Una vez más admira la fantasía que derrocha la puesta en escena, donde los efectos especiales adquieren carácter de protagonistas. No desmerece la música de Patrick Doyle, de la de John Williams que asoma en su tema principal. Mike Newell hace una dirección llena de ritmo y no decae nunca el interés con brillantes momentos y excelente fotografía.
Acceso a la información completa del film AQUÍ.