![]() |
|
CRITICA
Por: JUAN FABIÁN DELGADO
Comentando el anterior film dirigido por Étienne Périer visto, "Zeppelin" y decíamos que era un sencillo y claro ejemplo de cine aventurero, de cine que no se crea complicaciones analíticas y busca solo una acción directa y lineal, resultando un producto asequible y correcto.
Algo de todo eso se podría repetir a propósito de este "Las ocho campanadas", pero en tono descendente.
Aquí volvemos a encontrarnos un afán aventurero y una búsqueda de la acción, pero ya sin sencillez expositiva y, por el contrario, lleno de un estilo complicado, de un afán de hacer las cosas más difíciles para sorprender así al espectador.
Lo que estropea posiblemente al film es el propio argumento y guion de Alistair MacLean, hombre que tiene unos cánones argumentales demasiado rígidos y repetidos y que cómo no repita en todas sus cintas las mismas escenas no se queda tranquilo.
El resultado es un largometraje con persecuciones, héroe arriesgado e infalible, escalada por difícil acantilado (recordemos "Los cañones de Navarone") y mujer misteriosa que no se sabe si es buena o mala.
Ingredientes todos ellos que resultan demasiado conocidos a estas alturas que hubiesen necesitado de una dirección muy original y experta para poder potenciarlos.
No sucede así con Étienne Périer, cuya labor es normal y estándar, y las consecuencias se concretan en una película sin atractivos poderosos, que se deja ver sin aburrir, pero también sin apasionar.
Color desigual y un trabajo normalito de los actores, con un Anthony Hopkins que no da el tipo físico de agente invencible.
Repetidos y abusando de veteranía Robert Morley y Jack Hawkins.
MÁS INFORMACIÓN DE INTERÉS
BANDA SONORA
CÓMO SE HIZO
VIDEO ENTREVISTAS
AUDIOS
PREMIERE












































































