NATALIE O'BRIEN
es una diseñadora de vestuario afincada en Los Ángeles y Nueva York.
Es conocida por su enfoque realista y visualmente matizado de los personajes. Su trabajo oscila entre el realismo y los mundos estilizados, creando personajes complejos que parecen auténticos, impulsados por la historia y con una emotividad específica.
Ya sea diseñando hábitos de monjas del siglo XIV en “En pecado”, de Jeff Baena (con John C. Reilly y Aubrey Plaza), o captando la silenciosa vulnerabilidad de “Honey Boy: Un niño encantador” (dirigida por Alma Har’el y protagonizada por Shia LaBeouf y Lucas Hedges).
Su gran salto a la fama se produjo gracias a una de sus primeras colaboraciones con Ana Lily Amirpour en “Una chica vuelve a casa sola de noche”, un western iraní de vampiros en blanco y negro cuyo traje, cubierto por un chador, forma ahora parte de la colección permanente del Museo de la Academia. Siguió trabajando con Amirpour en “Amor Carnal” y “se titula en español Mona Lisa y la luna de sangre”, y ha aportado su estilo rico en matices y centrado en los personajes a películas como “Ingrid Goes West” (dirigida por Matt Spicer y protagonizada por Aubrey Plaza y Elizabeth Olsen), “I’m Your Woman” —inspirada en el cine negro de los años 70— (dirigida por Julia Hart y con Rachel Brosnahan), y la adaptación del videojuego “Five Nights at Freddy’s”.
Nacida en Inglaterra y criada entre California y sus raíces iraníes, O’Brien aporta una sensibilidad intercultural y un instinto especial para captar el tono a todo aquello en lo que trabaja. Entre sus proyectos recientes se encuentra “Juego de viernes por la noche” de Disney (en cines a partir del 8 de agosto), dirigida por Nisha Ganatra y protagonizada por Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan.










































































