Título: | EL BANQUETE DE BODA | |
Tit. Orig.: |
THE WEDDING PARTY | |
Nacionalidad: | TAIWAN, EE.UU., 1993 | |
Dirección: | ANG LEE | |
Guión: |
ANG LEE, NEIL FENG, JAMES SCHAMUS |
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Fotografía: |
JONG LIN |
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Música |
MADER |
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Interpretes: |
AH-LEH QUA, SIHUNG LUNG, MAY CHIN, WINSTON CHAO, MITCHELL LICHTENSTEIN |
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Censura: | NO RECOMENDADA PARA MENORES DE 13 AÑOS | |
Duración: |
104 MINUTOS |
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Por PACO CASADO
Viendo este film no sabemos muy bien si estamos ante una cinta taiwanesa hecha en Norteamérica o una americana realizada con elementos taiwaneses.
Como los orientales están invadiendo cada vez más Norteamérica, el lío es mayor.
Lo cierto es que estamos ante una refrescante y renovadora comedia que, entre serio y broma, trata temas trascendentes e interesantes hoy en día.
Se nos cuenta cómo Wai-Tung un taiwanés, nacionalizado americano, joven empresario afincado en Nueva York, vive con su amante Simon, acomodado homosexual, su pareja, pero del que sus padres ignoran su verdadero carácter sexual, que le asedian para que se case de la forma tradicional de su país.
Ante las presiones recibidas por parte de sus padre desde Taiwan, para que encuentre una esposa y se case y al resultarle difícil plantear su verdadera situación, se casa con una amiga.
En principio el matrimonio sólo durará mientras los padres de Wai-Tung permanezcan en Nueva York.
La solución es hacerlo con la inquilina del piso que le tiene alquilado y así la chica, que está sin trabajo, obtiene a cambio el permiso de residencia.
Los hechos se complican cuando los padres de él deciden ir a la boda y celebrarla por todo lo alto.
La película se podría calificar como la típica comedia de equívocos norteamericana, en la que se ponen en juego temas como la homosexualidad, el sida, el enfrentamiento entre dos culturas, la tradicional china y la más moderna y liberada de la sociedad norteamericana en cómico contraste, la inmigración, la búsqueda de una identidad o la problemática del permiso de residencia si no se tiene trabajo, conseguido con un matrimonio de conveniencia tan frecuente hoy día con tal de obtener la famosa carta verde que le permita residir en el país por el hecho de estar casado con un nativo.
Todos estos temas, basados en hechos reales, aunque exagerados con fina ironía, son los que sirven de base a Ang Lee, un joven realizador taiwanes de 35 años, para rodar su tercer film con esta fresca y atractiva comedia, sin muchos medios ni tampoco pretensiones, pero con verdadera gracia e indudable ingenio.
Resulta muy divertido jugar constantemente con el equívoco, y tampoco le falta un poco de humanidad y comprensión final en cuanto a los problemas planteados, con elegancia, a pesar de su escabrosidad.
'El banquete de boda' (1993) consiguió el Oso de Oro en el festival de Cine de Berlín, premio que compartió con la también china 'La mujer del lago de las almas fragantes' (1993).
Una cinta interesante de ver, original y recomendable, que representó a Taiwan en los Oscars obteniendo una nominación e igualmente en los Globos de oro. En el festival de Deauville ganó el premio de la crítica. Y en Seattle fueron premiados el film y el director.