![]() |
|
CRITICA
Por: JUAN FABIÁN DELGADO
Si la primera parte de "Iván el terrible" suponía la presentación de unos personajes y sobre todo de una situación en los comienzos del reinado de este zar, la continuación titulada "La conjura de los boyardos" cuenta con la ventaja de esos conocimientos previos por parte del espectador y por consiguiente logra una mayor libertad argumental y estilística.
Eisenstein consigue así un magnífico retrato de la situación conflictiva a la que llegó la monarquía zarista al enfrentarse a la mitad de su reinado con la continua conjura de la nobleza feudal o de los boyardos, y sus enemigos extranjeros que no querían una Unión Soviética unida y fuerte.
El carácter político que da el director a su cinta adquiere tonos muy críticos al presentar el tipo de medidas represivas a las que llegó Iván en su afán de conservar el trono -aún cuando fuese por el bien del país-, y de ahí la conocida hostilidad de Salin, bajo cuyo régimen fue prohibido este largometraje, a pesar de ser Eisenstein una verdadera gloria nacional y a pesar de haber tenido la primera parte una clamorosa acogida a nivel mundial.
Levantada la prohibición en 1958, en época de deshielo, "La conjura de los boyardos" se nos revela hoy como una gran cinta, llena de ritmo e inteligencia, perfecta y medida en todos sus encuadres y escenas, cinta a nuestro parecer superior a la primera, por cuanto supone una superación de ese hieratismo y esa teatralidad que resultaba excesiva en el primer film.
Con una curiosa y muy lograda secuencia en agiacolor, con unos actores sumamente ajustados, y una extraordinaria banda sonora de Serguei Prokofiev, "La conjura de los boyardos", es una obra maestra del cine.
MÁS INFORMACIÓN DE INTERÉS
TRÁILER'S
BANDA SONORA
CLIPS
CÓMO SE HIZO
VIDEO ENTREVISTAS
AUDIOS
PREMIERE












































































