015
Nacionalidad: EE.UU
Duración: 121 Minutos
Calificación: No recomendada para menores de 12 años
Género: Acción, Ciencia ficción, Aventura
Director: Alan Taylor
Guión: Laeta Kalogridis, Patrick Lussier. Basados en los personajes creados por James Cameron, Gale Ann Hurd
Fotografía: Julien Roux
Música: Robin Coudert
FECHAS DE ESTRENO
España: 10 Julio 2015
DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA
Paramount Pictures


SINOPSIS

En el 2029 John Connor es el líder de la resistencia que sigue en guerra contra las máquinas. Los temores acerca de lo que les espera en el futuro surgen cuando unos espías de Tecom sacan a la luz un nuevo complot de la todopoderosa SkyNet...

INTÉRPRETES

EMILIA CLARKE, ARNOLD SCHWARZENEGGER, JAI COURTNEY, JASON CLARKE, MATT SMITH, AARON V. WILLIAMSON, J.K. SIMMONS, DOUGLAS SMITH, SANDRINE HOLT, COURTNEY B. VANCE

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   Terminator 3: La rebelión de las máquinas (2003) / Terminator Salvation (2009)

   Terminator: Destino oscuro (2019)

Festivales y premiosPREMIOS Y FESTIVALES

Informacion exclusivaINFORMACIÓN EXCLUSIVA

     En 1984, un ciborg llegó desde el futuro. Se llamaba el Terminator.    
  Entre los millones de personas fascinadas por ese nuevo icono cinemato-gráfico estaban los productores David Ellison y Dana Goldberg, con todo su fu-turo cinematográfico por delante.
  Según recuerda Ellison: “La saga de ‘Terminator’ —y en realidad James Cameron—es un elemento fundamental de por qué me puse en primer lugar a hacer películas; para mí, es sencillamente uno de los mayores cineastas de todos los tiempos. Creo que Terminator 2 reinventó la idea moderna de la película estrella.  Así que para mí, poder trabajar en una saga de la que literalmente me enamoré cuando era un chaval, y que me llevó a desear convertirme en cineasta, es como un sueño hecho realidad.”
  Dana Goldberg añade: “Cuando se anunció que los derechos sobre Termi-nator iban a quedar disponibles, obviamente nos sentimos interesados, al igual que muchos otros de la industria cinematográfica, porque es una saga increíble. Sobre todo, las dos primeras películas de Terminator son unas películas que re-verenciamos tanto David como yo. Y en Skydance nos gusta hacer películas grandes y que supongan un acontecimiento. La idea de reelaborar Terminator tanto para el público al que le encantaron las originales como para una audiencia nueva era una oportunidad que no podíamos desaprovechar.”
  Con los derechos en el bolsillo, la pareja de Skydance Productions comenzó a rastrear guionistas para este monumental proyecto, entre ellos los guionistas y productores Laeta Kalogridis y Patrick Lussier.  Recuerda Kalogri-dis: “David y Dana contactaron con nosotros alrededor de las Navidades de 2012, y nuestra primera respuesta fue que no, al igual que nuestras segunda y tercera respuestas. Dijimos que no por respeto al universo de James Cameron. Yo trabajé con él durante años (para mí es un motivo de inspiración tanto a nivel personal como cinematográfico), y de ninguna manera quería moldear ni dar forma a algo que no fuera respetuoso con lo que había creado. Es de lo mejor que se haya hecho nunca en ciencia-ficción, y para mí, él es ciertamente un motivo de inspiración, y no solo para mí, es uno de los mejores cineastas vivos, y posible-mente, de todos los tiempos.”
  Pero Skydance insistió, así que Kalogridis consultó con el propio Came-ron, quien no solo concedió su permiso y dio su bendición, sino que dio comien-zo a la reacción en cadena llamada ‘rebote de ideas’ inevitable en la fase de pre-producción de una película de las grandes, aconsejando a Kalogridis: “¡Asegúra-te de escribir un buen papel para Arnold!” Patrick Lussier comenta: “A Laeta le obsesionó la idea, y una vez que empezamos a pensar en las posibilidades de la historia (y a volver a ver las dos primeras películas de Terminator), nos dimos cuenta de cómo regresar a ese mundo y a esos personajes en un entorno actual… y en un entorno no actual.”
  Kalogridis continúa: “Los viajes por el tiempo están imbricados en el AND del material, lo cual proporciona la posibilidad de universos alternativos y de diferentes cronologías sin afectar en absoluto al material original. Esas historias existen y siguen existiendo, siguen habiendo sucedido, pero se puede contar una historia diferente que se desgaje en una dirección diferente utilizando esos per-sonajes que nos encantan a todos”. 
  Tanto el mundo de la política global como el mundo cinematográfico de los años ochenta, del que se nutrieron las películas originales, han cambiado enormemente.  El Terminator proclamó: “Regresaré” cinco años antes de la caída del Muro de Berlín, y cuando aún faltaban décadas para darnos cuenta de todo el potencial de las imágenes generadas por ordenador. Los años luz que han pasado desde las primeras aventuras terrestres del T-800 abrieron incontables vías de exploración para los realizadores de Terminator Génesis. 
  “Para mí, las películas de Cameron fueron realmente películas de la época de la Guerra fría”, observa Ellison, “en las que la analogía que había sobre todo el argumento eran sobre todo las amenazas sentidas durante ese período de tiempo. Los avances en inteligencia artificial nos dan la posibilidad de actualizar de verdad la saga a la época actual, en donde Skynet ya no tiene que liberarse, pues nosotros mismos nos ponemos en fila y entregamos nuestra privacidad, nuestras libertades, nuestra información. Nos ponemos a la cola para tener lo último en tecnología y software.  Ese canon se presta a comentar lo que está pa-sando realmente hoy en día de una manera que resulta nueva, divertida y emo-cionante, y que se presenta como un gran entretenimiento. Para mí, la ciencia-ficción es más efectiva cuando toma acontecimientos del mundo real y los sitúa en un ambiente de ficción”.
  Y en el centro de todo, para los realizadores de “Génesis” estaba la ‘fami-lia disfuncional’ y su historia de amor, que Cameron situó en el centro de las pe-lículas, y entre los Terminators, la aniquilación potencial de toda la raza humana, las proezas fílmicas de la ilusión. El mismo gancho argumental repercutió en el  director del proyecto, Alan Taylor.
  Dice el productor Ellison: “Sabíamos que necesitábamos contar con un director que le diera importancia a los personajes y a la historia de amor de esta familia. Sí, hay mucha acción en las películas de ‘Terminator’, y ciertamente tenemos la intención de mantener esa promesa. Hay mucha gente que son muy buenos rodando acción, pero solamente un puñado que nos pareciera capaz de conseguir interpretaciones orientadas de verdad al personaje en medio de todo eso. Todos rezamos ante el altar de la serie de HBO ‘Juego de tronos’, y pensamos que ‘Thor: El reino oscuro’ fue fenomenal. Y por supuesto, cuando llegó Alan, dijo que podíamos hablar sobre qué aspecto iban a tener los Terminators, y cuántos de ellos iba a haber, y sus diferentes tipos, y de cómo iba a ser la pelea del tercer acto, pero también que la historia de amor y de sus relaciones tenía que funcionar. Dijo eso en nuestra primera reunión, así que pensamos: ‘Vale, es el tipo adecuado’”.
  Para Taylor, pare del encanto de hacer la película estribaba en el mero de-safío de averiguar cómo hacerla: “Es divertido,” admite Taylor, “pues estaba  echando un vistazo a varios proyectos potenciales, pero este fue el primero en el que al principio no podía decirme exactamente cómo hacerlo: era como un rom-pecabezas, y eso lo hacía emocionante e interesante. Hay muchas cosas que nos encantan en la mitología de Cameron, tantas que al público al que esperamos llegar ya le encantan. Al mismo tiempo, la historia se mueve hacia adelante: tiene que hacerse más grande e ir en nuevas direcciones, y al contrario que otras secue-las, esta parecía un partido completamente nuevo, y quería ver cómo podíamos sacar todo eso adelante”.
  Colaboradora habitual de Taylor (y su futura Sarah Connor), la actriz Emi-lia Clarke considera que el acierto del director estriba en su tributo al tema cen-tral, a la vez que le da una nueva relevancia. Emilia Clarke observa: “Alan se las arregla para conseguir hacer nueva una reunión de viejos conocidos, y además le da un giro muy sensible e inteligente. Creo que uno de sus objetivos con esta pe-lícula es lo que significa ser verdaderamente libre como ser humano, y las deci-siones que tienen que tomar estos personajes para decidirlo. Creo que somos muy respetuosos con el Terminator que existía antes, y se lo ofrecemos a este nuevo público de hoy en día”.
  “Lo que hemos intentado hacer”, dice Taylor, “es comenzar en las secuencias temporales que conocemos de la mitología y luego las hemos llevado en nuevas direcciones y haciéndolo de una manera que tiene sentido, así que vemos un futuro al que a veces hemos echado algún vistazo en las películas anteriores, y entonces nos sumergimos en un pasado al que también a veces hemos echado algún vistazo en las películas anteriores, pero esta película intenta meternos en un territorio nuevo más allá de eso, sin contradecir a la vez ninguna de las cosas que ya conocemos de esta mitología”.
  La productora Goldberg comenta: “Para mí, la gran ciencia-ficción es siempre algo más que el estrépito y la parafernalia de las cosas saltando por los aires. Recuerdo que vi ‘Terminator’ en la época y pensé: ‘Caramba, esto es una historia de amor’. Era una impresionante película de ciencia-ficción y Arnold Schwarzenegger era un robot asesino, todo era increíblemente genial. Pero para mí, todo se resumía en la frase: ‘He viajado por el tiempo  por ti, Sarah.’ Y de al-guna manera, Cameron encontró la manera de presentar esa historia de amor a un público masivo en la forma de esa increíble película de ciencia-ficción.
  “Y en ‘Terminator 2’, continua la productora, “una de mis partes favoritas de la película era una voz en off de Sarah Connor, donde dice que el Terminator al que odiaba tanto [en la primera película] sería el padre perfecto para su hijo. Nunca le abandonaría, nunca le haría daño, siempre estaría ahí para echarle una mano, y es que en las películas de Cameron están tanto los increíbles efectos vi-suales como la fundamentación en la realidad, en la historia emocional que hay en el núcleo de todo ello”.
  Para comenzar la narración de “Terminator Génesis,” los realizadores empiezan la película con el asalto final de los humanos que aún quedan contra las máquinas, dirigido por John Connor y Kyle Reese, en lo que podría ser el crepúsculo de la humanidad. Dana Goldberg explica: “Empezamos con Kyle Re-ese de niño, hablando sobre lo que había pasado antes de que naciera: básica-mente, que los seres humanos se habían vuelto complacientes y habían dejado que las máquinas conquistaran el mundo. Al final, las máquinas decidieron que los humanos eran una amenaza, tomando el control de los sistemas de misiles defensivos y exterminando a tres mil millones de personas. Aquello fue el Día del Juicio Final”.
  En la fecha actual de esta película, 2029, la Resistencia se recupera, y creen que han tomado Skynet, solo para descubrir que las máquinas han lanzado su propia versión de un sistema a prueba de fallos, la primera arma táctica de des-plazamiento por el tiempo, enviando a un Terminator al pasado para matar a Sarah Connor, la madre de John, antes de que tenga ocasión de concebir y dar a luz al futuro líder de la resistencia humana.  
  Los fans reconocerán sin duda la llegada de Terminator al Los Ángeles de 1984, pero también se van a dar cuenta de que esta historia se lanza en direccio-nes nuevas y separadas.
  David Ellison observa : “El año 1984 al que viajan nuestros personajes ha sido alterado desde la película original, pues han sucedido unos acontecimientos que lo han llevado en una dirección completamente diferente. Además, aquellas películas estaban siempre ambientadas en el presente, y no en el futuro ni en el pasado. La nuestra retuerce ese escenario. Y así, tras una serie de acontecimien-tos, nuestros personajes se encuentran viajando a 2017 para intentar evitar que ocurra el día del Juicio final”.
  Dana Goldberg reconoce: “Queríamos ser increíblemente respetuosos con los personajes que crearon Gale [Anne Hurd] y James Cameron.  Así que al final llegamos a un punto en que, independientemente de la secuencia temporal de la que se hablara, cuando se habla del mundo de Terminator va a haber siempre una Sarah Connor, un Kyle Reese, un John Connor, un Terminator, aunque no sean idénticos a quienes eran en las películas anteriores. Esa fue la actitud con la que comenzamos y con la que continuamos al desarrollar el guión. Están todos aquí…pero no exactamente las personas que se habían representado en las películas anteriores”.
  Los realizadores tuvieron ocasión de sacar a la luz su desmedida afición por la ciencia-ficción, con una recreación bastante meticulosa de la secuencia ini-cial de Kyle Reese llegando a 1984, incluido el mendigo del callejón y su perro.  Pero junto a las cosas familiares hay un T-1000, una gran señal de que todas las expectativas van a saltar por los aires.
  Dice Goldberg: “Reese regresa como lo hizo antes, y le han dicho que Sa-rah Connor es una mujer bastante indefensa que trabaja de camarera, que no va a tener ni idea de lo que se le diga, pero a la que hay que salvar aunque no se lo crea.  Entonces resulta que no solo le recibe un Terminator, lo cual le sorprende y confunde totalmente, sino que entonces aparece Sarah muy bien vestida, y es el personaje de ella el que dice la famosa frase, ‘Ven conmigo si quieres vivir’”.

 
En las semanas anteriores al comienzo del rodaje principal de “Terminator Génesis”, el reparto tuvo que comenzar a entrenarse, y la parte física del calenda-rio del rodaje incluía escenas peligrosas, peleas, trabajo con arneses y…armas.
  Emilia Clarke dice bromeando: “Claro, todos los días había entrenamiento con armas, montones de armas, y luego más armas, y después unas pocas más. No sabía nada de armas antes de esta película, pero ahora, bueno, ¡sé un montón sobre armas!  Puesto que ya había hecho antes algunas escenas peligrosas, tam-bién me hicieron prepararme, para entender físicamente lo que se iba a necesitar.  Esta Sarah fue educada por un Terminator para ser un guerrero, así que tiene unos grandes conocimientos en lo que respecta a la lucha y la supervivencia.  Así que gran parte de lo que se hizo fue ayudarme a sentirme cómoda encarnando esa parte de Sarah, para estar siempre preparada.  Trabajé con un asesor militar fantástico y con un asesor de armamento, y luego practicaba escenas peligrosas y hacía entrenamiento físico”.
  “Creo que un testimonio de lo mucho que trabajaron todos”, dice Court-ney con una sonrisa, “¡es que las exigencias del rodaje llevaron a una situación  en la que dos Australianos juntos en el mismo reparto ni siquiera tuvieron tiem-po de tomarse una cerveza juntos!”
  Por supuesto, no solo los que se ponían frente a la cámara se preparaban para un nuevo orden mundial.  La encargada de utilería Diana Burton y el encargado de armamento Harry Lu intentaban también volverse en parte máquinas en su trabajo de diseño.  Dice Diana Burton: “Una cosa que continuaba en esta historia es el hecho de que, si las máquinas diseñan armas para máquinas, no les importa su diseño.  Les importa su funcionalidad.  Así que en cierto modo tuvimos que convertirnos en máquinas a la hora de pensar qué clase de armas crearían, teniendo presente que no las crean para ningún fin estético, son solo utilitarias, solo importa su función.  Así que tuvimos que acordarnos de no ‘ponernos estupendos’ con el diseño’”.  Su arsenal acabó conteniendo grandes armas de plasma, cortesía de las máquinas, así como armas hechas por los humanos y modificadas para que disparen plasma. 
  Pero en la película aparecen tres épocas de tiempo diferentes, así que, se-gún Harry Lu: “Necesitábamos encajar cada época con las armas adecuadas, de manera que tanto los historiadores como los fanáticos de las armas se sintieran satisfechos”.  
  Burton añade: “Queríamos prestarle atención al pasado, pero también lle-var algunas cosas al futuro.  Y además, era importante la opinión de Arnold so-bre las armas que quería usar”.
  Lu y Burton estaban abiertos a las sugerencias, y finalmente consiguieron unas armas “que eran bonitas y funcionaban sin un solo fallo”.  Para las secuen-cias de 1984, el Guardián utiliza una Remington 1100, a la que Burton define co-mo “funcional y esbelta”.  En 2017, va armado con Benellis M3 y M4, “hermosos fusiles que representan lo último en alta tecnología”.
  Para Sarah, el equipo de diseño necesitaba armarla con un arma clave que tenía que cumplir dos requisitos.  Tenía que funcionar como un rifle de francotirador que pudiera abatir a un Terminator a distancia, pero el guión también exigía que fuera capaz de hacer saltar por los aires un camión blindado a corta distancia.  “Elegimos una Barrett calibre 50, que es correcta para 1984,” explica Burton.
  Burton y Lu calculan que la cantidad final de armas que había en el plató de “Terminator Génesis" fueron unas 500, lo que incluía las diseñadas especial-mente, las de caucho y las réplicas, y las verdaderas piezas de colección de la época. 
  Sin embargo, en el mundo de TG, prácticamente cualquier cosa se puede convertir en un arma, incluyendo un gran autobús escolar amarillo.  Una enorme pieza diseñada para la película implicaba a un autobús escolar dando vueltas sobre sí mismo, y quedando finalmente colgado del puente Golden Gate.  Los actores que iban a participar en la secuencia se prepararon para el rodaje practi-cando el trabajo con arneses.  Mientras tanto, los realizadores estuvieron en la mesa de dibujo, trabajando en la secuencia para que resultase tanto segura (para los actores) como intensa (para el público). 
  Al final, la producción fue capaz de mantener el autobús “con las ruedas en el suelo” para el rodaje utilizando astutos ángulos y emplazamientos de cá-mara, y unos aparejos creativos para los arneses, junto con algo de magia de post-producción, y la ilusión que finalmente se crea es la del vehículo colgando aparatosamente del famoso y emblemático puente, con los personajes dentro afe-rrándose para salvar la vida.
  Para la veterana estrella coreana del cine de acción Lee, la preparación para la escena no le pareció lo más difícil.  Dice Lee: “En lo que respecta a la acción, esta película fue muy diferente para mí, porque nunca antes había tenido que actuar, no como un humano, sino como una máquina, así que no podía pestañear ni podía respirar.  De lo que más hablamos fue de cómo tenía que moverme con el equipo de especialistas, y dado que en realidad no se encontró ninguna respuesta definitiva, seguimos hablándolo y aportando ideas.  Después elegimos la forma en que queríamos hacerlo”. 
  Jason Clarke disfrutó con la parte física, las peleas y los rasgos sobrehu-manos que tiene que representar su personaje.  Dice: “Todos nos esforzamos mu-cho para ser fieles a la herencia de la historia, pero haciendo que a la vez resulta-se imaginativo. Son algunas de las escenas de acción más placenteras que he hecho nunca: grandes coreografías de peleas, dar volteretas, maniobras con po-leas… ha sido realmente fantástico”.
  En algunas escenas, la acción que se requería estaba mucho más allá de la capacidad humana, incluso para los más consumados culturistas superestrellas de la acción o de los más expertos especialistas.  Para esas circunstancias especia-les, la producción hizo venir a Jason Matthews de Legacy Effects (la empresa fundada por Stan Winston, pionero artista de los efectos especiales cuyo trabajo aparece en la saga cinematográfica original de Terminator) para que crease una réplica de silicona del soberanamente musculado y definido Schwarzenegger de alrededor de 1984, equipada con armadura de acero y unas articulaciones fisio-lógicamente verídicas, utilizando medidas y moldes faciales de la época del roda-je y el estreno de la película original.  La réplica se utilizaba cuando el peligro impedía la participación de ningún actor, y también se utilizaba la réplica en las escenas en las que el Arnold mayor conoce a su yo más joven en 1984 (también se construyó un duplicado “especialista”, pero utilizando un material de espuma más suave, para que se le pudiera exponer a situaciones más peligrosas…y que sobreviviera).  
  Mike Manzel, de Legacy Effects, y otros artistas también trabajaron en la creación de versiones actualizadas del endoesqueleto del T-800 (el modelo del Terminator original).  Se emplearon modernas técnicas de pintura y sustancias de conglomerado estructural (epoxias, resinas) elaboradas para esqueletos menos pesados, con efectos de superficie reemplazando el proceso de cromado del T-800 de 1984.  El endoesqueleto final del ‘héroe’ tardó en ser completado un poco más de un mes por un grupo de unos 15 artistas, y contenía más de 260 piezas diferentes, todas ellas moldeadas a mano.  Y gracias a avances como la impresora en 3D, se pudieron crear los duplicados de una manera más post-milenio.  En vez de esculpirlas a mano, cada pieza salía de la impresora en 3D (algunas piezas se tardaron en imprimir unas 48 horas).  Luego, se moldeaban, se recubrían de arena y se les sometía al proceso de acabado.  “Sin embargo” apunta Manzel, “en realidad, sigo pensando que se necesita tanta destreza para crearlos como la que se necesitaba en aquella época, se trata solamente de utilizar otra herramienta para producir el proyecto final”. 

 
Aunque puede que algunos de los personajes de “Terminator Génesis” hagan sus entradas sin ropa, la abrumadora mayoría de las escenas requerían que los actores llevaran unas ropas y  equipamientos propios de la época y de su finalidad en cuanto al guión. 
  La diseñadora de vestuario Susan Matheson estaba deseando enfrentarse a los desafíos de una película de ciencia-ficción de alto presupuesto: “Uno de los aspectos más emocionantes de que me pidieran que diseñara esta película era la guerra final ambientada en el futuro, sabiendo que iba a poder disponer de un mundo entero que podía crear de la nada”, dice Matheson. “En realidad, el motivo por el que decidí convertirme en diseñadora de vestuario para el cine fue en realidad el hecho de que me sentía completamente inspirada por ‘ Terminator’ y ‘Mad Max.’  Son dos películas con las que me dije: ‘Bueno, no tengo por qué diseñar vestuario para Shakespeare, podría coger esos elementos y meterlos en una película”.  Tan inspirada se sentía la joven Matheson por la parte visual de esas películas que en sus diseños para una producción universitaria de “Macbeth” incluyó una máscara de gas en una manga y una llamativa cazadora de cuero de motorista. 
  Los diversos grupos y períodos cubiertos por el guión obligaron a Mat-heson a buscar autenticidad para cada personaje y situación concretos.  Como por ejemplo los luchadores de la Resistencia humana enfrentándose por última vez contra las máquinas: “Son un grupo de gente desharrapada que se apañan  con lo que han encontrado en esa civilización post-apocalíptica.  Han rebuscado entre los escombros y han reciclado cosas.  Así que, por ejemplo, puse a gente que lleva puesta una armadura hecha con una matrícula de coche de California, con las piezas de brazo y el hombro hechas de neumáticos retocados.  Estos gue-rreros utilizan cualquier cosa que encuentran para producir su propio equipa-miento”.
  Matheson colaboró estrechamente con Burton para elaborar las armaduras de la resistencia y, una vez creadas, había que cubrirlas con el “polvo post-apocalíptico”.  Ahí fue donde intervinieron las hormigoneras: el taller reverbera-ba con muchas hormigoneras trabajando todo el rato, y las piezas de vestuario se sometieron a un centrifugado con piedras y grava, “porque una vez que metes algo en una hormigonera con piedras, sobre todo si son piezas de caucho, co-mienzan a coger una pátina”.  Después de las hormigoneras, a las piezas se les aplicaba un espray con diversas aplicaciones de pegamento, suciedad y pintura, para conseguir el aspecto de que “esa gente ha estado viviendo, durmiendo y comiendo constantemente con esos equipo sin ningún cambio”.
  Pero aparte de las armaduras, la mugre y la porquería, Matheson se concentró en crear la sensación de un Los Ángeles después de la catástrofe.  Explica: “Si sufriéramos una explosión en Los Ángeles en los años noventa, ¿qué aspecto hubiera tenido la gente?  En la cultura de la ciudad aparece mucha ropa de equipos deportivos, como los Dodgers, los Kings, los Lakers.  Hay un con-glomerado de múltiples culturas y etnias, y está también la influencia de la cultu-ra de las bandas.  Puede que la cámara no capte todo lo que hemos metido, pero trabajamos para establecer una sensación de la ciudad si hubiera sido casi aniqui-lada en los noventa, hasta el punto de que hay una camiseta de Hello Kitty que pidió David Ellison”. 
  La concreción de tiempo y lugar también se ve en las ropas de los princi-pales personajes de la historia.  La cultura punk rock de los ochenta da forma a lo que lleva puesto Sarah: cazadora de cuero de motorista, pantalones cargo y Doc Martens (“Y ya está lista para pegar patadas”, dice Matheson riendo).  Una vez que Reese es llevado a 1984, le roba los pantalones a un mendigo, y luego irrum-pe en unos grandes almacenes, donde se pone una gabardina procedente de ex-cedentes militares y un par de zapatillas deportivas Nike Vandal.  (Matheson explica con orgullo que uno de sus mayores momentos de triunfo en este proyec-to fue cuando se enteró de que Paramount había convencido a Nike para recrear las Nike Vandal originales de 1984, “¡con el mismo color y las cintas de velcro!”)  Se envió a dos miembros del equipo a  tiendas de segunda mano, apareciendo una vez con la gabardina verde oliva, que resultó ser una prenda muy popular en la época, “así que dio comienzo una cacería para intentar encontrar esas ga-bardinas por todo Estados Unidos, con gente llamando a todas partes del país para encontrar el abrigo de Kyle Reese”.
  Esos choques entre pasado y presente no fueron infrecuentes durante el rodaje.  Una cosa parecida impresionó mucho a la productora Dana Goldberg:  “Uno de mis momentos favoritos fue cuando estábamos rodando en el Griffith Park Observatory la primera noche, y es cuando Arnold se revela en la película, cuando Arnold como el Guardián se encuentra con el Terminator de 1984.  Y yo mire a mi alrededor, al equipo, la noche en que estábamos rodando, y todos y cada uno de ellos (hombres, mujeres, de 20 años, de 60, daba igual) tenían la misma expresión, porque estábamos viendo a Arnold haciendo aquello…  Este hombre ha hecho una tremenda cantidad de cosas impresionantes en su vida, pero ahí estaba la cosa para la que había nacido, y es fenomenal haciéndola.  De repente, retrocedimos en el tiempo, recordando que fuimos espectadores de T1 y T2.  Y ahí estábamos, ahora, con él, de nuevo en ese personaje que conoce como la palma de su mano.  Entonces, nos quedamos pasmados cuando disparó cuatro veces una ametralladora sin ni siquiera pestañear.  Todos nos quedamos muy impresionados por el hecho de que, de alguna manera, se pudiera disparar cuatro veces una ametralladora completamente cargada y no pestañear ni una sola vez.  Luego nos contó que había aprendido a hacerlo en la primera película de Terminator.  ¡Y no creo que desde entonces haya vuelto a pestañear, no estoy segura!”
  Nada novata en cuanto a grandes platós y grandes proyectos, a Emilia Clarke aún así le impresionó la enorme tarea de rodar “Terminator Génesis.”  Dice: “Es simplemente épica.  Cada tres minutes de metraje en pantalla llevó co-mo unas dos semanas de rodaje.  Cada minúsculo detalle ha sido cuidadosamen-te pensado y bellamente ejecutado.  Todos los miembros del equipo son increí-bles, los platós son una locura, el vestuario es asombroso.  Hay muchísimas co-sas, y también tenía que recordarme a mí misma, mientras estaba en mitad de alguna escena épica y pensaba que aún podía quedar mejor, que aquello iba completamente sin efectos especiales, que solamente estábamos rodando alrede-dor de un 60%, así que iba a quedar mucho más genial, con montones de cosas increíbles que se suceden… ¡y sin pelotas de tenis en bastones!”

 
El productor David Ellison dice: “Es la película de Terminator con mayor escala que se ha hecho nunca.  Hay mayores secuencias de acción en Génesis que en cualquier película anterior de Terminator.  Se va a ver perfectamente la Guerra futura, lo que nadie ha sido capaz de hacer hasta ahora, y se van a ver nuevos Terminators que esperamos que tengan el mismo impacto exacto que cuando se vio el T-1000 en 1991.  Hemos puesto el listón increíblemente alto, y vamos a conseguirlo”. 
  Para la productora Dana Goldberg, el tamaño de la película está en pro-porción directa con el nivel de talento presente en los equipos de realización  Comenta: “Es una película grande, muy grande.  Rodamos desde abril hasta me-diados de agosto, con muchas semanas de seis días de trabajo.  Contamos con un equipo técnico fenomenal que sencillamente se mató para llevar esto a la gran pantalla.  Nadie se da cuenta de cuánto trabajo hay que poner para todo lo que se ve en la pantalla, desde el peinado y maquillaje hasta los especialistas, pasando por los efectos visuales y especiales, los aparejos, las grúas, la iluminación y así todo.  Es una tarea gigantesca, una película de este tamaño, y hacen falta todas esas piezas conjuntadas para que salga bien, y fuimos más que afortunados por contar con un equipo que lo hizo bien”.
  “Es interesante,” dice el director Taylor. “En cierto modo le hacemos saber al público que sabemos lo que están esperando y de repente, ‘¡Buuum!’  [se ríe] intentamos fliparlos. Y eso es algo que está profundamente inscrito en el ADN de las películas de Terminator: la primera película de Cameron utiliza el personaje de Arnold de una manera, y luego le dan completamente la vuelta en la segunda y nadie lo vio venir. Se puede ir a territorios nuevos con personajes por los que uno ya siente algo, pero te llevan a alguna parte que nunca viste venir”.

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