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ENTREVISTA A LA DIRECTORA...
¿Cómo nació la historia de HOURIA?...
Inicialmente, existía el deseo de seguir explorando la sociedad argelina actual con sus problemas actuales y su riqueza humana y lingüística.
Con HOURIA, me sumerjo en la historia de Argelia para contar la historia de una joven bailarina que se transforma después de un accidente. Al venir del documental, me gusta sacar de lo más profundo de mí, recuerdos y experiencias para transcribirlas a la ficción en el cine.
Después de un accidente que me provocó una doble fractura de tobillo, viví una larga rehabilitación que me inmovilizó por completo.
Quería contar una historia sobre el aislamiento, la soledad y discapacidad, pero sobre todo de reconstrucción.
Houria finalmente se vuelve aún más fuerte después de este renacimiento. Ella se convertirá en ella misma. Así imaginé el personaje de Houria, una heroína grandiosa por su aguante, como esta Argelia, herida, pero en pie.
Houria y su madre Sabrina, son bailarinas, viven sin hombres, no se ponen el velo, Sabrina fuma… Para ti, ¿lo femenino, el apetito artístico y la aspiración a la libertad son lo mismo?...
Sí, para mí la libertad individual aspira a un deseo de florecer, de expresarse y explorar diversos caminos artísticos.
En Argelia, el peso de las tradiciones y el patriarcado está demasiado presente y es muy difícil emanciparse siendo mujer. En la película, Sabrina es una mujer culta, que tiene talento y que se gana la vida con dignidad, aun así, bailar en bodas resulta algo escandaloso.
La libertad individual y la expresión corporal están limitadas para todos los argelinos, pero, ¿aún más para las mujeres argelinas?...
Completamente. Volviendo al ejemplo de la danza, se practica en lugares privados, pero
muy pocos al aire libre. Los cuerpos de las mujeres son tabú. Una mujer que baila es una mujer que quiere expresarse. Necesitamos un cambio de mentalidad, pero el camino aún es largo.
¿Puedes hablar sobre el trabajo de Lyna Khoudri?...
Con Lyna , tengo la suerte de conocernos muy bien y lo esencial de nuestro trabajo en Houria consistía en construir un personaje con profunda precisión. En la película, hablamos del silencio, el shock postraumático y la rehabilitación física. Era fundamental recopilar la mayor cantidad de información posible para construir un personaje justo, preciso y creíble.
Para mí, viniendo del documental, era imprescindible tener todo este material para empezar a componer el personaje de Houria.
Así que empezamos con muchas entrevistas con psicólogos y neurólogos para tratar de entender qué estaba pasando por la cabeza de Houria y comprendiendo su silencio tras el shock postraumático. Además, hay un libro: “Lenguaje Herido”, que acompañó a Lyna a lo largo de esta preparación.
PAPICHA ha tenido un gran éxito en Francia ¿Se han visto tus películas Argelia? ¿Puede el cine contribuir en la lucha por la emancipación?...
PAPICHA no se estrenó en los cines de Argelia, aunque la película tiene la nacionalidad y contó con el apoyo de la Fdatic, una institución que depende del Ministerio de Cultura.
La película no se estrenó, pero representó a Argelia en los Oscar en 2020 y fue vista, extraoficialmente, por la mayoría de los argelinos.
Es la paradoja de Argelia. Por un lado, están los que aman la película por su autenticidad. y porque les recuerda a sí mismos y a la sociedad en la que han vivido, y hay quienes la odian por las mismas razones. Yo pienso que los primeros ciertamente han dado un paso atrás de estos eventos tantrágicos y estos últimos se niegan a ver esta realidad, todavía demasiado dura, enfrente de ellos.
Una imagen puede ser muy dura, muy impactante; es donde siento que encuentro que el cine es imprescindible y necesario.
Puede ser una maravillosa herramienta terapéutica.
Nos libera de nuestros fantasmas del pasado y que aún pueden acechar con nuestro presente. También nos permite una apertura al mundo que nos rodea, de ahí la importancia de la diversidad cinematográfica.
El cine de diferentes países nos ayuda a mejorar, comprender e identificar los problemas de cada país. La prensa y los medios ya hacen este trabajo, pero el cine y las imágenes tienen un mayor impacto emocional y sensorial. Y por supuesto, el cine contribuye a las luchas por la emancipación de la mujer.
Cuando nosotras tenemos en pantalla una inspiradora protagonista femenina que se impone y que encarna a una mujer fuerte,