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TRES MUJERES
INFORMACIÓN
Titulo original: À Voix Basse
Año Producción: 2026
Nacionalidad: Francia
Duración: 112 Minutos
Calificación: No recomendada para menores de años
Género: Drama
Director: Leyla Bouzid
Guión: Leyla Bouzid
Fotografía: Sébastien Goepfert
Música: Guillaume Humery
FECHA DE ESTRENO
España: 22 Mayo 2026
DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA
LaZona


SINOPSIS

De regreso en Túnez para el funeral de su tío, Lilia se reencuentra con una familia que no sabe nada sobre su vida en París, especialmente sobre la amorosa. Decidida a desentrañar el misterio que rodea la repentina muerte de su tío, Lilia se enfrenta a secretos familiares en una casa donde tres generaciones de mujeres cohabitan entre silencios y tradiciones...

INTÉRPRETES

HIAM ABBASS, SALMA BACCAR, MARION BARBEAU, EYA BOUTERAA, FERIEL CHAMARI, BADIS GALAOUI, LASSAAD JAMOUSSI, KARIM REMADI

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DECLARACIONES DE LA DIRECTORA...
   Mi primer largometraje, AS I OPEN MY EYES, se rodó en Túnez; A TALE O LOVE AND DESIRE, en Francia. El tema común de estas dos películas es cómo las fuerzas políticas y sociales moldean la esfera privada, y cómo pueden resonar y transformar nuestros sentimientos más profundos, nuestro comportamiento y nuestra sexualidad.
  Para mi tercera película, TRES MUJERES (IN A WHISPER), quise volver a Túnez, más concretamente a una ciudad costera donde pasaba mis vacaciones de verano de niña: Sousse. Esta película continúa entrelazando las esferas privada y política a través del personaje de Lilia, que oculta parte de su vida a su familia.

El deseo original de la película...

  Desde los inicios mismos de mi deseo de hacer cine, siempre soñé con filmar esta casa. Es la casa de mi abuela, en la rue de Carthage, en el corazón de Sousse. Su potencial para el movimiento, la fluidez y las perspectivas, el claroscuro de alto contraste de la luz que la atraviesa, los muebles antiguos de madera oscura… todo en esta casa respira cine.
  La exuberante vegetación que literalmente la invade le confiere una atmósfera surrealista y mágica en esta calle empedrada. Parece desprender una energía mística, la de las vidas que allí se vivieron, ahora desaparecidas, y cuyo misterio la cámara intenta capturar.
  Desde que era adolescente he grabado vídeos en esta casa, capturando su carácter atemporal, por lo que resultó natural que inspirara mi deseo de realizar este tercer largometraje. Más aún teniendo en cuenta que pronto será vendida y demolida, para ser sustituida por los bloques de pisos que están brotando por todo este barrio.

La ciudad de Sousse...

  Sousse es también una parte central de esta película. Se encuentra 160 km al sur de Túnez, en la costa este, en una región conocida como el Sahel tunecino. Es una ciudad marcada por la historia: fue una de las principales ciudades portuarias de la África romana, y, más tarde, prosperó durante la era arabo-musulmana. Desde los años 80, se ha convertido en un destino turístico y ha ido perdiendo progresivamente su esencia. Su casco histórico, de un estilo llamado colonial, ha quedado en ruinas mientras continúa expandiéndose con numerosos complejos hoteleros. Es una ciudad fragmentada que, pese a una modernidad aparente, sigue siendo muy conservadora.
  Para mí, la película está profundamente anclada en estos dos espacios: la casa y la ciudad de Sousse, que, juntos, encarnan la tensión entre tradición y modernidad.

La investigación personal...

  La película comienza con un detonante: la misteriosa muerte de Daly, encontrado sin vida en la calle, medio desnudo. El contexto se establece desde el inicio: un funeral regido por numerosas reglas, rígidas y codificadas.
  Dadas las circunstancias sospechosas de su muerte, que resultan embarazosas para la familia, la rapidez con la que es enterrado sencillamente no “cuadra”.
  A medida que se desarrollan las distintas etapas de los rituales funerarios, surgen preguntas. La película despliega entonces este primer enigma: ¿qué ocurrió? Cuestionando primero la muerte de Daly y después su propia vida.
  Lilia, que quiere descubrir qué le sucedió a su tío, se ve confrontada con sus propias mentiras. No soporta no conocer la verdad mientras ella misma la está ocultando.
  Bajo la presión de su familia, Daly nunca pudo vivir la vida que habría deseado. Le encerraron en un molde social y eso tuvo profundas repercusiones en toda la familia. Ese mismo tabú fue transmitido a Lilia casi sin querer. La historia de su tío ha pasado a formar parte de la esencia misma de su identidad y, a su vez, ha ido dando forma a una especie de doble vida. Si quiere evitar que la historia se repita, Lilia debe aceptar quién es y poner fin a lo no dicho y a los demás secretos familiares. 

El tema queer - Amor perdido, amor salvado...
  La historia de la vida de Daly revela la manera en que se manifiesta la actitud hacia la homosexualidad en esta familia burguesa tunecina. Considerada un defecto, tratada como una enfermedad, el malestar que provocaba afectaba a todos. Me impresionó descubrir hasta qué punto, en cada familia tunecina, hay un “Daly”: ese tío, primo o amigo cuya existencia fue aplastada y que permaneció como una figura en la sombra.
  La muerte trágica de Daly tenía que significar algo. Permitir que Lilia salga del armario. El recorrido de Lilia retrata la emancipación de una mujer frente a su familia y su país. ¿Cómo encontrar el valor y la fuerza para ser quien es?
  ¿Cómo construir algo, tener un hijo sin decírselo a su propia madre? ¿Cómo dar un paso hacia el futuro sin abrazar el presente? Al comienzo de la película, Lilia no es capaz de ver esto: cree tenerlo todo bajo control. Y es allí, en Túnez, en un entorno hostil a lo que ella es, donde su realidad empieza a resquebrajarse.
  Frente a ella —o más bien a su lado— está Alice. Las dos mujeres están enamoradas. Alice sabe, y ha visto, que Lilia ha alcanzado una barrera que les impide construir su vida juntas. ¿Cómo, en este contexto concreto, puede el amor permitirse triunfar? ¿Cómo evitar que esta situación se infiltre en las primeras grietas de la relación? Cuando el Estado, la sociedad, la policía y tu propia familia se entrometen en tus momentos más íntimos y criminalizan tu sexualidad, ¿qué peso puede soportar la relación con la persona amada?
  Son esas grietas, esos momentos de pérdida de control, los que ponen patas arriba la realidad de los personajes y los obligan a reconstruirla, los que me interesan y que intento capturar a lo largo de esta historia.
  Para mí, es también una oportunidad de representar y filmar el amor entre estas dos mujeres, ya que ningún film ha explorado todavía la homosexualidad femenina en un territorio árabe y musulmán. No tiene representación. Por tanto, no tiene identificación, no tiene existencia, no tiene cuerpo. Ahora resulta necesario e indispensable hacerla visible. A través de esta historia de amor, sugiero que el foco se desplace de lo prohibido hacia la belleza y la intensidad de los sentimientos vividos.

Un conjunto de actrices para formar el círculo de mujeres...
  En primer lugar está Lilia. Es a través de sus ojos que entramos en esta casa y conocemos a su familia. Lilia está interpretada por Eya Bouteraa, en lo que fue prácticamente su primer papel de cine. Creo que es una auténtica revelación.
  Cuando conocí a Eya, me impresionó la diferencia entre su personalidad en lavida real —muy alegre— y su presencia en pantalla, que deja entrever una melancolía silenciosa, algo esquivo y fascinante. Esa presencia carismática era exactamente lo que estaba buscando.
  Eya estaba preparada para abrazar plenamente el papel, pese al tema y sin ningún tipo de juicio, algo que no era evidente de antemano. Juntas, exploramos cómo el personaje, que tiene todo bajo control, empieza poco a poco a resquebrajarse y a dejarse ir para poder abrirse. Eya realizó un trabajo excepcional y muy preciso: desde la adaptación de su voz hasta su manera de caminar y de moverse. Durante el rodaje habitó a Lilia, se metió en su piel, captando la más mínima emoción con una precisión extraordinaria.
  Su madre, Wahida, fue una figura clave para mí. Wahida es doctora, jefa de departamento. Es una mujer fuerte, con principios, inflexible. Ocupa un lugar muy particular dentro de esta familia, que la distingue del resto por su claridad personal. Conocí a Hiam Abbass por casualidad en la Cinémathèque de Toulouse, y fue una elección evidente para mí: le ofrecí el papel en el acto.
  Hiam tiene un don especial para habitar el silencio. Cada una de sus miradas es una explosión. Me considero muy afortunada de haber podido dirigirla, de observar cómo se apropió del personaje y se desplazaba por el espacio.
  Aporta toda su sutileza y su fuerza al personaje de Wahida.
Para el personaje de Alice, buscaba a alguien que pudiera encajar bien con Lilia/Eya. Durante el casting, miraba sobre todo cómo funcionaba la pareja en conjunto. Cuando llegó Marion Barbeau, hubo una química palpable entre las actrices, una complicidad inmediata. Al mismo tiempo, su energía era distinta y se complementaban a la perfección. Resultaban creíbles. Marion encarnó de manera impecable a una Alice firme en sus convicciones, directa, pero capaz también de soltarse con mayor facilidad. Es ella quien impulsa su propia historia.
  La piedra angular de esta casa es Néfissa, la abuela, que gobierna con mano firme y dicta su ley, pero a quien rápidamente acabamos tomando cariño.
  Tuve la suerte de poder trabajar con Salma Baccar. No es actriz, es directora, una de las primeras directoras tunecinas. Aceptó la aventura con una condición: si pudiera filmarla, aceptaría ser parte de la aventura.
  El círculo de mujeres se completa con Hayet, la tía, interpretada por Feriel Chamari. Feriel tiene una energía desbordante y fue capaz de dotar a Hayet de su carácter bondadoso, siendo al mismo tiempo la garante del código moral de la familia. Junto a Wahida, formaban ese dúo de mujeres muy distintas que han crecido juntas.
  Daly está interpretado por Karim Rmadi, que no es actor. Trabaja en el ámbito cultural y algo indefinible en él que atrajo de inmediato. Una vez más, se unió al reparto por esa intuición fugaz que no se puede explicar.
  Y, al igual que con Lilia, pero también con Moncef (Lassaad Jamoussi), no fue fácil encontrar actores dispuestos a aceptar y a asumir el riesgo de interpretar a estos personajes, ya que existía la preocupación de que ello pudiera comprometer su seguridad en Túnez.

Atmósfera de claroscuro...
  Con esta película, continúo explorando una puesta en escena minimalista y orgánica junto a Sébastien Goepfert, director de fotografía de mis filmes anteriores. El principal reto fue recrear la atmósfera de luces y sombras de la casa, a la que estaba muy apegada. Tenía muchas fotografías familiares que nos sirvieron de referencia.
  Sébastien pasó tiempo en la casa observando la luz y la manera en que se reflejaba de forma natural en el espacio. Con gran precisión, logró recrear lo que tan profundamente me había marcado en la infancia.
  También queríamos subrayar una progresión en el uso de la luz: al principio, la casa está cerrada sobre sí misma, oscura, apenas penetra la luz. Poco a poco, esta se va filtrando hasta que finalmente se instala y lo inunda todo.
  Trabajamos con zonas de luz y contraluces muy marcados.
Gran parte del mobiliario y de la decoración proceden de la casa de mi abuela. Las fotografías en las paredes son de mis antepasados. Pero elegimos cuidadosamente los tonos de las cortinas, las colchas, los colores del vestuario…
  Tuvimos la suerte de contar con el apoyo de nuestra productora, Caroline Nataf, que nos permitió explorar y experimentar algunos pasajes de la película, como la fotonovela de la boda de Daly, que remite a una de mis películas de culto, La jetée. O la escena rodada mediante superposición, en la que los cuerpos de Lilia y Alice se funden.
  También trabajamos con imágenes del pasado que se entrelazan con el presente. Al crear espacios donde la memoria puede resurgir, rompemos con el ritmo del relato de investigación: no para evocar flashbacks al estilo del cine de detectives, sino para permitir que el pasado emerja en capas de recuerdos, como capas de un barniz antiguo que empieza a resquebrajarse.
  En la casa, distintos tiempos se superponen dentro de un mismo plano y, en esos momentos, la película roza el realismo mágico. Hemos intentado hacer que los recuerdos sean reales y presentes para Lilia.
  En cuanto a los momentos altamente codificados en torno a los rituales funerarios, los abordamos como tableaux vivants. Son momentos sagrados regidos por un complejo conjunto de reglas, y mi interés en ellos fue casi de tipo documental.

La música...
  Durante la fase de preparación, el director de fotografía y yo mantuvimos largas conversaciones sobre la atmósfera que queríamos crear, y fue entonces cuando descubrió el álbum de Yom, Alone in the Light. Estaba convencido de que la música podía transcribir a la perfección lo que queríamos expresar a través de la cámara. Escuché el disco y fue como si dijera algo sobre la película para lo que no había palabras. A partir de ese momento, me acompañó durante toda la fase final de preparación.
  Yom se sumó al proyecto de inmediato con gran entusiasmo. A pesar de su prolífica trayectoria como músico, nunca había compuesto una banda sonora original para cine. Se incorporó al proyecto desde el inicio de la fase de montaje, cuando Lilian Corbeille y yo aún estábamos en conversaciones. Fue una oportunidad increíble poder contar con la música en una etapa tan temprana y componer la película junto a ella. Los sonidos orientales de Yom aportan al film una energía mística, una profundidad que resuena con los rostros de estas mujeres y con esta casa.

Lo que viene después...
  Hoy en Túnez, la homosexualidad está legalmente considerada un delito. El artículo 230 del Código Penal estipula una pena de hasta tres años de prisión “por relaciones sexuales consentidas entre dos adultos del mismo sexo”. Esta ley fue redactada por los franceses durante la era del Protectorado en 1913 y sigue vigente hoy en día. Según quién esté gobernando, puede aplicarse con mayor rigidez. Así ha sido durante los últimos años, en los que las detenciones han aumentado. El uso del llamado “test anal”, supuestamente capaz de probar la homosexualidad masculina, ha sido especialmente condenado y asimilado a tortura por numerosas ONGs que exigen su abolición.
  La homosexualidad femenina es aún más despreciada por las autoridades, aunque existan pocos casos de condenas a prisión.
Estas dos mujeres que se aman en Túnez no existen. Tampoco existen en las representaciones, en las películas producidas en países árabes. Ni siquiera existen a los ojos de quienes las criminalizan. Son completamente despreciadas.
  Quise tomarles de la mano y dejar que me guiaran a lo largo de su recorrido.
En la penumbra de esta casa, frente al amor frustrado y no consumado de Daly, ellas aportarán luz, se apropiarán de su amor, y llevarán a cabo su
revolución con delicadeza. Llegar juntas al final con un hijo es la mejor manera de devolverles legitimidad, de permitirles echar raíces en los cimientos de la sociedad tunecina: la familia.
  El recorrido va de la muerte al nacimiento.
El cine, a través de la representación y la identificación, nos permite abrir puertas cerradas y dar existencia a quienes se ven obligados a esconderse.
  Espero que las personas en Túnez y en otros países árabes puedan ver la película. Que permita que esas voces que hoy susurran puedan ser escuchadas, lejos y alto, y que les permita vivir sus vidas plena y libremente.

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