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INFORMACIÓN
Titulo original: Ballon
Año Producción: 2018
Nacionalidad: Alemania
Duración: 125 Minutos
Calificación: No recomendada para menores de 7 años
Género: Drama, Thriller
Director: Michael Bully Herbig
Guión: Kit Hopkins, Thilo Röscheisen, Michael Bully Herbig
Fotografía: Torsten Breuer
Música: Marvin Miller, Ralf Wengenmayr
FECHAS DE ESTRENO
España: 6 Septiembre 2019
DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA
Avalon distribución


SINOPSIS

En el verano de 1979 dos familias desesperadas por abandonar la DDR alemana y pasarse al lado oeste planean huir del mismo en un globo de aire caliente. Tras coser y remendar durante semanas las familias hacen un primer intento...

INTÉRPRETES

FRIEDRICH MÜCKE, KAROLINE SCHUCH, ALICIA VON RITTBERG, DAVID KROSS, THOMAS KRETSCHMANN, JONAS HOLDENRIEDER, TILMAN DÖBLER, RONALD KUKULIES, CHRISTIAN NÄTHE, TILL PATZ, BEN TEICHMANN, SEBATIAN HÜLK, GERNOT KUNERT

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NOTAS DE GÜNTER WETZEL...
   «Yo trabajaba con Peter y acabamos siendo buenos amigos. Compartíamos las mismas frustraciones sobre la vida en Alemania Oriental y soñábamos con una vida mejor al otro lado.
  La hermana de mi esposa, Petra, que huyó de Alemania Oriental en 1598, vino a visitarnos en 1978. Trajo un periódico en el que aparecía un reportaje sobre un festival internacional de globos en Albuquerque, Estados Unidos. Así es como me vino esta locura de idea: sobrevolar la frontera…
  Después de tantos sueños con Peter, después de haber construido una cesta, un quemador con una estufa y dos globos aerostáticos, el primero con el forro de un bolso y el segundo con tafetán, más resistente, acabé rindiéndome. Tenía miedo de sufrir un accidente, tenía miedo de que nos detuvieran y de que fusilaran a nuestros hijos. Dejé de ver a Peter, acepté un trabajo como conductor de ambulancias y planeé construir un avión. Cuando supe, seis meses más tarde, que habían encontrado un globo cerca de la frontera, creí que Peter había fracasado.
  Vino a verme para que construyéramos juntos otro globo.
El 27 de julio de 1979 fui a ver a un médico fingiendo un dolor de estómago y conseguí la baja hasta el lunes 17 de septiembre.
  Durante ese período, cosí el globo con la ayuda de Franck, el hijo de Peter. Nuestras esposas y Peter recorrieron toda Alemania Oriental para comprar tafetán y sábanas en cantidades pequeñas para no llamar la atención.
  El 14 de agosto, en el periódico “Volkswatch”, publicaron un póster con el título: “La policía te necesita”. Aparecía el detalle de los objetos perdidos por Peter: el barómetro, el cuchillo de mano, alicates, una brújula… ¿Sabían que estábamos intentándolo de nuevo? El mensaje era claro:
Teníamos que darnos prisa. Además, el ejército me convocaba para una visita médica… Pero el clima hacía que nuestra fuga fuera inconcebible.
  El 15 de septiembre se produjo un milagro: el clima cambió de golpe durante la noche.
Un fuerte viento del norte estaba llegando.
  A las diez de la noche, el globo estaba cosido del todo. A medianoche, Peter, su mujer Doris, su hija Andrea y mi mujer Petra se fueron en la camioneta de Peter.
  Franck y yo cogimos mi moto, que se solía estropear, como ocurrió esa noche. Nos vimos en el sitio que elegimos a la una de la noche. A las dos y treinta y dos de la madrugada del 16 de septiembre, despegamos…».

NOTAS DE PETER STRELZYK...
  «Un globo no es muy complicado de fabricar.
Basta con tener buenas nociones de física y de matemáticas, que era mi caso.
  Recibí formación en mecánica aeronáutica durante el servicio militar. Durante semanas, nos pateamos Alemania Oriental para conseguir el material en pequeñas cantidades, sobre todo las bombonas de gas, el quemador y el tejido.
  La noche del 3 de julio fue nuestro primer intento, el de los cuatro. A la una de la madrugada, salimos en coche a un prado aislado, a doce kilómetros de la frontera.
  Habíamos ensayado cómo montar rápidamente la cesta. Inflamos enseguida el globo antes de ascender a una velocidad de tres metros por segundo. Por desgracia, el cielo comenzó a cubrirse y, al tocar las nubes, a 1900 metros de altitud, la tela se humedeció y comenzamos a perder altura demasiado rápido. Tras treinta y cuatro minutos de vuelo, sufrimos un aterrizaje catastrófico en un bosque sin saber si habíamos pasado al oeste o no.
  En el cielo, en plena oscuridad, mi hijo encontró un papel de un envoltorio... de Alemania Oriental. Estábamos en una zona restringida, a unos cientos de metros de la primera fila del alambre de púas de la Cortina de Hierro. Con sangre fría, nos dirigimos veinte kilómetros campo a traviesa hasta nuestro coche y conseguimos llegar a casa con total discreción. En ese momento, decidimos comenzar a planear el segundo intento. Al fin y al cabo, las autoridades no tardarían en descubrir un globo abandonado en aquel sitio.
  El 16 de septiembre de 1979, en el segundo intento, ya los ocho, no nos llevamos equipaje, solo algunas fotos de familia.
Antes de despegar, me quemé casi toda la barba manipulando el quemador, que soltó una llama de más de diez metros de altura. Un poco más tarde, ya en el aire, un trozo de tela se quemó. Conseguí controlar ese pequeño incendio con un extintor que trajo mi hijo, pero el agujero en el tejido provocó que el calor se desperdiciara.
  Debimos haber bajado el nivel del gas y, por lo tanto, las siete bombonas que nos habíamos llevado se vaciaron más rápido de lo previsto. Una vez más, el aterrizaje fue brutal.
  Las mujeres y los niños se escondieron en un bosque mientras Günter y yo investigábamos dónde habíamos aterrizado. Un coche de policía llegó a la carretera. Cuando le pregunté: “¿Estamos en Alemania Oriental?”, dijeron: “¡No, están en la Alta Franconia!”. Es un distrito de Baviera. Lo habíamos conseguido. Fascinados, lanzamos la bengala para avisar a nuestras mujeres e hijos de que la misión había sido un éxito».

UNA HISTORIA REAL...
  El 16 de septiembre de 1979, las familias Strelzyk y Wetzel huían de Alemania Oriental y cruzaron a Alemania Occidental en un globo artesanal. En plena noche, los cuatro adultos y los cuatro niños despegaron desde una llanura en el sur de Alemania Oriental, sobrevolaron la frontera entre las dos Alemanias y, veintiocho minutos y dieciocho kilómetros más tarde, aterrizaron en un campo cerca del pueblo bávaro de Naila. Desde la mañana siguiente, los medios alemanes e internacionales ya la calificaban como “la evasión más espectacular de Alemania Oriental”. La revista Stern negoció inmediatamente la exclusiva.
  La empresa Disney realizó una adaptación cinematográfica titulada 'Fuga de noche', estrenada en 1982. «Era muy joven, pero me dije: “Si Hollywood hace una película con actores estadounidenses sobre un suceso que ocurrió en Alemania, seguro que es genial y espectacular”.», cuenta Michael Bully Herbig, nacido en Munich en 1968. «Mucha gente intentó huir de Alemania Oriental.
  Se escondían en maleteros de coches, cruzaban túneles, intentaban colarse en aviones o travesaban ríos a nado», prosigue el cineasta, «pero fabricar un globo gigante, meterse en una cesta como aquella, sostenida por cuerdas y elevarse a una altitud de doscientos metros era toda una odisea».
  Pasaron los años y Michael Bully Herbig escribió una nueva página en la historia de la televisión alemana con su emisión de entretenimiento 'Bullyparade', (1997- 2002) y entró en los anales del cine con 'El tesoro de Manitu' (2001) y con 'Traumschiff Surprise – Periode 1' (2004), entre otras exitosas comedias.
  En 2011, la Academia alemana de cine le preguntó al director, guionista, productor y actor si estaría disponible para participar en un foro de debate: «Me encontraba frente a veinte miembros de la Academia del cine y, en un momento dado, alguien me preguntó si me interesaba otro género que no fuera la comedia. Respondí que había un tema que nunca pude quitarme de la cabeza: la historia de dos familias que cruzaron a Alemania Occidental huyendo de Alemania Oriental en un globo de aire caliente. De repente, escuché un a una mujer gritar: “¡Para el carro!”, era Kit Hopkins, la guionista».
  Kit Hopkins lo recuerda bien: «Era una historia en la que llevaba años trabajando junto a Thilo Röscheisen. Por eso grité: “¡Para el carro!” Durante la pausa, Bully y yo hablamos. Me pidió que le enviara nuestro guion».
  Los dos guionistas habían escrito un boceto para una miniserie en dos partes, un género que tiene reglas dramatúrgicas diferentes a las del cine convencional. La historia estaba basada en los hechos de 1979, pero los nombres y los lugares eran diferentes.

LOS TESTIGOS...
  «Como quería llevar esa película al cine, era crucial que las familias reales estuvieran implicadas en el proyecto», explica Michael Bully Herbig. «Quería ubicarme lo más cerca posible de los hechos reales y adaptar la película al público y a las demandas actuales. Kit Hopkins, Thilo Röscheisen y un servidor contactamos con las familias Strelzyk y Wetzel». Peter y Doris Strelzyk volvieron a vivir a su casa en Pössneck, en Thuringe, unos años después de la reunificación de Alemania. Günter y Petra Wetzel vivían solos en Hof, en Baviera.
  «Por razones que no me interesaban, las dos parejas rompieron toda relación unos años después de su viaje. Aunque no pudimos entrevistarlos juntos», precisa Michael Bully Herbig, «ninguno de ellos habló mal de los otros». Para Michael Bully Herbig, la visita a Pössneck fue una lección de historia: «Estábamos en casa de los Strelzyck y vimos el sótano en el que cosieron el globo». Günter y Petra Wetzel fueron a Munich para la primera entrevista y llevaron fotos y bocetos de los tres globos.
  Antes del último intento de fuga, las dos familias habían fabricado otros dos globos: uno que resultó ser defectuoso y otro que funcionó pero que fue el que se estrelló en el bosque en plena noche, a escasos metros de la frontera entre ambos lados de Alemania en el primer intento de fuga de los Strelzyk.
  El guionista Thilo Röscheisen añade: «Era vital para nosotros tener en cuenta todos los detalles y reproducir lo más justo posible la supervivencia de ambas familias durante ese difícil período. Pero también queríamos mostrar la otra parte, es decir, la Stasi, con la misma autenticidad. Con la ayuda de ambas familias, pudimos consultar más de 2000 páginas de dossiers de la Stasi escritas sobre los Strelzyk y los Wetzel tras su evasión y guardadas gracias a la comisión Gauck».

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