
VENTA DVD (25 Noviembre 10). Al transcurrir otro año, el cuarto, sin propuesta matrimonial Anna decide que ya está bien. Cuando se entera de que una antigua tradición irlandesa permite a las mujeres pedir en matrimonio a sus novios el 29 de febrero, Anna decide seguir a su novio de Boston a Dublín y dar el gran paso. Cuenta con el beneplácito de su rebelde y bienintencionado padre. Simple y fácil. Pero los aviones se retrasan, el tiempo hace de las suyas y la mala suerte se pone en marcha, dejando a Anna perdida al otro lado de Irlanda. No le queda más remedio que pedir ayuda a un despreocupado amigo. Mientras Anna y su amigo discuten cruzando la Isla Esmeralda, descubren algo que hubieran debido adivinar: el camino hacia el amor lleva a sitios inesperados. Dirigida por ANAND TUCKER e interpretada por AMY ADAMS, MATTHEW GOODE, ADAM SCOTT y JOHN LITHGOW.
UNA PROPUESTA SORPRENDENTE: CÓMO EMPEZÓ "TENIAS QUE SER TÚ"...
Deborah Kaplan y Harry Elfont llevan más de diez años colaborando en guiones de comedias. En el caso de TENÍAS QUE SER TÚ, recuerdan que la idea surgió de pronto. Deborah Kaplan dice: “Miraba las noticias en Internet un 29 de febrero y vi un titular que rezaba: ‘Hoy, las irlandesas piden la mano a sus novios’. Le pregunté a Harry: ‘¿Cómo te suena para una película?’ Dejamos lo que estábamos haciendo y en dos semanas teníamos un resumen de la historia. Escribimos el guión en muy poco tiempo, todo fue a la
velocidad del rayo”.
Los guionistas estaban asombrados por la cantidad de historias que descubrieron acerca de los años bisiestos. Sabían que la verdad siempre es más extraña que la ficción, y la idea les pareció la base perfecta para una comedia romántica. “Hay muchos guiones con premisas forzadas”, dice Deborah Kaplan. “Pero esto nos permitía contar una historia de amor sencilla y
perfectamente creíble. La historia de una chica que va a pedirle la mano a su novio. Pero sólo puede hacerlo un día concreto y en un país que no es el suyo. Teníamos un marco muy concreto y sabíamos dónde queríamos llegar, lo que nos permitió profundizar y crear un papel más complejo para la actriz”.
Los guionistas siempre supieron que Anna simbolizaba el tema central de la comedia: es posible
encontrar el amor de tu vida en pleno caos.
Una prueba definitiva de que los productores confiaban plenamente en el proyecto es que se empezó a rodar un año después de la aprobación de la idea inicial.
Cuando los productores empezaron a buscar a un director para encabezar el proyecto, pensaron en Anand Tucker, cuya segunda película, Hilary y Jackie, ganó un Premio del Cine Independiente Británico. 
La primera reacción de Anand Tucker al leer el guión fue de “volver a conectar con cosas olvidadas. Me recordó a esas maravillosas comedias románticas donde hay parejas muy dispares.
CHICOS Y CHICAS: EL REPARTO DE LA COMEDIA ROMÁNTICA...
Al poco de leer el guión, Amy Adams aceptó el papel. En los últimos años, ha pasado de actriz secundaria
a protagonista absoluta. Los cineastas estaban convencidos de que Amy Adams aportaría profundidad al proyecto, alejándolo de los típicos estereotipos de las comedias románticas.
El director Anand Tucker describe a Amy Adams como “una actriz dramática de gran talento, y una cómica maravillosa. No hay escena que se le resista”.
El actor británico Matthew Goode es el responsable de encarnar al diamante en bruto que acaba por
conquistar a Anna. Debutó en la comedia romántica “Deseando libertad”. El productor Gary Barber dice: “Escogimos a Matthew porque ya le habíamos dado un papel en “The Lookout”, donde demostró su gran talento. El director añade: “Matthew es muy imprevisible. Es inteligente y rápido, siempre me llevaba la delantera”.
EL DISEÑO Y LOS DECORADOS: UN RODAJE EN LA ISLA ESMERALDA...
Cuando se decidió que toda la película se rodaría en Irlanda, la productora habló con el coproductor irlandés MORGAN O’SULLIVAN, con quien habían trabajado anteriormente. El coproductor dice: “Habíamos colaborado en un par de ocasiones y cuando Gary Barber nos llamó y leímos el guión, no lo dudamos”.
Anand Tucker explica por qué era necesario encontrar decorados naturales que no fueran muy
accesibles: “La base de la película es que la protagonista se encuentra en medio de la nada. Por eso no le queda más remedio que hacer ese alocado viaje con Declan”.
El productor Jake Weiner añade: “Siempre pensamos que Irlanda era un personaje de la película. Es un país muy moderno, pero también es posible conducir por una carretera sin ver un restaurante o una gasolinera”.
Se han rodado numerosas películas en Irlanda en los últimos años, pero pocas han requerido tantas localizaciones en tantos lugares geográficos diferentes como TENÍAS QUE SER TÚ. La logística y la envergadura de la producción eran bastante más amplias que lo acostumbrado en otras comedias románticas. Para plasmar en la pantalla las imágenes descritas en el guión, los cineastas contrataron al diseñador de producción Mark Geraghty, que dice: “Uno de los mayores retos fue encontrar un lugar lo
bastante grande como para que cupieran los doce decorados interiores. Por fin localizamos un enorme almacén en el puerto de Dublín y lo convertimos en un plató”.
Los productores se alegraron de rodar Irlanda en Irlanda. Todos están de acuerdo en que sigue teniendo un algo de cuento de hadas a pesar de ser un país totalmente moderno.
El productor Jonathan Glickman describe algunos de los decorados que debieron construirse: “La primera parte del viaje transcurre a bordo de un avión. Tuvimos que construir el fuselaje y lo sacudimos mediante un sistema mecánico para simular las turbulencias. Luego hay un barco en un mar nada tranquilo, recreado con una pantalla verde y efectos digitales”.
Anand Tucker y los productores querían sacar la máxima ventaja de los afamados paisajes de Irlanda
. Desde un principio se decidió abandonar las zonas alrededor de Dublín y Wicklow, donde suelen rodarse la mayoría de películas. Se buscaron áreas mucho más genuinas.
El diseñador de producción Mark Geraghty dice: “Cuando leí el guión, comprendí que necesitaba un telón de fondo más amplio de lo normal. No se podía rodar esta película siguiendo las pautas habituales, fueran irlandesas o de Hollywood. No suele
hacerse en una película pequeña, pero aquí no había problema y el resultado es fantástico. Una de las tomas finales, en los acantilados de las islas Aran, es realmente asombrosa”.
Las islas Aran son tres remotas islas en la costa occidental de Irlanda, conocidas sobre todo por las obras de J.M. Synge. Allí es donde Anna y Declan se conocen. El guión exigía
una localización tan alejada como esa, dice el director de producción. Fue necesaria una gran preparación logística para llevar al reparto y al equipo técnico de esta importante producción a las islas Aran. Se usaron tres embarcaciones, entre las que había una lancha de desembarco usada por el ejército estadounidense durante la II Guerra Mundial. El traslado duró casi 20 horas.
Acerca de las imprevisibles fuerzas desatadas por la naturaleza durante el rodaje, dice: “En una escena,
voy por la carretera, aparecen unos hombres y se llevan mi bolsa. Dicho así, parece muy simple. Pero rodamos con vientos de 80 km por hora, y se convirtió en Anna luchando contra el viento, intentando que no la apartara de la carretera”.
EL VESTUARIO DE LA PELICULA...
A la hora de crear el vestuario del reparto, el equipo empezó con Anna, la perfeccionista de la historia. El productor Jake Weiner explica la importancia de que Anna vistiera impecablemente: “Su vida es su profesión. Lo planea todo por adelantado para que hasta el mínimo detalle sea perfecto. En un momento dado”.
Eimer Ní Mhaoldomhnaigh, una de las primeras diseñadoras de vestuario de Irlanda, se encargó de la ropa
de los personajes. La historia transcurre en el momento presente, y el trabajo del departamento de vestuario no es tan visible como en una película de época. Pero crear un vestuario coherente no es nada fácil.
Para la diseñadora de vestuario, el color era el punto de partida más obvio para una película en la que gran parte de las escenas transcurren delante de paisajes dramáticos.
Para crear el vestuario de Anna, la diseñadora pensó en las tiendas que podría frecuentar una decoradora y lo combinó con un estilo que recordase a los años 50.
“Todo lo que lleva Amy es ropa de diseño”, dice Eimer Ní Mhaoldomhnaigh. “Fuimos a tiendas en Irlanda, Londres y Los Ángeles. Hay muchos trajes clásicos de Paul Smith, Max Mara, Le Petit Salut y Carolina Herrera. Zapatos de Christian Louboutin y Hugo Boss. Es una elegante mezcla de Maureen O’Hara y Rita.


















































































