![]() |
|
CRITICA
Por: JUAN FABIÁN DELGADO
De las estadísticas de asistencia a las salas de cine, Italia se lleva siempre la palma entre los países europeos en cuanto al número de espectadores.
Por eso es comprensible que en este país se sucedan las modas y géneros comerciales y populares que solo buscan el producir cintas en serie siguiendo una moda pasajera, y sin pretensiones artísticas de ningún tipo salvo en muy contadas ocasiones.
Así se llenaron las pantallas europeas con cintas ambientadas en el Imperio Romano, luego los agentes especiales poblaron las salas imitando torpemente el impresionante éxito mundial de James Bond, el agente británico que tuvo innumerables seguidores.
Casi al mismo tiempo, surgió el infinito y al parecer ya enterrado western "a la italiana" para dar paso, finalmente, a las cintas policiacas y truculentas que son las más abundantes en estos últimos años.
De todos estos géneros aquí brevemente reseñados aún siguen llegando ejemplos esporádicos, incluso de los más antiguos, como el "de romanos" o como en el caso presente, de agentes con servicios muy especiales que cumplir al servicio de las grandes potencias.
En "Un asesino para su majestad" tenemos un complicado mosaico de espionajes, contrabando y aventuras, orquestadas por un dinámico agente que aún tiene huecos para conquistar chicas de buen ver, como es obligado en este tipo de películas, todo ello con una movida partitura musical de fondo y un color brillante.
Dirigida por Richard Owens, la cinta se presenta como "un film de Maurice Cloche, por lo que la realización habrá sido conjunta en este endeble ejemplo de un género marchito.
MÁS INFORMACIÓN DE INTERÉS
TRÁILER'S
BANDA SONORA
CLIPS
CÓMO SE HIZO
VIDEO ENTREVISTAS
AUDIOS
PREMIERE












































































