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NOTAS DE LA DIRECTORA...
"Ni contigo ni sin mí” es una comedia de situación al tiempo que una comedia romántica sobre el desamor. Con la risa como vehículo conductor, la película plantea preguntas sobre las relaciones y rompe clichés sobre los comportamientos femeninos y masculinos.
Cualidades como la lealtad, el amor romántico, la inseguridad, la infidelidad, la traición o el deseo, no son exclusivos de un sexo. Plantea así un encuentro entre ambos sexos, y un escenario donde podemos reírnos de nosotros mismos y nuestra forma de afrontar y vivir las relaciones.
A través de Ernesto, el protagonista, abordo un tema tan universal y atemporal como el del desengaño amoroso, el abandono: ese suelo que se mueve bajo tus pies después de una ruptura.
La única opción que le va a ofrecer la vida a Ernesto para salir adelante será aceptar la realidad y aprender a soltar. Para ello, a lo largo del guion, someto al protagonista a una especie de abordamiento express intensivo.
He elegido hacerlo desde una trama aparentemente sencilla, muy al estilo de la comedia clásica, apostando por el poder de la comedia de situación, y por un protagonista muy humano con el que todos podamos empatizar. A su vez, la comedia me permite esconder algunas reflexiones punzantes sobre la vida, las relaciones y la sociedad, y abordar un tema incómodo como el de la infidelidad femenina desde diferentes ángulos.
La estructura de la película avanza junto a Ernesto. Cuanto más ciego está, más retos le plantea la trama. Solo si Ernesto se quita la venda y acepta la vida, conseguirá salir ileso de su propia encerrona, en la que va cayendo decisión tras decisión.
La elección de contar este drama desde la comedia entraña un deseo de poner al público frente a un proceso de catarsis: el humor como vehículo sanador y de supervivencia; la risa como algo urgente en una sociedad cada vez está más confundida y preocupada. Una mirada divertida para quitar hierro y arrancar sonrisas sobre algo tan humano como esa enajenación mental transitoria que todos, hasta el más cuerdo de los mortales, podemos llegar a sufrir por amor.