![]() |
|
CRITICA
Por: JUAN FABIÁN DELGADO
En esta mejora indudable que en los últimos años viene experimentado el cine nacional, corremos el riesgo de los críticos y aficionados de no saber valorar, por conocido ahora, un nivel y una dignidad que hace poco hubiera resultado impensable para el cine español, y querer pedir ya, con urgencia, unas obras maestras a las que ama, por lógica, no se puede aspirar.
Algo de esto sucede con "Emilia, parada y fonda", una obra honesta y llena de sensibilidad de Angelino Fons a la que algunos quieren pedir maestrías y perfecciones insospechadas, casi olvidando que este mismo autor poco tiempo atrás estaba haciendo un cine ramplón y sin interés.
Pero aquí, afortunadamente, reencontramos al Angelino Fons primerizo de "La busca", de cuyo film precisamente vamos aquí una secuencia por televisión, y lo reencontramos en su estilo de lograr plasmar unas costumbres y unos tipos.
Concebida a niveles realistas, con un hábil juego narrativo que el espectador sigue bien a pesar de sus saltos en el tiempo, "Emilia, parada y fonda" es una obra que nos remite a un cine costumbrista, a una crónica de unas formas de vida de la juventud de los años sesenta.
El relato de Carmen Martín Gaite ha sido actualizado, traído a nuestros días en su etapa final, y si bien queda un tanto trasnochada la actitud de algún personaje, en general están bien dibujados.
Una excelente interpretación, llena de matices y de sentimiento, de Ana Belén parece romper su última racha de encasillamiento y repetición, en tanto María Luisa San José se evade igualmente de sus papeles habituales y da perfectamente su tipo, junto a una música inspirada de Luis Eduardo Aute.
En resumen, cinta sensible y detallista, que parece recuperarnos a un autor ya casi perdido para el buen cine, como era Angelino Fons.
MÁS INFORMACIÓN DE INTERÉS
TRÁILER'S
BANDA SONORA
CLIPS
CÓMO SE HIZO
VIDEO ENTREVISTAS
AUDIOS
PREMIERE








































































